El fantasma invisible.Joseph H.Lewis.


Ficha técnica:

Título original:  Invisible Ghost.
País: Estados Unidos.
Año: 1941.
Duración : 64 minutos.
Dirección: Joseph H. Lewis.
Guión: Helen y Al Martin.
Fotógrafos: Marcel Le Picard, Harvey Gould.
Directores musicales: Lange y Porter, A.S.C.A.P.
Grabación: Glen Glenn.
Edición: Robert Golden.
Productor: Sam Katzman.
Productor asociado: Pete Mayer.
Productor manager: Ed W.Rote
Astor Pictures Corp. , Banner Pictures Corp., Monogram Pictures Corporation.


Intérpretes:

Bela Lugosi : Mr. Kessler,
Polly Ann Young: Virginia,
John McGuire: Ralph, Paul,
Clarence Muse: Evans,
Terry Walker: Cecile,
Betty Compson: Mrs. Kessler,
Ernie Adams: Jules,
George Pembroke: Williams,
Ollola Nesmith: Mrs. Mason,
Fred Kelsey: Ryan
Jack Mulhall: Tim.

Sinopsis:

Charles Kessler, interpretado por Bela Lugosi ( famoso por sus grandes interpretaciones del Conde Drácula) y actor de culto para los amantes del cine de terror de época) es hipnotizado por el fantasma de su esposa a la que cree muerta en un fatídico accidente de coche, hasta el punto de convertirse en un terrible asesino.

Comentario:


Cualquier film de aquellos que contribuyeron a hacer del cine el que más tarde se denominó séptimo arte es una joya que favorece el estudio de los expertos en la materia. Joseph H.Lewis muestra en este film de 1941 la influencia del expresionismo alemán, descendiente de Robert Wiene , que en El gabinete del Doctor Calighari narra la historia de  un asesino hipnotizado por un diabólico doctor, sustituyendo al maquiavélico galeno por la esposa 'muerta' accidentalmente cuando huía con un amante. Sobreviviente del trágico y mortal accidente, hipnotiza al marido al que teme. Desde el primer plano del interior de la mansión, en el que la cámara se centra en el retrato de la bella mujer y  un giro imposible de la cámara inicia un recorrido por la estancia en un plano-secuencia muy agresivo,  sitúa el escenario de la acción en una dimensión onírica y  una atmósfera amenazadora que transmite la tortura del protagonista, encarnado, no caprichosamente, por el carismático y mítico actor húngaro, (nacido en Transilvania), Bela Lugosi, (foto de la derecha),  que tantas veces había encarnado en la pantalla el personaje del  hombre torturado, atribulado y angustiado por excelencia: el Conde Drácula, que necesitaba la sangre de sus víctimas para mantener su negra y sórdida existencia en el reino de los no muertos.

"Frente a la fidelidad al mundo real, el expresionismo imponía la interpretación subjetiva de este mundo. Proponía una evasión hacia la imaginación y los sueños para huir de la triste realidad de la posguerra.Sus preferencias iban por los personajes atormentados de psicología compleja, que se movían en el mundo de la fantasía y el terror : vampiros, locos, asesinos, monstruos, tiranos...La estética de las películas trataba de expresar los estados de ánimo de estos personajes por el simbolismo de las formas, los decorados y una iluminación repleta de contrastes". (El cine contado con sencillez. Juan Zavala, Elio Castro Villacañas y Antonio C. Martínez. Maeva.Año 2000). Llama poderosamente la atención la combinación en cualquier espacio, tanto el comedor en el que Mr.Kessler celebra su aniversario con una esposa ausente, como en el pasillo que da acceso a las habitaciones, de una curiosa combinación de luz eléctrica, presente en los apliques en la pared, y una ostentosa iluminación con múltiples velas.

Mr. Kessler es temido y temible, a pesar de su amable apariencia, hasta el extremo de que la mujer vive  arrinconada en un sótano, manteniéndose precariamente de la comida que le proporciona el pobre jardinero, que también teme a su señor, y lo hipnotiza no para inducirle a hacer el mal, sino para evitar que se lo haga a ella; al conjurar el peligro hace recaer su desgracia sobre los demás. El asesino es un patriarca que ha sido burlado y no quiere hacer frente a su realidad; la hipnosis es un buen sistema de escape, hasta que se revela la verdad, que  entretanto ha producido un montón de víctimas, ocasionadas directamente por el monstruo, y otra por una sociedad que ha ejecutado a un inocente basándose en débiles pruebas circunstanciales.

Un film de serie B,  realizado con pocos recursos, situación en la que se desenvolvía a la perfección un buen storyteller como Joseph H.Lewis.



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