Una historia verdadera (The Straight Story). David Lynch.











Ficha técnica:

Título original: The Straight Story.
País: Estados Unidos.
Año:  1999.
Duración: 111 minutos aproximadamente.
Dirección: David Lynch.
Guión:  John Roach y Mary Sweeney.
Casting: Jane Alderman, C.S.A. y Lynn Blumenthal.
Dirección de Fotografía: Freddie Francis, B.S.C.
Música: Angelo Badalamenti.
Edición: Mary Sweeney.
Producción: Alain Sarde, Mary Sweeney y Neal Edelstein.
Productores ejecutivos: Pierre EEdelman y Michael Polaire.
Diseño de producción:  Jack Fisk.
Vestuario: Patricia Norris. 
Walt Disney Pictures, Picture Factory Peoduction, asociado con Le Studio Canal + y Film Four

Intérpretes:

Rihard Farnsworth : Alvin,
Sissy Spacek : Rose,
Harry Dean Stanton : Lyle,
Everett McGill: Tom.
John Farley: : Thorvald.


 Premios (Filmaffinity);

1999: Nominada al Oscar: Mejor actor (Richard Farnsworth)
1999: 2 nominaciones al Globo de Oro: Mejor actor, bso
1999: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película)
1999: 2 premios de Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actor, fotografía

Sinopsis:

Una historia verdadera está basada en un hecho real ocurrido en 1994, protagonizado por un anciano de 73 años, Alvin  Straight , que viajó desde  Laurens, Iowa, a Mt. Zion en Wisconsin, montado en una segadora John Deere.

Alvin decide iniciar este viaje para reencontrarse con su hermano, gravemente enfermo y con el que no hablahace más de diez años. Dada su falta de visión y la escasez de dinero decide hacer él mismo el recorrido en su segadora. Un trayecto de cientos de kilómetros  que  Alvin tardó más de seis semanas en realizar.

Comentario:

David Lynch, uno de los cineastas más turbios y oscuros del cine americano, realiza en 'Una historia verdadera' su particular canto a la vejez,  que enternece a críticos y espectadores con  la hazaña de un viejo que recorrió varios estados. montado en su vieja e incomoda segadora para visitar a su hermano enfermo. Pero no es en absoluto una historia romántica.  Alvin padece  las enfermedades propias de la edad,  como una artrosis que le obliga a apoyarse en dos bastones, una insuficiencia cardiaca, azúcar, etc., y como ocurre con muchos americanos pobres, que viven en casas de madera prefabricadas, no tiene dinero para pagarse analíticas ni medicamentos, convive con una hija deficiente, a la que el gobierno ha arrebatado sus hijos y los ha entregado a una institución para  que los eduque, mientras ella hace pequeñas casas de pájaros para venderlos y alimentarse.

A lo largo de su trayecto conoce a  diferentes personas, que muestran la mejor voluntad de ayudar al anciano; un grupo de ciclistas jóvenes le pregunta qué tiene de bueno la vejez, y como buen ciceroniano  valora especialmente la capacidad de reflexión. A medida  que el hombre avanza hacia su vejez se va despojando de intereses y cargas, hasta quedar casi tan desnudos como el paisaje por el que transita, seco viejo y  polvoriento, solo y abandonado, tan ligero de equipaje como Alvin, jalonado  de tarde en tarde por uno  que huye de casa, otro que lo atraviesa  para ir a su puesto de trabajo, viejos nostálgicos, antiguos combatientes de la Gran Guerra,  que dan calor humano a los áridos parajes.

El viejo rechaza las ayudas  que se le ofrecen por una cuestión de dignidad y de cumplimiento del deber de una penitencia autoimpuesta. Una tenue música de guitarra da  tono melancólico a  esta  road movie definitiva, al último viaje de un hombre viejo que quiere cerrar viejas heridas con un hermano moribundo. Fordiana, sencilla, clásica, son los atributos que se le aplican con justicia, pero también  primaria y dura con una sociedad  que no procura una  salida digna  a unos viejos que  en su juventud marcharon a la guerra y lucharon por el bienestar de todos.  Una de sus últimas paradas es en un cementerio de tramperos católicos franceses, una  alto  en el camino que le conduce, tras saldar las cuentas con su conciencia, a la muerte cercana, cuyo epitafio lo firma David Lynch con esta bella, triste y dura película.






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