The Faculty. Roberto Rodriguez.



Ciencia-ficción

Imagen cedida por BMA House a cinelodeon.com


Ficha técnica:


Titulo original: The Faculty.
País: USA.
Año: 1998.
Duración: 104 minutos.

Dirección: Roberto Rodriguez.
Guión: Kevin Williamson, basado en  una historia de  David Wechter y Bruce Kimmel.
Casting: Mary Vernieu, Anne MacCarthy.
Director de Fotografía: Enrique Chediack.
Música: Marco Beltrami.
Edición: Roberto Rodriguez.
Supervisor música: Alex Steyermark.
Supervisión efectos especiales: Brian M. Jennigs.


Vestuario:  Michael T. Boyd.
Maquillaje: Robert Kurzman, Gregory Nicotero, Howard Berger.


Productores asociados: Tamara Smith-Zimmerman.
Productores ejecutivos: Bob Weinstein, Harvey Weinstein.
Line Producers: Bill Scott.
Diseño de producción: CaryWhite.
Compañías: Dimension Films, Miramax.


Intérpretes:


Jordana Brewster: Delilah.
Clea DuVall: Stokely.
Laura Harris: Marybeth,
Josh Harnett: Zeke,
Shaw Shawun Hatosy: Stan.
Salma Hayek: Nurse Harrer.
Famke Janssen: Miss Burke,
Piper Lauri:Mrs. Olson,
Chris McDonald: Casey's Dad,
Bebe Newwirth: principal Drake,
Robert Patrick: Coach Willis,
Joe Stewart: Mr. Furlog,
Elijah Wood: Casey.

Sinopsis:


Para la escuela de Harrington High ya han pasado los buenos tiempos. Sus paredes están mugrientas, sus libros de texto obsoletos  y sus profesores quemados y en su mayoría envejecidos. No hay dinero para excursiones, ordenadores o funciones musicales. Por sus pasillos pasan toda clase de personajes, que como todos los adolescentes del mundo luchan contra sus padres que no los entienden  y unos profesores que los subestiman, pero además tienen que enfrentarse a algo desconocido que nunca habían imaginado.

Comentario.


Roberto Rodriguez utiliza una metáfora, un relato de ciencia-ficción, para denunciar el abandono que están sufriendo los centros públicos a causa de la dejación de los poderes de los gobiernos de sus obligaciones  y el deterioro del estado del bienestar que en otros tiempos convirtieron a la sociedad desarrollada ioccidental en un modelo a imitar. Hoy países asiáticos como Corea, Vietnam o China están dando los mejores resultados académicos a escala mundial (Informe Pisa). Los centros se deterioran por el descenso de sus dotaciones y la  inclinación de los gobiernos a la privatización de la educación. A ello se añade el envejecimiento de la plantilla de docentes, en cuyo sala de profesores,The Faculty Lounge,  donde descansan y guardan sus cosas, se esconden misterios (medicaciones, bebidas alcohólicas...) para los alumnos, capitaneados por Delilah, la reportera estudiantil. Los profesionales de la enseñanza cada vez son más mayores, es ley de vida, pero los alumnos siempre tienen la misma edad, y como consecuencia el choque generacional está servido, más duro incluso que el que se produce con los padres.

Un grupo de alumnos no muy brillantes, de esos que ocasionan los conflictos en las aulas, pero con una inteligencia emocional notable, como el camello de tres al cuarto, la rara preudo-lesbiana, el que sólo tiene la oportunidad de ingresar en la Universidad a través del deporte, el  bicho raro cohibido o la recién llegada, capitanearán la rebelión contra los profesores, convertidos en alienígenas parasitarios, que precisan un cuerpo donde alojarse, los jóvenes,  porque su medio es el agua y éste está compuesto en su mayor parte por el líquid  elemento . Stokely, aficionada a la ciencia ficción, va orientando a sus compañeros y dándoles pautas de acuerdo con la trama argumental de La invasión de los ladrones de cuerpos de Olivier Hirshbiegel, basada en la novela de Jack  Finney, aunque estos extraterrestres no salen de las vainas, sino que se asemejan más a los monstruos de La cosa de Carpenter; algunas imágenes de los transformados en alenígenes repiten la actitud de El príncipe de las tienieblas. El cine  se toma como referente a sí mismo para hacer esta parodia.

Curiosa la interpretación de Stokely del género de terror, según la cual las historias de ficción se basan en hechos reales llevados al cine por guionistas y realizadores cinematográficos, conocedores de hechos insólitos ocurridos realmente, para acostumbrar al público y  en caso de ocurrir algo especial no lo crean y se conduzcan de forma confiada. En el backgroun un planteamiento subversivo: la salvación de la humanidad está en las drogas sintéticas, por su carácter diurético que elimina el líquido en los cuerpos de los alienígenas, sustancia necesaria para su vida; la nueva, la  recién llegada, Marybeth,  es la 'reina' de los monstruos, con la que hay que acabar para que el mal no se extienda. Muerta ella, todo vuelve a la normalidad, quedando la interpretación  de este hecho al criterio del espectador.

El personaje de Zeke es el más inquietante: fabrica drogas de diseño utilizando peuqueños robos en el laboratorio del centro,con el objetivo de contribuir, según sus propias palabras, a la destrucción de América. Todos estos acontecimientos se producen a espaldas de unos padres que no entienden qué está pasando, bien por una excesiva preocupación por los estudios de sus hijos para satisfacer sus propias aspiraciones de progresar a través de ellos, bien por el abandando de  su progenie  en una vida basada en viajes constantes por el mundo, como los padres del espabilado Zeke.

Roberto Rodriguez ha elegido la mejor forma de mostrar a través del cine, de forma distentida y a ratos muy divertida, los problemas educativos crecientes que los gobiernos y otras instituciones sociales, como las organizaciones de padres,  no saben resolver, mientras la avaricia se cierne sobre un sector que puede llegar a producir pingues beneficios.Al final son los propios jóvenes los que deben resolver el problema con procedimientos de lo más heterodoxos.



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