La última esperanza. José Giovanni.










Ficha  técnica:

Título original: Comme un boomerang
País: Francia:
Año: 1976.
Duración: 100 minutos.

Dirección: José Giovanni
Consejero técnico: Jerry Fisher B.S.C.
Director de Fotografía: Pierre William Glenn.
Música, compuesta y dirigida: Georges Delerue.

Producción: Alain Delon.
Director de producción: Ludmila Goulian.
Productor ejecutivo: Ralph Baum.
StudioCanal: Distribución: Fox-Lira


Intérpretes:

Alain Delon: Jacques Batkin,
Carla Gravina: Muriel,
Dora Doll: Ginette, la madre de Edy,
Louis Julien:  Eddy Batkin,
Christian de Tiliere: Juez,
Monique Chaumette: esposa del relojero
Louisa Colpeyn: Señora Feldman,
Jacques Rispal:  Albert Chiusi,
Suszanne Flon: Sra. Grimaldi,
Pierre Maguelon:  Inspector Loni,
René Kolldehoff : el banquero Feldman.


Sinopsis:

Bajo los efectos de las drogas, Eddy, adolescente, mata a un policía. Su padre, Jacques, alegando sus extremas circunstancias, se gana la confianza de la viuda del policía, hasta que la prensa excarba en su pasado.

Comentario:

Alain Delon es  uno de los pocos actores que ha pasado a ser un icono en vida (The Times), un hombre hierático de mirada fría, gelidez que emana de sus pálidos ojos azules,  una sonrisa desarmante, apelativo que atribuían los italianos a un político español, y expresión  contenida e hierática , y ha  atraído la atención de directores como Lucino Visconti, Michlangelo Antonioni, Joseph Losey, Jean-Luc Godard o Jean-Pierre Melville. Uno de los actores más guapos de la historia del cine, logró hacer olvidar esta cualidad a sus espectadores, a lo que le ayudó la impenetrabilidad del rostro que lo hizo apto para representar el lado más oscuro de la miseria física, moral e intelectual.

Son memorables sus interpretaciones en Rocco y sus hermanos, El Gatopardo o Dos hombres en la ciudad, esta última dirigido por José Giovanni, una de las mejores películas sobre la delincuencia, la incapacidad de reinserción social por la actitud de sectores duros de la sociedad, generalmente encarnados por un policía que se convierte en la sombra del excarcelado, que creen en la existencia de factores genéticos en la colocación de ciertos individuos al margen de la ley, y  finalmente en la aplicación de la pena de muerte con la terrible guillotina. Frente a esta línea de pensamiento, Francia, un país que está a la vanguardia de la defensa de los derechos humanos, cuyo ideario descansa en el lema de su revolución (libertad, igualdad y fraternidad), ofrece una ideología totalmente opuesta, que cree en la posibilidad deregeneración de los convictos, simbolizada por un personaje de edad avanzada, un tutor y un protector, que bien puede ser un empleado de las prisiones con esta función, o un  familiar que vigila de cerca su incorporación a la vida normal.




José Giovanni (El clan de los marselleses) aborda de nuevo este tema, en el que siempre resultan derrotados los sectores humanistas, cuya única arma de trabajo es el pensamiento y la palabra, frente a toda la maquinaria de poder de los estados, con su policía, ejército, prisiones, prensa...En Comme un boomerang, un ex-convicto que ha rehecho su vida, se ha casado en segundas nupcias con una mujer rica y ha amasado una gran fortuna, quiere que su hijo represente un papel social muy diferente del suyo, y hace lo que muchos padres hacen: lo llevan a colegios donde se relaciona con la crème de la crème de la sociedad, creyendo que de estas compañías sólo pueden resultar beneficios. Pero no advierte, no sólo por la confianza en la honestidad de las clases altas (un clásico social), sino por la patria potestad compartida con su ex-mujer, la calaña de los retoños de los compañeros de pupitre de su hijo, en casa de uno de los cuales, unos gemelos que tienen aterrorizados a sus padres y  les roban el dinero usando la fuerza para comprar drogas caras, se produce la tragedia que puede acabar con su hijo de 17 años guillotinado.

La sociedad reacciona ante el crimen cometido por un pijo, cuyo padre es un rico industrial, y en poco tiempo descubren los antecedentes penales del hijo de un obrero polaco, que pagó sus cuentas con la sociedad por sus hechos delictivos. Establecer la relación genética de un hijo con su padre, cuyas tendencias criminales hereda, no es difícil para una prensa populista, que contamina a los sectores más conservadores de la sociedad, entre los que se encuentran los propios magistrados que le han de juzgar. La posibilidad de que su hijo sea ejecutado despierta los peores instintos, no solo de un delincuente, sino de cualquier hombre que se viera en esta situación, y comienza a tomarse la justicia por su mano, de la que no escapan los traficantes de drogas.

Alain Delon y José Giovanni


Un clásico del cine polar  francés, en el que  Alain Delon no sólo representa el papel  del protagonista, sino que colabora en la elaboración del guión y en la producción del film.




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