La misión: Roland Joffé.




Ficha técnica:

Título original: The mission
País:
Fecha:
Duración:
Dirección: Toland Joffé.
Guión: Robert Bolt.
Director de Fotografía: Chris Menges.
Música: composición, orquestación y dirección: Ennio Morricone.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Vestuario: Enrico Sabbatini.
Edición: Jim Clark.
Producción: Fernando Ghia y David Puttnam.
Productores asociados: Iain Smith.
Warner Bros. Pictures, Goldcrest y Kingsmere, Enigma Production con Fernando Ghia.

Intérpretes:

Robert De Niro: Mendoza,
Jeremy Irons: Gabriel,
Liam Neeson: Fielding,
Ronald  Pickup: Nontar,
Chuc Low: Cabeza,
Bercelio Moya: Indian Boy
WWitch Dotor: Sigifredo Ismare.


Premios:

1986 Palma de oro del Festival de Cannes
1986: Gran Premio de la Comiosión Superior Técnica.


Sinopsis:

Majestuosa  y de una belleza visual deslumbrante que le proporciona la jungla tropical de las cataratas de Iguazú. Una historia épica sobre un hombre de espada, (Robert De Niro) y un jesuita (Jeremy Irons), que se unen en una lucha para defender la independencia de los indios nativos de las ambiciones de los conquistadores durante el siglo XVIII. Una obra cinematográfica que reune a los grandes talentos creadores de Los gritos del silencio: el co-productor David Puttman, el director Roland Joffé y el director de fotografía Chris Menges.

Comentario:

Filmes como La misión de Roland Joffé o El último Mohicano de  Michael Mann, nos muestra cómo se realizó la acumulación pre-capitalista que favoreció el desarrollo de la revolución industrial, especialmente en el Norte del continente recién descubierto. Mientras la guerra entre ingleses y franceses desangraba el Norte de Estados Unidos y diezmaba a los pueblos aborígenes, el enfrentamiento entre españoles y portugueses devastaba el cono sur, con el agravante de que en Sudamérica había un elemento más en conflicto: la Iglesia y la Orden de los Jesuitas creada por Ignacio de Loyola, estructurada como un ejército  con un general al frente. El poder de la Orden provocó  el recelo de la curia romana,  los  monarcas  reformistas y  los círculos ilustrados. El movimiento contra los jesuitas  lo inició Portugal, donde Pombal sostenía  un duro enfrentamiento con ellos desde que en 1750 recibiera de España parte del Paraguay, territorio en el que tenían establecidas sus misiones. 

Roland Joffé toma partido por los Jesuitas, acusando a portugueses y españoles de masacrar a mujeres y niños, llevando una de estas matanzas a la pantalla  en una secuencia terrible en la que Gabriel (Jeremy Irons) avanza rezando, con la custodia en la mano y rodeado de  estos seres indefensos . La misión que habían construido los Jesuitas en un terreno muy hostil, era una especie de paraíso donde los indígenas construyen instrumentos, fabrican piezas decorativas de sus iglesias coloniales,y  todo ello sin ser maltratados, como ocurrió con la explotación de los pueblos sometidos en la mita, en las minas de plata. Pero como sentencia el nuncio del Papa el paraíso de los pobres no satisface a los poderosos, y la excusa para machacar a los religiosos es que enseñaban principios que violaban  los sagrados derechos de  la propiedad y el beneficio de las potencias coloniales. Los españoles presumen de que en sus dominios no hay esclavitud, pero las fronteras con los portugueses no están claras. 

Aunque aparentemente  el director toma partido por los jesuitas, como hemos afirmado, nos transmite un  mensaje muy negativo acerca de ellos: primero arrastran a los nativos a una conversión a sus creencias religiosas, lo que supone un  abandono de las propias, pero cuando se pone en la balanza la obediencia a las autoridades en defensa de la Orden, Gabriel opta por salvar la institución y sacrificar a los indios. El personaje que interpreta Robert De Niro, un traficante de esclavos arrepentido, que había matado a su propio hermano, junto con otros jesuitas como Fielding (Liam Neeson), es diferente y deja los hábitos por la lucha armada contra la injusticia, aunque el adoctrinamiento al que Gabriel le había sometido le impide hacer estallar un barril de pólvora contra el enemigo, pagándolo con su propia vida y la de alguno que otro.

Los jesuitas, cualquiera que hubiera sido su opción, murieron, las misiones fueron incendiadas y masacrados los colonos. Portugal y España se repartieron los territorios y la Iglesia perdió su batalla moral. Film bastante estético pero ambiguo respecto al papel que desempeñó la Orden de Jesús. La explicación que da el embjador del papa de las razones por las que los indios deben abandonar la misión son muy bizarras, y no sólo los nativos no pueden entender la jerga teológica, sino la mayor parte de los que vienen escuchando el discurso de la iglesia durante siglos.


Comentarios