El molino del tiempo. Lech Majewski.








Ficha técnica:

Título original: Mlyn i Krzyz/ The Mill and the Cross.
País: Polonia-Suecia-Grecia.
Año: 2010.
Duración: 92 minutos.
Dirección: Lech Majewski.
Guión:  Michael Francis Gibson y Lech Majewski.
Dirección de Fotografía: Adam Sikora y Lech Majewski. Color.
Música:  Józef Skrzek y Lech Majewski.
Montaje: Eliot Ems y Norbert Rudzik.
Diseño de Producción:  Marcel Slawinski y katarzyna Sobonska.
Productores:  Dorota Roszkowska y Lech Majewski.
Compañías:  Angelus Silesius, TVP, PFI, 24 Media, Supra Film, Bokomotiv Freddy Olsson, Filmproduktion, Studio Odeon.

Intérpretes:

Rutger  Hauer: Pieter Bruegel,
Charlotte Rampling: Mary,
Michael York: Nicolaes Jonghelinck,
Joanna Litwin: Marijken Bruegel,
Dorota Lis: Saskia Jonghelick,
Marian Makula: el molinero,
Oskar Huliczka, Bartosz Capowicz.

Sinopsis:

Historia en la que se mezclan lo absurdo y lo metafísico, y que se inspira en la obra "Cristo cargando la cruz" del pintor flamenco Pieter Brueghel "el Viejo". Los cineastas escogieron doce personajes de la obra y combinaron sus historias con la creación de la tela. Majewski pintó los decorados y se utilizó lo último en técnicas digitales para incorporar a los actores al mundo de Brueghel. Rutger Hauer, Michael York, Charlotte Rampling y Joanna Litwin encabezan su reparto. La película también se exhibió en Sundance.

Comentario.

La aparición de la fotografía convulsionó  el mundo de la pintura y lo hizo entrar en una crisis profunda como modo de representación de la realidad, perdiendo definitivamente  la  función de reproducir a las personas por medio de los retratos que llenan los museos del mundo entero  y nos permiten conocer a nuestros antepasados ilustres, que los usaron con fines mucho más pragmáticos, como elegir a futuras esposas o aceptar a ciertos maridos e  inspiró  novelas ilustres como El retrato de Dorian Grey de Oscar Wilde que no sólo captaba los  rasgos físicos del personaje representado, sino la evolución perversa de su espíritu y su lado oscuro que ha captado la atención de más de un realizador cinematográfico. El avance de la burguesía como clase ascendente introdujo nuevas géneros pictóricos, especialmente paisajes, bodegones y naturalezas muertas, que inundan las obras de los maestros flamencos, cuya función era decorar las casas de los nuevos ricos de la época, que florecieron con el comercio y la industria textil. La incorporación del movimiento a la fotografía estática supuso una revolución, que influyó en pintores como Genovés y sus secuencias cinematográficas, como la del cartel que anuncia este film, y ahora nos llega un biopic de unos de los pintores que, junto a El Bosco, Boticelli o Fra Angélico, componían obras que equivalían a planos-secuencia, a encuadres que constituían auténticos relatos secuenciados: Pieter Bruegel.

La obra que dirige Lech Majewski  da vida a una pintura del pintor flamenco, Cristo cargando la cruz o Camino del Calvario, ejercicio fallido que ya realizó Jose Luis Garcí, financiado por la Comunidad Autónoma de Madrid, con   su título Sangre de Mayo  que intentó animar la pintura de Francisco de Goya, El 3 de mayo de 1808 en Madrid. La cotidianeidad penetra en la pintura flamenca, y el director-guionista-músico y productor anima en su cinta a  personajes desconocidos y  escogidos entre los más de 500 que componen el cuadro original, desafiando el misterio de la creación e intentando desvelar todo aquello que el cuadro de  Bruegel no puede llegar a desvelar a causa de su naturaleza pictórica (...) y lo que resulta sorprendente de la película es la forma como el cineasta es capaz de mostrar la violencia de la cotidianeidad a través  de secuencias donde 'a priori' no la hubiera habido. (El molino del tiempo. Desmontando a Bruegel. Anna Petrus. Dirigido por...Junio 2012).

Derek Jarman nos sorprendió  en 1985 con una de las mejores y más duras recreaciones de la vida de un pintor y  la  génesis de sus obras que tenía mucho que ver con su extracto social, sus relaciones personales y el abuso que los miembros destacados del clero y la nobleza del ancien régime (antiguo régimen) ejercieron sobre el niño que un día llegaría a ser uno de los mejores pintores que ha legado la humanidad. La obra de Bruegel está impregnada de mayor cotidianeidad, aunque el realizador la ubica en los tiempos de la ocupación española del siglo XVI, que permite introducir cierta epicidad en un mundo dominado por la Hansa, liga de ciudades del Norte de Europa en defensa de sus intereses comerciales.


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