Robin Hood. Ridley Scott.



En tiempos de injusticia y tiranía, cuando la ley oprime al pueblo, el forajido ocupa su lugar.

Ficha técnica:

Título original: Robin Hood.
País:  Reyno Unido y EE.UU.
Año: 2010.
Duración:  141 minutos.
Dirección: Ridley Scott.
Guión: Brian Helgeland, basado en un argumento de Brian Helgeland, Ethan Reiff y Cyrus Voris
Música: Marc Stretenfeld.
Vestuario: Janty Yates.
Dirección de fotografía: John Mathieson.
Montaje: Pietro Scalia, A.C.E.
Producción:Brian Grazer, Ridley Scott y Russell Crowe.
Productores ejecutivos: Charles J.D.Schlissel, Michael Costigan, Jim Whitaker, Kyan Kavanaugh.
Diseño de producción: Arthur Max.
Compañías. Distribuidora: Universal Pictures.


Interpretación: 

Russell Crowe :Robin Longstride,
Cate Blanchett:lady Marion Loxley,
William Hurt :William Marshal,
Mark Strong :Sir Godfrey,
Oscar Isaac :príncipe Juan,
Danny Huston :Ricardo I,
Eileen Atkins :Leonor de Aquitania,
Max Von Sydow : Sir Walter Loxley,
Kevin Durand :Little John,
Matthew Macfadyen : sheriff de Nottingham 


Sinopsis:

Robin Hood, (Russell Crowe),  un valiente guerrero, se una banda de astutos maleantes para luchar contra la injusticia y encabezar  el levantamiento contra un pusilánime y corrupto rey  de Inglaterra. Cuando el díscolo héroe se enamora de la impetuosa Lady Marian (Kate Blanchet), primero debe salvar a su pueblo y después enfrentarse a un buen número de amenazas procedentes de todos los ámbitos, antes de ganar su corazón, emprendiendo una lucha por su país y por devolver la gloria a Inglaterra.

Comentario.

Ridley Scott  resucita el mito de Robin Hood, atendiendo más a la  reconstrucción fiel de una época, que a la exaltación del héroe legendario, a pesar de la emblematización del personaje mediante el uso diegético de la música que le acompaña, que encomienda a  Marc Streitenfeld, como  hace en Gladiator con Max Steinner. En ésta como en la epopeya romana cuida las estrategias de combate, los asedios con los arietes y las tortugas formadas con los escudos, las tácticas ofensivas y defensivas, los campamentos y la indumentaria de los soldados. La comparación con la película del romano es inevitable en las críticas, y de hecho Robin Hood  emula en muchos aspectos  a Maximo. El director, legítimamente, se permite licencias en torno al héroe legendario, como ocurrió con el hispano, y construye un personaje que se aparta de otras adaptaciones cinematográficas.

La avaricia y la violencia  de los poderosos,  sus saqueos y matanzas, ejercidas  también contra miembros de la pequeña nobleza, sus diezmos e impuestos excesivos, son el marco en el que se inscribe la denuncia y la advertencia  de la reina madre  de que quien ordeña una ubre seca se expone a que le tiren del banco con una coz. Esta es la tarea que asume Robin  de acuerdo con el lema que lleva inscrita la espada de  Sir Robert Loxley, de Nottingham: "Alzaos una y otra vez hasta que los corderos se vuelvan leones". Ridley Scott muestra cómo la nobleza y la Iglesia empobrecen al pueblo arrebatándole las cosechas, perdida la legitimidad moral tras la matanza de  hombres, mujeres y niños, tanto en tierra santa como en Francia o Inglaterra, saqueando castillos y expoliando a los habitantes.

La concurrencia de estas circunstancias hacen perder al héroe la fe, no sólo en Dios, sino también en los hombres, a los que decide no ceder ni un momento  de servidumbre a nadie. Esta idea, que King Vidor convirtió en el principio ético y humano del protagonista de El manantial, cobra fuerza en cualquier momento de crisis e injusticia, en los que el hombre, que ya no cree en tareas colectivas, decide trabajar  únicamente en beneficio  propio . Basándose en que no hay diferencias entre los caballeros y los demás hombres, excepto en la vestimenta, se  oculta tras la máscara del noble. Éste es el nuevo Robin Hood que crea Ridley Scott, más pegado a la tierra, un experto arquero hijo de un cantero,  un hombre no un mito, antes de convertirse en leyenda, en el forajido que roba a los ricos para distribuir las riquezas entre los pobres.

El desembarco de los franceses en las costas de Britannia y su enfrentamiento con el rey Juan, a cuyo servicio gana la batalla Robin Hood reproduce el relato de Julio César en su Guerra de las Galias, en el que la distribución de los celtas britannos en los bordes de los acantilados, en un lugar favorable para el combate, le anima a desistir de la lucha.

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