London Bulevard. William Monaham



Ficha técnica:

Título original: London Bulevard.
País: Gran Bretaña.
Año: 2010.
Duración: 103 minutos.
Dirección: William Monaham.
Guión:  William Monaham, basado  en la novela homónima de Ken Bruen.
Música: Sergio Pizzorno.
Director de Fotografía:  Chris Menges.
Montaje: Dody Dorn y Robb Sullivan.

Vestuario: Odile Dicks-Mireaux.
Producción: Quentin Curtis, Tim Headington, Graham King y William Monahan.
Diseño de producción: Martin Childs.
Distribuidora: Vértice Cine. Co-producción Gran Bretaña-USA. GK Films, Universal Pictures, Henceforth.



Intérpretes:

Colin Farrell (Mitchel),
Keira Knightley (Charlotte),
Ray Winstone (Gant),
David Thewlis (Jordan),
Ben Chaplin (Billy),
Anna Friel (Briony),
Eddie Marsan (Bailey).

Sinopsis:

Tras salir de la cárcel, un criminal del sur de Londres intenta olvidar su pasado y cambiar de vida; se convierte entonces en el guardaespaldas de una joven actriz acosada por los paparazzis. Opera  prima de William Monahan, guionista de Infiltrados (Martin Scorsese, 2006), guión por el que obtuvo un óscar,  y de Red de mentiras  ( Ridley Scott, 2008). La irrupción en la vida de Mitchel de un gángster, Gant (Ray Winstone), le arrastra de nuevo a su vida anterior.


Comentario.

Lo terrible es algo que necesita nuestro amor. (Rilke)

Una edición dinámica, que se traduce en un ritmo tranquilo,  confiere al primer trabajo de William Monaham un clima británico  popero, que recupera el Londres de Blow-Up de Antonioni, en el que los gángsters visten elegantes trajes de corte mod, mientras de fondo suenan éxitos de  The Yardbirds y de los Stones. Un filme noir, con influencias de Chandler, con su ácida visión de la sociedad, o de Jim Thompson, por su forma de acercarse a la violencia destrructiva, sin que esa marcada estética retro fagocite el discurso de fondo (Fernando Bernal. Cahiers du Cinema, Diciembre 2011).

La segunda parte del film, más pausada,  desarrolla la atracción amorosa entre Harry Mitchel (Collin Farrell), el guardaespaldas,   y Charlotte (Keira Knightley), actriz oprimida por el éxito y el acoso de los paparazzis, que supone un lastre para el relato y lo  hace tambalearse . Las mujeres, afirma la actriz, tienen presencia en las películas para completar el diseño del perfil de los protagonistas masculinos. Esto es lo que ocurre en London Bulevar, donde Mitchel, al que se ha comparado con Sísifo, sube la empinada cuesta de  su  regeneración cargado con el peso de una hermana alcohólica y drogadicta y de  su  amor por Charlotte, al que cree tener derecho a pesar de ser un miserable ex.convicto. Sus esfuerzos por no caer de nuevo en el crimen, por el que ya ha pagado ante la sociedad, le debilitan y cae víctima de su flaqueza. Una sombra de mujer, cuya identidad no se desvela, pero que desaparece de campo dejando en su lugar una fotografía de la actriz protegida, reserva al espectador la interpretación de la  historia. ¿Quién es la femme fatale?

Sólida interpretación de Collin Farrell de un Sísifo contemporáneo, consciente de que, como el personaje mitológico, antes de alcanzar la cima de la  redención de su pasado criminal, la losa que arrastra volverá a caer, esta vez definitivamente. Mitchell advierte de que si  reanuda sus  prácticas criminales, puede llegar a ser peor que ninguno de sus oponentes. En su viaje gozará de la compañía de un actor drogadicto  y  amoral, Jordan, interpretado por el magistral David Thewlis. El cine se toma como referente a si mismo de nuevo y muestra la insatisfacción y degradación de los actores, acosados por una prensa carroñera e insaciable; en torno a ellos el universo sórdido de las empresas de seguridad, cuyos capos llevan una doble vida, la 'honorable'  y familiar, y la de sus espurios negocios.


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