Resident Evil. Paul W.S.Anderson.










Ficha técnica:

Título original:
País: Co-producción británica, norteamericana, francesa y alemana.
Año: 2002
Duración: 105 minutos.
Dirección: Paul W.S. Anderson.
Guión: Paul W.S.Anderson.
Música: Marco Beltrami, Marilyn Manson.
Dirección de Fotografía: David Johnson.
Dirección artística: Jorge Baumgarten.
Casting:
Edición: Alexander Berner.
Producción: Paul W.S.Anderson, Jeremy Bolt, Bernd Eichinger, Samuel Hadida.
Productotes ejecutivos: Robert Kulzer, Victor Hadida, Daniel  Kletzky, Joshiki Okamoto.
Co-productor: Chris  Symes
Producción ejecutiva: Christine Rothe.
Diseño de producción y vestuario:  Richard Bridgland.
Constantin Film, Davis Films, New Legacy Films, Impact Pictures. Distribución: Filmax-

Intérpretes:

Milla Jovocich: Alice,
Michelle Rodriguez: Rain,
Colin Salmon: One
Eric Mabius: Matt,
James Purefoy: Spence  Parks
Martin Crewes: Kaplan,
Pasquale Aleardi: J.D.
Liz May  Brice: Médico.
Stephen Billington: Mr. White,
Anna Bolt: Dr. Green,

Sinopsis:

En la colmena, un centro subterráneo de investigación genética se ha  propagado un virus, y, como respuesta, el superordenador que controla el complejo, la Reina Roja, ha sellado toda la instalación y ha matado a todos los empleados. Alice (Milla Jovovich) y Rain (Michelle Rodriguez) se pondrán al frente  de un comando para aislar el virus. Sin embargo, los trabajadores no están muettos, sino que se han convertido en voraces zombies y las víctimas de sus ataques se transforman en uno de ellos. Alice y el comando tienen tres horas para impedir que el virus se extienda por toda la Tierra y los zombies salgan al exterior.

Comentario:

Estética formal y funcional puesta al servicio de la adaptación a la pantalla de un videojuego, que se materializa en acciones muy vistosas, que exigen adaptación visual de un público neófito en la ejercitación de sus destrezas físicas en medios interactivos. Robert K.Elder cree que es una de las pocas películas sobre videojuegos que recrean la experiencia del juego. Como no podía ser de otra manera, los fans del producto original   se   quejan de la adaptación de la historia de un soporte visual  a otro, no tanto de la película, y lo que sorprende más es que lo hagan de algo que forma parte de la esencia del cine de acción actual y de los productos audiovisuales en general: la excesiva fragmentación.

Milla Jovovich, que ya impresionó al público masculino en  El quinto elemento  (1997), de Luc Besson, con las escasas vendas que cubrían sus partes pudendas y la hacían tan exóticamente brutal y salvaje; en esta ocasión más  moderada pero agresiva con ese vestidito rojo que cubre casi exclusivamente las potentes posaderas. A su lado la morena latina, el contrapunto emotivo  de la rubia blanca y fría  de ojos azules, atrae la atención sobre la pulsión escópica de las mujeres objetivadas, al explicitar sus deseos cuando es transportada por dos hombres: "Cuando salga de aquí echare un buen polvo",algo que repite en off mientras desfilan los créditos finales;  uno de ellos le responde: "Sí, pero antes debes asearte un poco". Zombies y otros bichos extraños pululan por los pasadizos que llevan a la Colmena, un complejo secreto de investigación, que controla un ordenador  central, la Reina Roja, que se manifiesta en un holograma como  los de la La Guerra de las Galaxias, pero del color de la sangre.

La película está concebida como una distopía del siglo XXI. Cuando Spence Parks  (James Purefoy)  un técnico de la Corporación Umbrella desencadena la tragedia al tirar  un virus que se expande por los tubos del aire acondicionado de las instalaciones que conducen a  La Colmena, el  laboratorio de la mayor  entidad comercial de los Estados Unidos, una empresa líder  mundial en investigacion en i+d, tecnología informática y productos farmacéuticos que vende sus productos  a  nueve  de cada diez hogares americanos, comienza una catástrofe  reiterada constantemente en el cine catastrofista  made en USA. La música de Marilyn Manson contrribuye a excitar los ánimos. Como es habitual en estas historias la ingente industria de Racoon City es una tapadera para los experimentos genéticos y de armas biológicas  con aplicaciones militares importantes, recurso narrativo para explicar la dimensión de la tragedia.

Finalmente vemos a Milla Jovovich en la misma situación que la dejamos en la película de Besson, en un laboratorio 'medico', desnuda y cubierta por dos  pequeños trapos blancos, mientras pide a gritos que la saquen de allí, a través de un inmenso cristal desde el que es observada por una sombra que cruza subrepticiamente la pantalla de izquierda a derecha. La historia queda abierta para futuras entregas.






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