Four lovers.Antony Cordier.








Ficha técnica:

Título original: Happy Few.
País: Francia.
Año: 2010.
Duración: 103 minutos.
Dirección: Antony Cordier.
Guión: Antony Cordier, Julie Peyr.
Dirección de Fotografía: Nicolás Gaurin. Color.
Música: Fréderic Verrières.
Montaje: Christel Dewynter.
Productores: Pascal Caucheteux, Sebastien Lemercier.
Diseño de producción: Marie Cheminal.
Compañías: Why Not Productions, France2 Cinéma, Canal +, France Televisión, CinéCinéma.

Intérpretes:

Marina Foïs: Rachel,
Élodie Bouchez: Teri,
Roschdy Zem: Franck,
Nicolas Duvauchelle: Vincent,
Jean-François Stévenin: padre de Rachel,
Alexia Stresi: Diane. Blanche Gardin: Hermana de Rachel,
Geneviéve Mnich: Madre de Franck,
PhilippePaimblanc: Padre de Franck.

Sinopsis:

Cuando Rachel conoce a Vincent en el trabajo, decide invitarlo a una cena que comparten con sus respectivas parejas: Frank y Tery. Los cuatro tardan poco en hacerse amigos y en enamorarse locamente. Pasan el día juntos, duermen juntos y viven sin reglas ni remordimientos. Sin embargo, con el paso del tiempo, el peso de la culpa y una sensación de confusión van ganando terreno en su conciencia. Los sentimientos se van haciendo oscuros y crueles. Ha llegado el momento de cortar por lo sano, de buscar nuevos horizontes, pero no es tan fácil.

Comentario:

Otra vez a vueltas con el fine francés que está invadiendo las salas de cine españolas, a veces con menos justificación que otras y tratando de contentar a un público adulto que no soporta las bandas sonoras y la rapidez en los montajes de los productos norteamericanos y europeos que siguen su estela. La explicación reside en el hecho de que el público está constituido en su mayor parte por jóvenes y adolescentes y hombres y mujeres de la tercera edad, y como consecuencia es a estos sectores a los que hay que complacer.  La  sesión a la que acudí para ver Las chicas de la la 6ª planta de Philippe Le Guay la sala estaba repleta de mujeres en edad de jubilación  y algún que otro hombre que las acompañaba, y debo confesar que se me escapa la razón que las llevó a contemplar momentos en los que nuestro país proporcionó un gran número de empleadas del hogar a Europa . Estos colectivos tienen rebajas sustanciosas en el precio de sus entradas, lo que explica su asistencia masiva cualquier día de la semana, y no solo el del espectador.

 Según Tonio L.Alarcón (Dirigido por...Junio, 2012) el cine y la literatura siguen reflejando el sentimiento de culpa de la cultura cristiana frente a las relaciones sexuales, pero "la verdad es  que el director peca de un exceso de ingenuidad, de idealización positiva, en la relación cuadrangular que se produce entre sus personajes (...) Y es que Cordier busca obtener cierta hermosura  inocente en esa relación atípica que quiere ser  rohmeriana, de ahí su uso de una literaria voz en off, que en algunos momentos resulta redundante, y en otros intenta rellenar huecos narrativos que no le corresponderían..."

José Arce (La Butaca.net) se lamenta de que   no pasa casi nada sustancial más allá de las constantes fogosidades ─un rodaje divertido, sin duda─a lo largo de ciento cinco minutos que se anticipan atractivos y magnéticos con cuatro puntos cardinales que se atraen no en base a carencia alguna ─ni afectiva, ni en términos de satisfacción sexual, ni material─, sino hipnotizados por una especie de arrebato aburguesado contra un cierto sopor vital. Progresivamente idiotizados todos, la complaciente sordidez inicial dará paso a un aburridísimo desarrollo en el que tontas crueldades y egoísmos incuestionables.

La crítica de Carlos Boyero es inexistente, pues el enfant terrible del diario El País confiesa que no puedo soportar hasta el final  esta cretinez francesa. Lamentablemente sólo recibe calificativos de producto elitista y sin fuelle en España.

Comentarios