La noche americana. François Trauffaut,






Ficha técnica:

Título original:  La nuit americaine.
País: Co.producción franco-italiana.
Año: 1973,
Duración:
Escenario original: François Truffaut, Jean-Louis Richard, Suzanne Schiffman.
Música: Georges Delerue (Ediciones PECF-Paris)
Imagen: Pierre-William Glenn.
Decoración: Damian Lanfranchi.
Cadre: Walter Bal.
Director de producción: Marcel Berbert y  Claude Miller.
Puesta en escena: François Truffaut.
Asistente de la puesta en escena: Suzanne Schiffman.
Montaje: Yann DDedet, Martine Barraque.
Sonido: Rene Levert y Harry Maury.
Maquillaje: Fernande Hugi t Thi-Loan Nguyen.
Peluquería: Malou Rossignol.
Vestuario: Monique Dury
Films du Carrosse PECF (Paris), PC (Rome)

Intérpretes:

Jacquline BissetJulie Baker
Valentina Cortese: Severine,
Dani: Liliane,
Alexandra Stewart: Stacey,
Jean-Pierre Aumont: Alexandre,
Jean Champion: Bertrand,
Jean-Pierre Leaud: Alphonse,
François Truffaut:  Director Ferrand.

Premios:

1973: Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1973: Globos de oro: Nominada Mejor película extranjera
1973: BAFTA: Mejor película
1973: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película
1974: 3 nominaciones al Oscar: actriz de reparto (Cortese), director, guión original 


 Sinopsis:

En los estudios La Victorine de Niza, se realiza de la película Je Vous Présente Paméla  (Os presento a Pamela), una coproducción franco-americana a las órdenes del famoso director Ferrand (François Truffaut), célebre por su paciencia y por su sordera. A través de la película, protagonizada por la famosa estrella de Hollywood Julie Baker (Jacqueline Bisset), se muestra al espectador la vida ´ntima de los personajes que intervienen en ella, desde el regidor del estudio hasta la script-girl. Sus frustraciones, alegrías y  tristezas salen a la escena, componiendo el mágico entramado del mundo del cine.

Obra  clave de  François  Truffaut ganadora de un Oscar en 1974 (mejor película de habla no inglesa) en la que se rinde un sincero homenaje al séptimo arte. No en vano, el título La  noche americana viene de una técnica cinematográfica que sonsiste en aplicar un filtro oscuro para simular que se rueda de noche a plena luz del día, aludiendo a la magia del cine y desvelando sus misterios.


Comentario:

Francçois Truffaut, el crítico de cine de la revista Cahiers du Cinema, que creció como otros en torno a André Bazin, y acompañado de Claude Chabrol elevó la obra de Hitchcock al lugar que le correspondía, hace en este film un ejercicio de metalenguaje en el que desvela a los espectadores  la realidad que se extiende  fuera de campo, lo que no vemos en el encuadre, magnificamente ejemplificado por la mujer del encargado del atrezzo, siempre cerca de su marido para que no lo fagocite la lascivia y la corrupción que reina entre los actores, y a la que hay que rogar constantemente que se desplace con su silla para no ser captada por la cámara. A cada paso  rinde homenaje a sus camaradas de la Nouvelle Vague, en forma de libros que va sacando de un paquete, sin olvidar a  Alfred Hitchcock ,  a Ingmar Bergman o al poeta Jean Cocteau . Estos cineastas tenían muy interiorizado el espíritu de su generación y  la fraternidad entre los realizadores de la nueva ola, fenómeno que repercutió en el grupo de directores jóvenes, que estuvieron a punto de asaltar la Meca del cine de Hollywood y transformarla en la Meca de los Autores,  (Tomás Fernandez Valentí ), entre los que se encontraban  Francis Ford Coppola, el mayor de todos ellos, George Lucas, Steven Spielberg, con quien trabajó Truffaut,como actor,  en 'Encuentros en la tercera fase', Martin Scorsese o Brian de Palma.

Lo que nos quiere enseñar el director de 'Los cuatrocientos golpes' es  el trabajo en equipo, la colaboración entre todos, desde la script hasta el director,pasando por los actores para que un montón de decorados, que en realidad son sólo fachadas o fragmentos mínimos de casas, operadores con la cámara al hombro, sentados en el capó de un coche o subidos a una  rudimentaria grúa,  nieve simulada con espuma, railes, bombillas, etc. se conjuguen de tal forma que cuando la película se proyecte sólo quedará la magia, el talento de los que han intervenido en la construcción de esta ilusión, que a lo largo del rodaje parecía imposible de lograr. Una secuencia muy significativa es la que reproduce un acto tan sencillo como el de la protagonista de Desayuno con diamantes dando d beber leche a su gato; en este caso Pamela saca la bandeja al jardín y la deposita delante de la puerta; un minino tiene que acercarse y comer las sobras, pero esta simple 'acción' puede arruinar toda una tarde de rodaje y al final no conseguir el objetivo tal y como se proyectó.

El film también aborda todas las complicaciones que surgen por los enamoramientos de un conjunto de hombres y mujeres,en su mayoría jóvenes, que producen situaciones críticas y hacen perder  el  precioso tiempo, muy limitado, de que dispone el realizador, por exigencia de los productores económicos, quienes no aceptan retrasos por motivos que no comprenden. Incluso Truffaut se pone en  la peor situación: la muerte del protagonista antes de finalizar el rodaje, que evoca la tragedia de actores como James Dean en Gigante.

En resumen, Truffaut realiza un  emotivo homenaje a todos aquellos que colaboran en la realización de un film,en cuya gestación el director es al final aquel a quien todos preguntan cómo o qué deben hacer.  Se lamenta  de que se esté asistiendo, tras la muerte de Alexandre, al fin de una era del cine, con el que desapareceran las estrellas, los guiones y el rodaje en exteriores, desde los que se filma  incluso el interior de las casas. No sabemos a qué tendencia se hubiera incorporado un talante tan inquieto, como el del realizador francés, respetado en Europa, pero también en Estados Unidos. Pier Paolo Pasolini dijo en una ocasión que hablar de cine americano era una redundancia: todo el cine es americano, y esto nunca lo ignoró Truffaut.

Cmrl.

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