El alucinante mundo de Norman. Sam Fell y Chris Butler





Ficha técnica:

Título original : Paranorman.
País USA.
Año: 2012.
Duración: 96 minutos
Dirección: Sam Fell y Chris Butler.
Guión: Chris Butler,
Dirección de Fotografía: Tristan Olivier,
Montaje: Christopher Murrie.
Producción: Christopher Knight y Arianne Sutner.
Diseño de producción: Nelson Lowry.
Vestuario: Deborah Cook.
Distribución: Universal.

Intérpretes (Voces) :

KodiSmit-McPhee/ Norman
Critopher Mintz-Plasse:  Alvin,
Leslie Mann: Sandra Babcock,
Jeff Garlin: Perry Babcock.
Anna Kendrich: Courtney,
John Goodman:  Sr. Prenderghast.
Casey Affleck:  Mitch,
Tucker Albrizzi:  Neil,



Sinopsis:

Cuando un pueblo se ve asediado por los zombis, ¿a quién pueden recurrir los habitantes? ¡A Norman! El alucinante mundo de Norman transcurre en el pueblecito de Blithe Hollow, cuyos habitantes se aprovechan de la famosa caza de brujas que tuvo lugar hace 300 años. Norman Babcock, de once años, se pasa la mayor parte del día sumido en el visionado de películas de terror y estudiando la tradición fantasmal. De hecho, Norman tiene el don de ver y hablar con los muertos, al igual que su amada abuela. En general, prefiere la compañía del más allá a la del histérico de su padre, la despistada de su madre y la profundamente superficial de su hermana Courtney. En el colegio, Norman evita al matón Alvin, es amigo del impresionable Neil e intenta no pensar mucho en su insoportable maestra, la Sra. Henscher.

Críticas:

Fotogramas nos pone en antecedentes  sobre el trabajo previo de Sam Fell, autor de Ratónpolis,  y el debutante  Chris Butler,  ( diseñador del storyboard de  'Los mundos de Coraline'), cuyo trabajo ha gozado de la confianza de  Laika Entertainment; reconoce la influencia de George A.Romero, quien sentó las bases del género con la película 'La noche de los muertos vivientes' y concluye con una afirmación  increíble de Fell, acerca de que hay algo sorprendente en el género, pues se  pueden contar historias relevantes, como por ejemplo  el bullying de los estudiantes. Reconozco que me he quedado atónita; recordemos ejemplos de cine de terror cuyo subtexto era el constructo de género, la satanización del sexo, el abuso de menores, y temas mucho más delicados que acababan trágicamente.
 
No es la primera vez que un film de animación, y ahora en el denostado 3D, favorece la reflexión, al tiempo que hace disfrutar y nos  entretiene. Si no veamos lo que opina José Arce (La Butaca.net:) :  "(...)contundentes mensajes sobre lo absurdo del miedo al (en el fondo nunca tan) diferente y sobre la posibilidad de que el débil marque la diferencia, al tiempo que nos advierte de que el verdadero pavor no lo provocan las criaturas de la noche. (...) “El alucinante mundo de Norman” fascina por la taciturna verdad artesanal que desprende cada uno de sus fotogramas. No es para todos, pero quien la goce, lo hará cosa bárbara.

El film no ha sido un éxito de taquilla y la clave la da  Joaquin R.Fernández (La Butaca.net): "(...) da la sensación de que no son capaces de cautivar al público familiar, puesto que sus películas resultan demasiado siniestras para los más pequeños de la casa. Eso es lo que precisamente le sucede a “El alucinante mundo de Norman”, aunque intente rectificar su propuesta hablando del ritmo irregular de la película.

Jordi Reverte anda muy atinado cuando afirma que" la cinta es la suma de esfuerzos entre un artista de animación que había acompañado a Burton y a Selick en “La Novia Cadáver de Tim Burton” (2005) y “Los mundos de Coraline” (2009) y de uno de los directores de la factoría Aardman, compañía referente en la técnica del stop-motion con plastilina. El resultado es una memorable filigrana en lo formal que contiene un corazón absolutamente devoto por las historias de zombis de bajo presupuesto, fascinado por la extensa mitología del género pero capaz de corresponderse a ésta dentro de unos parámetros propios."

El film se puede encuadrar en esas películas de animación que gustan tanto a los adultos y que pueden ayudar a los niños a iniciarse en el mundo de la reflexión  con pequeñas dosis de pensamiento crítico. La familia de Norman no es convencional, y el niño no se adapta al perfil  burgués  que impone un mundo sin conflictos a los más pequeños, llegando incluso a deaparecer la figura paterna o materna, y  transcurridos muy pocos años los lanza a un mundo terrible y decepcionante para el que no están preparados. Tim Burton enfrenta a  los niños con el hecho de la muerte en Frankenweenie, y eso no gusta a muchos padres que tienen entretenidos a sus hijos con  el espejismo de  Santa Claus o los Reyes Magos, y les hacen encariñarse con la figura de Baltasar porque es  un mago negro; más tarde verán que su 'pobre negrito' ha venido en patera, no en camello,  y que a nadie parece importarle. Pero no nos llamemos a engaño, cierto  cine de animación tiene un público  adulto, al que se dirige, sin pretensiones de atraer a los cines a los más pequeños. Las Navidades pasadas se estrenaron dos películas muy curiosas: Rare exports, un cuento gamberro de Navidad de Jalmari Helander, y  Arthur Christmas: Operación regalo de Sarah Smith, dos ejemplos  para entender de que hablo: mientras el finlandés proclamaba una revolución en Korvatunturi o 'Monte de la Oreja', para conseguir que el primer cargamento que saliera  de  la factoría de Santa Claus tuviera  como destino Zambia, el norteamericano Arthur  sufría  porque por error una niña se ha quedado sin su bicicleta. Así se sensibiliza a los pequeños, apenados por semejante injusticia. Ya se harán mayores.

Comentarios