Lobo. Mike Nichols.




Ficha técnica:

Título original: Wolf.
País: Estados Unidos.
Año: 1995.
Duración: 125 minutos.
Guión: Jim Harrison y  Wesley Strick.
Casting: Juliet Taylor y Ellen Lewis.
Maquillaje y efectos: Rick Baker.
Música: Ennio Morricone.
Editor: Sam O'Steen.
Vestuario: Ann Roth.
Dirección de Fotografía:  Giuseppe Rotunno, A.S.C.
Productor: Douglas Wick.
Productores asociados:  Jim Harrison, Michele Imperato.
Productores ejecutivos: Neil Machlis y Robert Robert Greenhut.
Diseño de producción: Bo Welch
Director artístico: Tom Duffield.
Decorador del set: Linda DeScenna
Producción efectos especiales George Merkert
Compañías. Productora:  Columbia Pictures, Sony Pictures studios Culver City (California), Douglas Wick Production

Intérpretes:



Jack Nicholson: Will Randall,
Michelle Pfeiffer: Laura Alden,
James Spader: Stewart Swinton,
Kate Nelligan: Charlotte RRandall,
Richard Jenkins: Detective Bridger,
Christopher Plummer: Raymond Alden,
Eileen Atkins: Mary,
David Hyde Pierce: Roy,
Om Puri: Dr. Vijay Alezais,
Ron Rifkin: Doctor,
Prunella Scales: Maude,
Brian Markinson: Detective Wade,



Sinopsis oficial.

Una fría noche de invierno, Will Randall ((  Jack Nicholson ), ejecutivo de una importante empresa editorial de Manhattan, conduce su coche a través de de una solitaria carretera nevada. De pronto una figura oscura aparece frente a él y le obliga a frenar violentamente. Pero es  demasiado tarde y Will ha sentido el impacto del choque. Baja cautelosamente del automóvil y sigue un rastro de sangre que le conduce hasta una figura que yace inerte en la nieve. Will contempla aliviado que no ha atropellado a una persona, se trata de  un lobo, un enorme lobo negro que parece estar muerto...

Comentario.

Películas como Lobo (Wolf) sirven para demostrar que ni  el equipo más prestigioso del mundo, constituido por directores como Mike Nichols (El Graduado, ¿Quién teme a Virginia Wolf?, Closer...), músicos como Ennio Morricone, encargadas del vestuario como Ann Roth, actores como Jack Nicholson o Michel  Pfeiffer o de los efectos especiales como la Industria Light  &  Magic, pueden evitar que  ciertas realizaciones sean un auténtico bodrio,  y , desde luego que no es  tan fácil realizar un film de género como algunos creen. Hasta la vituperada saga  Crepúsculo  ha contactado con el público adolescente  para el que fue diseñada, creando con él fuertes lazos de cultura de masas, pero viva.

La historia que narra Lobo no es verosímil y ninguna de las interpretaciones es creíble, llegando en el climax a ser hasta ridículas. No lo es  un Jack Nicholson  casi sexagenario como lujurioso  galán, apetecible para las jovencitas, ni como licántropo saltando como si fuera un simio. Tampoco lo es Michel Pfeiffer como hija caprichosa y marginal de un millonario jugando a valentorra todo el film y transmutándose en débil jovencita al final, para acabar convertida en mujer-loba. Las metamorfosis son poco eficaces y no generan interés, ni los dedos cortados en los que aún se encuentran los anillos de sus antiguos poseedores inquietan al espectador.

Lo más grave es que, pretendidamente dirigida a un público adulto y enterado, tampoco funciona como metáfora de hombres-lobo de los negocios, implacables con sus contrincantes para mantenerse  en el candelero y ocupar los puestos jerárquicos más importantes en el organigrama de las empresas. El cine ha cambiado, dice Noël Simsolo, no así la ceguera de los jueces. Muchos no se han dado cuenta. "Descafeinada versión del mito, dice de ella Fernando Morales del diario El País, quien además la calificó  de demasiada pretenciosa y  con los intérpretes descolocados . Creo que fue comedido.

Las consideraciones éticas y morales en que se enreda, sobre la maldad, la bondad, el demonio que el hombre lleva dentro, etc., etc., son francamente incomprensibles, tenues pinceladas que apenas significan nada, y  ni tan siquiera interesan al espectador.


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