Alí. Michael Mann.





Ficha técnica:


Título original: Alí.
País:Estados Unidos.
Año: 2001.
Duración: 167 minutos.
Dirección: Michael Mann.
Guión: Stephen J. Rivele y Christopher  Wilkinson, Eric Roth y Michael Mann, basado en una historia de Gregory Allen Howard.
Dirección de Fotografía: Emmanuel Lubezki, A.S.C./ A.M.C.
Casting: Victoria Thomas.
Música: Lisa Gerrard  y Pierre Bourke.
Edición: William Goldenberg, A.C.E., Stephen Rivkin, A.C.E. y Lynzee Klingman, A.C.E.
Producción: Jon Peters y James Lassiter. Paul Ardaji, Michael Mann y A. Kitman Ho.
Co-productores: Michael Vaxman y John D. Schofield.
Productores ejecutivos: Howard Bingham  y Graham King.
Diseño de producción: JJohn Myhre.
Vestuario: Marlene Stewart.
Initial Entertainment Group Inc. asociado con Columbia Pictures, Peters Entertainment/ Forward Pass Production asociado con Lee Caplin/ Picture Entertainment Corporation y Overbrook Films.


Intérpretes:


Will Smith: Cassius Clay/Muhammad Ali
Jamie Foxx: Drew "Bundini" Brown.
Jon Voight: Howard Cosell,
Mario Van Peebles: Malcolm X,
Ron Silver: Angelo Dundee,
Jeffrey Wright: Howard Bingham,
Mykelti Williamson: Don  King,
Jada Pinkett Smith: Sonji,
Nona Gaye: Belinda,
Michael  Michele: Veronica.
Joe Morton: Chauncey Eskridge,
Paul Rodriguez:  Dr. Ferrer Pacheco,
Bruce McGill: Bradley,
...

Sinopsis:


Cassius  Clay/ Muhammad Ali ( Will Smith) es uno de los personajes más entrañables de la Historia contemporánea de los Estados Unidos. Campeón, líder y gran figura mediática, Alí tenía más carisma que nadie. El film narra la vida, tanto del hombre como del campeón, desde los comienzos hasta la gran pelea con Foreman en 1974.


Crítica:


Michael Mann consigue por fin atrapar en una película  con largos y espesos momentos de confusión, especialmente para la espectador europeo desconocedor de la historia reciente de los Estados Unidos,  lo que hacía de un campeón de boxeo un ser especial y contradictorio. Famoso por sus jactancias y bravuconadas dirigidas al futuro contrincante , alcanzó el Olimpo no sólo por sus virtudes físicas, sino por su rebeldía, por su pasión por el boxeo y la militancia incompatible con la violencia  en unos de los grupos negros islámicos más radicales de Norteamérica,' La Nación del Islam ', a cuyo frente estaba Elijah Muhammad,  por su  amor por las mujeres, y por  su cercanía a Malcolm X y a la negritude. Su negativa a enrolarse en el ejército para combatir al comunismo en Vietnam y en Corea le apartó del ring e incluso se le arrebató el título de campeón.
Fue especialmente conocido por su heterodoxo estilo de boxeo, que él mismo describió como "float like a butterfly, sting like a bee" («flota como una mariposa, pica como una abeja»),y por sus provocaciones antes de los combates, por televisión y en persona antes de la  contienda, frecuentemente con verso: también destacó por  su llamativa autopromoción y proaganda, situaciones ante las que se recrean las cámaras  de Mann, en unas secuencias de competición que han sido las mejor comprendidas y alabadas a este lado del Atlántico.

Michael Mann consigue al final trasladar a su público lo que significó un hombre de un mundo que ya no existe, un protagonista siempre en el centro del encuadre o en primerísimos primeros planos desenfocados en  grandes angulares. Rodeado frecuentemente de su equipo y sus mujeres, un séquito propio de un hombre importante, siempre presente en el discurso visual de Mann, resaltando  que lo que importa es el líder, que queda sólo sin el grupo de acompañantes sin necesidad de pronunciar una sola palabra, tan  pronto como el mínimo conflicto exige su soledad. Descendiente de esclavos abandonó pronto el nombre que le relacionaba con el abolicionista que los liberó y optó por uno de los más usuales de sus hermanos musulmanes: Muhammad Alí.  Pero incluso en esta lucha radical por su dignidad y sus creencias supo mantener su individualidad hasta el final, sin dar un paso atrás en sus dos pasiones: el boxeo y las mujeres. Se alejó de Malcolm X cuando éste rompió con Elijah Muhamma y se hizo sunita, formando la Organización de la Unidad Africana, influenciado probablemente por el movimiento  literario, surgido en Francia,  de la Negritud  que exaltaba los  valores culturales de los pueblos negros, base ideológica que va impulsar las revoluciones independentistas en África, y que  transmite una visión un tanto idílica y  glorificada de los valores africanos. Vemos a  Alí, rodeado de jóvenes africanos, sobre los que ejerce una mayor influencia que el político, renegando del gran líder americano  por abandonar 'La Nación del Islam'.

La década de los 60 , llamada 'prodigiosa', fue una época de grandes conmociones políticas,  sociales y culturales; fueron asesinados grandes líderes políticos, como el Presidente John F. Kennedy, líderes negros como Malcolm X o Martin Luther King. Los jóvenes norteamericanos marchaban a una guerra en un país exótico,  desconocido, contienda que perdieron por lo inhóspito del campo de batalla y  la calidad de un enemigo que estaba dispuesto a morir por defender sus tierras, sus ideas y la vida de sus familias. El ánimo de los americanos se empezó a resquebrajar cuando  sus hijos volvían mutilados o en ataúdes; los jovenes de color se comenzaron a agrupar en movimientos  que  soñaban con volver al continente de sus antepasados, África, donde  Muhammad Alí derrotó a George Foreman, en un estadio en Zaire, presidido por la fotografía monumental del General Mobutu. Hoy los Estados Unidos tienen un presidente negro.

Quizás lo que no ha tenido en cuenta Michael Mann al realizar esta  superproducción es que los espectadores europeos desconocen gran parte de estos movimientos políticos y sociales que bullían en los sótanos de la brillante sociedad norteamericana que nos trasmitía otro tipo de películas. El resultado es un Alí que a veces no se comprende bien, un rebelde sin causa conocida y un protagonista feroz que se empecinaba en poner piedras en su propio camino. Sólo en las últimas secuencias empieza a interesarnos  la película y  a conmovernos  el personaje del boxeador.


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