Eva. Kike Maillo.





Fotografía cedida por BMA House a cinelodeon.com



Ficha técnica:


Título original: Eva.
País: España.
Año: 2011.
Duración:  94 minutos.
Dirección: Kike Maillo.
Guión: Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca, Aintza Serra.
Música:  Sacha Galperine. Evgueni Galperine.
Fotografía: Arnau Valls Colomer.
Productora: Escándalo Films, Saga Productions.


Web oficial.

Intérpretes:


Daniel Brühl, Marta Etura, Alberto Ammann, Lluís Homar, Claudia Vega, Anne Canovas, Sara Rosa Losilla, Manel Dueso.

 Sinopsis. 

El primer largometraje de Kike Baillo, basado en un texto del reputado dramaturgo catalán Sergi Belbel y producido por Escándalo Filmes, narra las aventuras de un ingeniero cibernético en un mundo en el que el hombre comparte la vida con las máquinas. A su regreso Álex se reencuentra con su hermano y la esposa de éste, que estudiaron con él en la Facultad de Robótica, y que tienen una inquietante hija: Eva.

Comentario.


La palabra que mejor define mis sensaciones tras ver Eva es decepción ante una película plana, sin ,tensión ni músculo, cuando precisamente Alex (Daniel Brül ), el protagonista, intenta dotar  de emociones a sus robots mecánicos; lo más emotivo  de la película es el  'gato' que le acompaña a todas partes. Estoy de acuerdo con quien afirma que es un filme de ciencia ficción para aquellos a los que no les gusta la ciencia-ficción; otra cosa es para los amantes del género.

El lenguaje de ficción tiene la cualidad de dar gran libertad de expresión a los realizadores, el problema es que aún no sé qué nos quiere comunicar Kike Maillo; Alex, el alumno aventajado en robótica  intenta mejorar sus productos y dotarlos de sentimientos, pero ha sido superado por Lana (Marta Etura), su ex-novia a la que abandonó, que acabó casándose con su hermano David. Ambos tienen una hija, Eva, que él tomará como modelo  vital de sus futuras creaciones. Yo, confieso, esperaba mucho más de este personaje, que no ha logrado conmoverme en ningún momento; incluso Daniel Brühl, un actor que admiro profundamente, desempeña un papel poco verosímil. El desenlace se mantiene en el mismo tono y la imagen final sencillamente no la comprendo.

Los efectos especiales son un tanto cursis, un quiero y no puedo que defrauda, porque hay muchos elementos de comparación de grandes producciones del género. Tras la creación en 1994 de la ESCAC, (Escuela superior de Cine y Audiovisuales de Catalunya) han surgido un grupo importante de cineastas catalanes que admiro, como Jaume Collet-Serra, Guillem Morales, Jaume Balagueró, los Hermanos Pastor..., y precisamente por esta razón y por las posibilidades del guión mis expectativas eran muy  grandes, hecho que puede haber influido en mi  decepción. Alguno de los robots  no niego que son simpáticos, otros menos logrados, pero no consigo  entender si se trata de una utopía futurista sin happy end, en la que lo único que queda claro es que un hombre brillante es superado por una mujer que lo es más, razonamiento que quizás es demasiado trascendente.


Comentarios