Ruby Sparks. Jonathan Dayton y Valerie Faris.







Ficha técnica:

Título original: Ruby Sparks.
País: Estados Unidos.
Año: 2012.
Duración: 104 minutos.
Dirección: Jonathan Dayton y Valerie Faris.
Guión: Zoe Kazan.
Dirección de Fotografía:  Mathew Libatique, A.S.C.
Montaje: Pamela Marin, A.C.E.
Música: Nick Urata.
Diseño de producción: Judy Becker.
Productores: Albert Berger y Ron Yerxa.
Productores ejecutivos: Robert Graf, Zoe Kazan, Paul Dano.
Vestuario: Nancy Steiner.
Fox Searchlights Pictures, Twentyeth Century Fox, Bona Fide Productions. Distribuidos: Hispano Foxfilm.

Intérpretes:

Paul Dano : Calvin  Wir Fields,
Zoe Kazan: Ruby Sparks,
Antonio Banderas: Mort,
Annette Bening: Gertrude,
Steve Coogan: Langdon,
Elliot Gould : Dr. Rosenthal,
Chris Messina: Harry.


Sinopsis:

No hace tanto tiempo que Calvin Weir-Fields era un niño-prodigio literario, autor de una aclamada primera novela. Pero desde entonces, se encuentra aquejado de un pertinaz caso de bloqueo de escritor, magnificado por una deprimente vida amorosa. En un intento desesperado de lograr que su chispa creativa vuelva a alumbrar, Calvin comienza a formarse una imagen mental de una protagonista. Su nombre es Ruby Sparks y desde el mismo instante en que la imagina, siente que su creatividad cobra un nuevo vigor para escribir acerca de ella. Hasta que ella se presenta en su cuarto de estar. ¿Se trata de una broma, de un indicio de locura, de un acto de magia? Sea lo que sea, parece increíble. De la noche a la mañana, Ruby duerme en la cama de Calvin, le hace la comida, cautivándole de todas las formas posibles; pero la situación presenta un cariz alucinante: Calvin tiene, de algún modo, el poder de cambiar a Ruby cada vez que se sienta ante su máquina de escribir. A medida que Calvin trata de hacer malabarismos con este poder, se enfrenta a un dilema de primera magnitud, como escritor y como novio.

Críticas:


Y es que el tono cien por cien indie americano ─de la variedad no pretenciosa─ del conjunto lo hace todo sobradamente llevadero a la hora de reflejar los sinsabores de lo que, vetas de ciencia ficción aparte, no es sino una verdad irrefutable: poner dos vidas en común es complicado, y los ideales, muchas veces, se quedan en nada. ("Ruby Sparks": conociendo a la musa. José Arce. La Butaca.net.).

El guión que presenta la nieta de Elia Kazan una  aventura mágica para Woody Allens imberbes que mojan la cama con J.D. Salinger y fotografías impresas de la Deschanel, (y)  hace evolucionar sus parámetros del montón hacia un tono desapacible que alcanza su colosal clímax en una escena cruel y ponzoñosa, imposible de prever ante la ligereza inicial.(Ruby Sparks: chispas de (in)genio. Almudena Muñoz. La Butaca).

La crítica norteamericana no le es del todo adversa y le reconoce cierto grado de ingenio y acidez, aunque hay quien cree que cae en cierta ñoñería de la que pretende burlarse.

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