El cazador de sueños. Lawrence Kasdan.
Ficha técnica
Título original: Dreamcatcher.
Países EE.UU/Canadá
Año: 2003
Duración: 136 minutos
Dirección: Lawrence Kasdan
Producción: Lawrence Kasdan, Charles Okun.
Diseño de Producción: John Hutman.
Guion Lawrence Kasdan, William Goldman y Stephen King, basada en una novela de Stephen King.
Música: James Newton Howard.
Dirección de Fotografía: John Seale.
Montaje: Carol Littleton y Raúl Dávalos.
Dirección artística Kandelle Elliot Helean Harvis.
Vestuario Molly Maginnis.
Interpretación:
Morgan Freeman (Coronel Abraham Curtis),
Thomas Jane (Doctor Henry Devlin),
Jason Lee (Beaver),
Damian Lewis (Jonesy),
Timothy Olyphant (Pete),
Tom Sizemore (Owen),
Donnie Wahlberg (Duddits),
Ingrid Kavelaars (Trish Oservich),
Alex Campbell (Richie Grenadeau),
Chera Bailey (Rachel Mendol),
Eric Keenleyside (Rick McCarthy).
Sinopsis:
Jonesy, Henry, Pete y Beaver, siendo niños, salvaron a un extraño niño llamado Duddits , del acoso que sufría el acoso de otros muchachos en su pueblo natal, Maine, lugar en el que nació Stephen King. De este modo Duddits pasó a formar parte de su círculo y les transmitió extraños poderes que unió al grupo más allá de lo normal (comunicaciones telepáticas, localización de personas u objetos considerados perdidos, lectura del pensamiento de otros...). Ya adultos, los cuatro siguieron caminos distintos, pero continuaron obsesionados por el recuerdo de su heroísmo, llevando los poderes recibidos como una carga. Cuando vuelven a reunirse, como ocurre cada año, en una cabaña de caza en un bosque del norte, comienzan a suceder accidentes extraños y uno de ellos está a punto de morir en un terrible accidente, no son conscientes de que ha vuelto la extraña e inquietante atmósfera que sólo puede relacionarse con Duddits. Todo comienza al recibir la visita de un cazador perdido que ignora la terrible enfermedad que padece; a continuación se desata una violenta y amenazadora tormenta de nieve que los obligará a enfrentarse a una auténtica pesadilla.
Comentario:
Antes de pasar a comentar una cinta, recibido con valoraciones bien diferentes, vale la pena reflexionar sobre el propio título del film: qué es un cazador de sueños. Es un adminículo hecho a mano, cuya base es un aro fabricado tradicionalmente con madera de sauce, con una red floja en su interior y decorado con diversos objetos, generalmente plumas. Según una vieja leyenda de los indios siux el aire está lleno de buenos y malos sueños; los buenos sueños se deslizan a través del centro de la red y se resbalan por sus plumas, los malos desconocen el camino y se quedan atrapados. .Esta introducción me sirve para intentar entender qué ha intentado transmitir el guionista de El imperio contraataca, de George Lucas, o En busca del arca perdida, de Steven Spielberg, convertido en director de la adaptación de una obra de Stephen King, en la que se mezclan temores procedentes de la infancia con ensoñaciones de amenazas alienígenas. De la mano de Lawrence Kasdan entramos en el dominios de estas pesadillas, que no se recuerdan al despertar.
Estos amigos, unidos desde niños por la hazaña cotidiana de salvar a un niño disminuido, objeto de bullyng o acoso escolar, llegada la edad adulta y perdida la inocencia de la infancia, tienen un lema que los identifica, al que llaman S:S.D.D. (Same shit, different day: Misma mierda, diferente día). Anualmente se reunen en un lugar apartado de la civilización, una cabaña ubicada en antiguo territorio indio, creador del atrapasueños, para romper esa monotonía y disfrutar recuperando la amistad de la adolescencia, a la que la película nos traslada con constantes flashbacks. La intrusión de un elemento extraño, un cazador afectado de un mal desconocido, desata la peor de las pesadillas, que hacen pasar un mal/buen rato al espectador, especialmente en la secuencia terrorífica y escatológica, a la vez que divertida para muchos, del baño,con elementos propios del cine B, realizado ahora con grandes recursos, que recuerdan filmes como Alien o La cosa, y esos bichos asquerosos con la forma fálica de los gusanos, y múltiples dientes, que se erigen cuando atacan y forman cuando se concentran una forma parecida a la del hombre, un alienígena de manual. Es a partir de este momento, cuando el objeto del terror se materializa con la aparición de estos alienígenas en el bosque, tras sufrir un accidente su nave espacial, cuando el espectador queda desorientado y el guión de un director acostumbrado a tratar con bichos, decepciona, especialmente por lo que implica la declaración de la cuarentena en la zona y la intervención del ejército para salvar al mundo. Este giro, confuso en su realización cinematográfica, aunque tiene momentos de brillantez y obliga a más de uno a taparse la cara, no deja satisfecho a su público.
Son realmente conmovedoras las imágenes de los extraterrestres, tan amenazadores en el cuerpo a cuerpo, huyendo despavoridos, masacrados por el ejército que los persigue por el bosque, llenando el cristal de las cámaras de ese líquido rojo que simula la sangre humana. Otra incongruencia más que nos deja muy despistados.
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