El silencio de Lorna. Jean-Pierre y Luc Dardenne





Ficha técnica:

Título original: Le silence de Lorna.
País: Francia. Co-producción: Bélgica-GB-Francia
Año: 2008.
Duración:  105 minutos.
Jean-Pierre y Luc Dardenne.
Guión: Jean Pierre Dardenne,
Dirección de Fotografía: Alain Marcoen.
Montaje: Marie-Hélène  Dozo.
Producción: Hermanos Dardenne y Denis Freyd.
Diseño de producción: Igor Gabriel.
Vestuario: Monic Parelle.
Distribuidora: Vértigo Films

Intérpretes:

Arta Dobroshi: Lorna,
Jérémie Renier: Claudy Moreau,
Olivier Gourmet: Inspector,
Fabrizio Rongione: Fabio.
Morgan Marinne: Spirou.

Sinopsis:

Para convertirse en propietaria de un bar junto a su novio, Lorna, una joven albanesa que vive en Bélgica, se convierte en cómplice de un diabólico plan concebido por un mafioso llamado Fabio. Fabio ha orquestado un  falso matrimonio entre ella y Claudy, que le permitirá a ella conseguir la ciudadanía belga y después casarse con otro mafioso ruso que pagará un montón de dinero para conseguir lo mismo. Sin embargo, para que este segundo matrimonio sea posible, Fabio ha planeado asesinar a Claudy. ¿Podrá Lorna mantenerse en silencio?

Comentario:

Film de factura independiente europea, descarnado, sin edulcorantes ni envoltura musical, en la que la forma severa, con cámaras al hombro que enlazan con la tradición de la Nouvelle Vague, se pone al servicio de un relato cruel del lado oscuro de civilizaciones prepotentes, orgullosas de su situación preponderante en los estados de la Unión Europea, que son incapaces de controlar que  sus propios ciudadanos caigan  en la exclusión por causas diferentes, entre ellas la consunción y la degradación física  por el consumo de drogas, y  se conviertan en rehenes de las diferentes mafias que trafican  con las personas para la obtención de papeles y la ciudadanía para la inmigrantes ilegales.

La vida de un yonki es muy barata, fácil de eliminar, ya que, incluso su propia familia contempla la muerte por sobredosis como una posibilidad muy real. El silencio de Lorna no sólo favorece esta acción criminal, sino que la convierte en cómplice y le genera sentimientos de  simpatía, caridad y culpa hacia el pobre desgraciado, que  eclosionan cuando asciende la escalera del  local en el que va a instalar con su novio el bar que facilitará su ascensión social. Pero no sólo calla Lorna, sino la cámara de los Dardenne  que sustraen a la mirada del espectador las imágenes más duras y  violentas. Lorna pasa de la indiferencia sin escrúpulos hacia el pobre Claudy, a la compasión y el cariño, arrastrada por las furias a la locura y el arrepentimiento.

El tercer mundo ya está en el primero y  la pobreza  adquiere tintes dramáticos en el mundo desarrollado, donde la dureza de los sin techo cuenta con una compañera indisociable: la insolidaridad y la indiferencia de todos aquellos que temen correr la misma suerte, que son la mayoría de los ciudadanos  que trabajan por cuenta ajena.

Los cineastas "impactan demostrando una vez más que se puede hacer mucho con poco, si se poseen el talento y la sensibilidad suficientes. Hay cine más allá del artificio hollywoodiense, hay protesta y reflejo desde la independencia, y no se mantiene precisamente en silencio." ("El silencio de Lorna": Desde el corazón. José Arce. La Butaca).

Los Hermanos Dardenne realizaron su  primera película en 1987, Falsch, pero  no consiguieron el reconocimiento de la crítica internacional hasta La promesa, (1996), su tercer largometraje. Aún tardaría en consolidar su prestigio  con  Rosetta, (1999), film  ganador de la Palma de Oro en la edición número 52 del Festival de Cannes, consiguiendo el segundo galardón del prestigioso certamen en  2005  con El niño. Cine para los amantes de las obras de autor, dos hermanos que se definen a sí mismos como un solo hombre con cuatro ojos.

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