Es peligrosos casarse a los 60. Mariano Ozores.







Ficha técnica:

Título original: Es peligroso casarse a los 60.
País: España.
Año: 1980.
Duración: 89 minutos.
Dirección: Mariano Ozores.
Guión: Vicente Coello y Mariano Ozores., basado en la obra teatral Te casas a los 60...¿Y qué?, de Dionisio  Ramos. 
Foto-fija: Alejandro Diges.
Director de Fotografía: Raul Pérez Cubero.
Música: Gregorio García Segura.
Montaje: Antonio Ramirez de Loaysa.
Decorador: Julio Esteban.

Maquillador: Manuel  Martín.
Director de producción: Jesús  R.Folgar.
Peluquera: Josefa Pérez.
Sastra: Carmen de la Casa
Vetuario: Cornejo
Tribanda Pictures; Filmayer Producción, S.A.

Intérpretes:

Paco Martínez Soria: Mariano Rubiales.
Julita Martínez: Gloria.
María Luisa Ponte: hermana de Mariano.
Rafael Hernández
Luis Varela: hijo del marqués.
Carmen Lozano
Alfonso Goda: el marqués.
Carmen G.Cervera.
Margot Cottens: esposa del marqués.
Agustín González: Policía municipal.
Adriana Ozores : Juanita Rubiales.

Sinopsis:

Mariano Rubiales, dueño de una agencia de autobuses está a punto de casarse con loria. Su mayor ilusión es tener una 'Marianito' que continúe con el negocio, pero va pasando el tiempo y el heredero no llega. Mientras tanto, le llega l noticia de que tiene una hija de un antiguo amor de juventud. Juanita, su hija, es una chica  de pueblo, que en pocos meses se convertirá en una auténtica señorita. Al poco tiempo la chica se enamora de Yusef, un apuesto joven negro, heredero de un rico rey africano (Mariano Ozores), pero a Mariano los negros le traen 'la negra'.



Comentario:

Su abuelo tenía un coche de caballos
Su padre un taxi con gasógeno
Mariano Rubiales una flota de 46 camiones españoles y mucha caspa.


El film es una crónica de la transición política española, del desarrollismo basado en la construcción y de un progreso en el que los 'rednecks' locales  habían acumulado  capital para lanzar sus negocios, pero habían retrocedido, si esto es posible, dado el nivel tan bajo del  que se partía, hasta llegar a la boina, sin razón aparente: su abuelo llevaba gorra con visera  para conducir coches de caballos, su padre el mismo complemento para llevar taxis, ambos trabajadores en medios urbanos, y de pronto el hijo vuelve, sin que nada lo justifique, salvo el deseo de Ozores de dar un tono castizo a  su película, a este distintivo rural. La aspiración de estos nuevos ricos era vivir en 'La Moraleja'.

Curas con sotana hasta los pies, viajes al Valle de los Caídos, chistes contra los negros, disfraces de  'Manolas' y jeques árabes, como los que contribuyeron al desarrollo del turismo español, veraneando con amplios séquitos en la  Costa del Sol. Jóvenes nacidos en medios rurales más bestias que un arado, pero que en poco tiempo y con dinero se transformaban en auténticas señoritas, a pesar de vivir en medios en los que la cultura era la gran ausente. No faltan las referencias al advenimiento de la democracia y a políticos del momento como Landelino La Villa o Felipe González.

Como nos descuidemos un poco estamos de nuevo en un mundo de ricos y pobres, desaparecidos  los conceptos de trabajador, parado, marginado o excluido. Claro que hay quien establece diferencias entre pobres e indigentes. No está de más volver a ver estas películas e intentar reconocernos en ellas. Especialmente significativa es la educación a bofetadas, ejercida por una antigua institutriz, con  la metodología de Anne Sullivan.

Comentarios