Tengo ganas de tí.Fernando González Molina.




Ficha técnica:

Título original: Tengo ganas de tí.
País: España.
Año: 2012.
Dirección: Fernando González Molina.
Guión: Ramón Salazar, basado en la novela de Federico Moccia.
Dirección de Fotografía: Xavi  Giménez. Color.
Música:
Montaje: Irene Blecua.
Dirección artística: Patrick Salvador.
Productores: Mercedes Gamero y Francsico Ramos.
Compañías: Zeta Audiovisual, Cangrejo Films, Globomedia Cine, Antena 3 Films.

Intérpretes:

Mario Casas: Hache,
María Valverde: Babi,
Clara Lago: Gin,
Nerea Camacho: Daniela,
Luis Fernández: Chino,
Diego Martín Alejandro,
Álvaro Cervantes: Pollo,
Marina Salas: Katina,
Antonio Velázquez: Serpiente,
Carme Ellas: Rafaella,
Jordi Bosch: Claudio,
Andrea Duro: Mara.

Sinopsis:

 Secuela de "Tres metros sobre el cielo". La sexy Gin (Clara Lago) es el nuevo amor de Hache (Mario Casas), pero éste no puede olvidar a su antigua novia (María Valverde); así que el triángulo amoroso será inevitable.

Comentario.

 Tengo ganas de tí es la adaptación a la idiosincrasia y las maneras de hacer cine en España de las novelas de Federico Moccia, aptas para adolescentes. Un grave problema de este país es que no sabemos realizar productos exportables  o que transmitimos imágenes maniqueas de nuestros jóvenes, que generalmente se colocan en los dos polos, o los pijos o los manguis, lo que no estaría mal si no supusiera la exclusión de la mayoría. Series televisivas como Física o química El internado, precedidas por Al salir de clase o Compañeros, han sido las canteras de nuestro star-system, cuyo resultado es el prototipo de un joven  que se desenvuelve entre la picardía, el descaro y la provocación, un marcado punto canalla y macarra y un poco de carne (Beatriz Martínez), una rebeldía que suena a falsa, tanto como la del falso anarquista que se infiltró en el grupo  de Angel Pestaña y disparó al reloj afirmando que le molestaba que le marcaran las horas ante la perplejidad  de los presentes.  Estas series suelen ubicarse en centros educativos  privados/concertados a los que denominan Institutos, intentando succionar el poco prestigio que la propaganda ha dejado a la educación pública y el ritual que acompaña al paso de la enseñanza primaria a la secundaria, que implica el cambio de centro. La manipulación se desvela en el momento en que aparece el primer niño de siete u ocho años, sobreprotegido por la maternal conserje de turno.

El resultado de esta visión del mundo que consideran de lo más provocadora, y que de hecho atrae masas de jóvenes a las salas de proyección son productos como Mentiras y gordas, Sin tetas no hay paraiso, Fuga de cerebros, Promoción fantasma..., en las que el tránsito de la televisión al cine se mide sólo por el tamaño de las pantallas. Los actores nos  suenan muy conocidos,pues cenamos, comemos o merendamos con ellos. Beatriz Martínez afirma que, nos guste o no,   estas series han  sido el germen de una de las pocas revoluciones que se han dado en el cine español: la entronización del cine teen como casi único modelo posible de rentabilidad masiva y asegurada del producto en taquilla.

La historia de Hache, el chico macarra, y Babi, la niña pija que se enamoran en medio de carreras salvajes de motos y emociones intensas, que relataba  3 metros sobre el cielo se reinicia en Tengo ganas de tí, y aunque el tiempo y la distancia física que todo lo cura ha transcurrido ayudando a la superación del sentimiento de pérdida y del sufrimiento de la decepción amorosa, no  ocurre así en esta historia de amor romántico en la que para poder reanudar la vida sentimental con otra personar  hay que  olvidar el pasado. ¿Esto es creíble? Ambos personajes han establecido nuevas parejas con las que esperan iniciar el camino de la madurez, pero es necesario solemnizar la ruptura con la adolescencia, alejándose cada vez más de la verosimilitud. Beatriz Martínez considera el intento de Fernando González Molina de hacer creer a los jóvenes adolescentes  que están viviendo los momentos decisivos de su vida como "una solemnidad un tanto impostada que imprime a los personajes una intensidad que borra cualquier atisbo de naturalidad en sus acciones. El tono sombrío, la mirada nostálgica hacia tiempos pretéritos, el gesto atormentado. Así de trágica es la pulsión emocional que recorre la cinta. Un dramatismo demasiado exacerbado que sobrepasa los límites de la historia que tampoco da para mucho más: la acción se enlentece, las frases lapidarias aumentan, el sentido épico se sobredimensiona, y la grandilocuencia se instala de manera permanente y, lo que es peor, el discurso moralista termina por empañar lo que en principio había tenido un atisbo indómito".  La crítica es muy explícita , aunque acabe felicitándose de que si esto hace que se reactive la taquilla, al menos Hache, Babi y Gin habrán servido para algo (Beatriz  Martínez. Tengo ganas de tí. Cronología del Nuevo Cine Adolescente. Dirigido por...Junio 2012)

Hace algún tiempo Jenaro Talens y  John Healey  mantuvieron un intenso debate sobre lo que el inglés consideraba el problema más grave del cine español, que tenía su expresión en las voces, los gestos, las muecas teatrales y forzadas, ya  que la gran mayoría de los españoles utilizan frases hechas acopladas con un lenguaje corporal que impregna generaciones y regiones; por eso vascos, catalanes, andaluces, extremeños, todos a una utilizan los mismos gestos y tonos de voz que se ven en el madrileño barrio de Salamanca, con el propósito de alcanzar una homogeneidad social. En cierta medida tiene razón, artística y política, porque si en realidad buscamos la uniformidad qué cosa mejor que imitar a los jóvenes que reciben la 'mejor' educación en Madrid;  pero  la pierde cuando no atiende suficientemente  a la diversidad cultural e intelectual de nuestro país . Baste con ver las películas de Amenabar o las que están haciendo Jaume Balagueró, Jaume Cullet Serra, Guillem Morales, u otros representantes del cine catalán, que está experimentando un desarrollo muy parecido al del cine francés y captando la atención  de los productores norteamericanos, todavía representantes de la Meca del Cine. Pero este mismo problema lo tiene el cine francés, que tiene que hacer películas como Bienvenidos al Norte para que el mundo conozca que hay zonas en Francia que tienen sus propios dialectos, matiz que nos pasa desapercibido a los  espectadores no franceses; claro que Mr.Healey conoce muy bien España y sus áreas lingüisticas y en este sentido es un espectador privilegiado.

Generalmente evito comentar algunas producciones del cine español porque no es mi estilo machacar a nadie ni a nada, pero creo que entre todos debemos  evitar que la exclusión, la pérdida de oportunidades y la reiteración en la mediocridad, que  no nos favorece, se extiendan. Muchos jóvenes van al cine a ver estas películas, pero muchos acuden también a la llamada de Peter Jackson, los Hermanos Alfredsom o Joe Cornish, y en una época en la que el uso de las nuevas tecnologías se convierte en  un torpedo que se usa  en detrimento de quienes las usan, con apelativos como mainstream o blockbuster, ya que parece que esto es lo que perseguimos, los éxitos de taquilla, podíamos incorporarnos al uso inteligente de los medios que nos proporciona el progreso,  para crear productos  más exportables al exterior.


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