Amistad. Steven Spielberg.



Ficha técnica:

Título original: Amistad.
País: Estados Unidos.
Año: 1997.
Duración: 152 minutos.
Guión: David Franzoni.
Casting: Victoria Thomas.
Director de Fotografía: Janusz Kaminski, A.S.C.
Música: John Williams
Edición : Michael  Kahn, A.C.E.
Producción: Steven Spielberg, Debbie Allen, Colin Wilson.
Productores ejecutivos: Walter Parkes, Laurie MacDonald.
Productores asociados: Bonnie Curtis, Paul Deason.
Co.productor: Tim Shriver,
Co-productor ejecutivo: Robert Cooper.
Diseño de Producción: Rick Carter.
Vestuario: Ruth E.Carter.
Maquillaje: John Caglione, Jr.. Kelly Gñeason, Paula Kelly, Robert Laden y John Sobeck.
Peluquería: Mary Cook, Victoria Porter.
Efectos visuales especiales: Industrial Light & Magic.
Dreamworks Pictures, HBO Pictures

Intérpretes:

Morgan Freeman: Joadson,
Nigel Hawthorne: Martin Van Buren,
Anthony Hopkins: John Quincy Adams,
Djimon Hounsou.: Cinque,
Matthew McConaughey: Baldwin,
David Paymer: Secretario Forsyth.
Pete Postlethwaite: Holabird
Stellan Skarsgard: Tappan,
Razaaq Adoti: Yamba,
Abu Bakaar Fofanah: Fala,
Anna Paquin: Reina Isabel II de España,
Tomas Milian: Calderon,
...



Sinopsis:

La primera película que Steven Spielberg dirige para DreamWorks Pictures, Amistad, recibió cuatro nominaciones para los premios de la Academia: Mejor actor de reparto, Anthony  Hopkins,  Mejor Música, Mejor Diseño de  Vestuario y Mejor Fotografía. Basada en una historia real, narra la increíble y épica aventura de un grupo de africanos capturados que intentan regresar a su hogar. Pero cuando el navío, La Amistad, acaba por ser reducido, los rebeldes son llevados a los Estados Unidos, se les acusa de asesinato y esperan su destino en prisión. Comienza entonces una auténtica batalla que enfrenta al país entero y hace tambalearse los cimientos del sistema judicial norteamericano. Pero para los hombres y mujeres que van a ser juzgados, se trata de algo mucho más simple, la lucha por un derecho básico de la humanidad: la libertad.

Comentario:

En cierta ocasión leí algo en el Ulises de James Lloyd que me afectó profundamente. Hablando de una niña decía que no era inocente, porque desde siempre lo había sabido todo. Este sentimiento me embarga cada vez que leo algo sobre Steven Spielberg; si quieres entrar en el grupo de los que se enteran de todo hay que decir que, sea como sea,  siempre introduce la nota sensiblera, hecho que detectan con un olfato especial, aunque hace falta mucha, pero que  mucha perspicacia para olfatearla en esta película.

El realizador, integrado por razones profesionales y de amsitad en un grupo de cineastas, al que llamaban  los Wonder Boys, tiene como muchos de sus compañeros un rasgo peculiar: no ha perdido el contacto con la magia del mundo  de la infancia, y son capaces de imaginar los bichos más extraños y las situaciones más fantásticas. Precisamente por ello, extraña que después de haber realizado las obras fundamentales de su carrera (Tiburon, Encuentros en la tercera fase, la saga de Indiana Jones, e incluso La Lista Schlinder), hiciera una película como Amistad para Dreamworks, una obra que pesa por las formas, el color de su fotografía, la gravedad de los personajes, la oscuridad de algunas secuencias, en las que sólo las estrellas permiten recortar la imagen del protagonista del fondo del plano; el primerísimo primer plano de Cinque, cuiyo rostro  es tan oscuro como el agujero en que se esconde mientras se quita los grilletes y sangra abundantemente, anticipa el tono climático de la historia.

Cargada de buenas intenciones, como afirma Pablo Kurt (Filmaffinity) la cinta falla cuando Spielberg se aleja de él mismo, quizás porque no es capaz de  alcanzar, como hace habitualmente, la forma adecuada de lograr que su público se identifique con  ese cimarrón de Sierra Leona, ese esclavo que se ha rebelado contra el capitán del barco negrero español, al que 'pinta' objetivamente, sin emoción ni romanticismo, como hiciera David con Marat.  No logra, según Miguel  Ángel Palomo, crítico del diario 'El País' toda la fuerza dramática  que podía  extraer de la Norteamérica revolucionaria, la que acabaría definitivamente con la resistencia a la abolición de la esclavitud de los Estados del Sur, aunque  la narración de los hechos que la precedieron y el temor de unos jueces a que los  hacendados de los estados confederados se levantaran en armas, si se cumplía la legalidad que impedía en Inglaterra y USA traficar con esclavos nuevos, es decir  con los que no tenían ya esta condición en las grandes propiedades, sino que habían sido capturados por traficantes en África y llevados a los estados esclavistas del Sur. Este hecho en sí era una concesión del Norte a quienes tenían un sistema legal como el de España, donde  la esclavitud seguía siendo legal y la mayoría de los barcos negreros , como el que genera el conflicto  con  Cinque y su grupo,  tenían esta procedencia.

Es difícil saber qué opción estética hubiera sido  la mejor para esta historia, pero lo cierto es que 'Amistad' es la  única película de  Spielberg que pesa tanto como los broncíneos y bien forjados cuerpos de los bellos esclavos, entre los que destaca un actor de una gran potencia visual e interpretativa, Djimon Hounsou,  que interpretaría en 2006 'Diamante de sangre', dirigida por Edward Zwick, y nos dejaría esa imagen imborrable de su entrada en  las Naciones Unidas para denunciar la forma en que se consigue esta piedra preciosa, y su coste humano. El mago Spielberg no logra  un icono igual del cimarrón, y el resultado fue el olvido de su público de esta cinta, desconocida para muchos.


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