La boda del monzón. Mira Nair






Ficha técnica :

Título original: Monsoon Weddig.
País: India. Co-Producción: India/USA/Francia/Italia.
Año: 2001.
Duración: 114 minutos.
Dirección: Mira Nair.
Guión: Sabrina Dhawan.
Dirección de Fotografía: Declan Quinn.
Música: Mychael Danna y  Sukhwinder Singh.
Montaje: Allyson C. Johnson.
Productores: Jonathan Shering, Caroline Kaplan.
Productor asociado: Robyn Aronstam.
Diseño de producción: Stephane Carroll.
Diseño de Vestuario: Arjun Bhasin.
Mirabai Films /Key Films/Pandora Films/USA Films Released.



Intérpretes:

Maseerudoin Shah: Lalit Verma,
Lillete  Dubey: Pimmi Verma,
Shefali Shetty: Ria Verma,
Vijay Raaz: P.K.Dubey,
Tilotama Shome: Alice,
Vasundhara Das: Aditi Verma,
Kulbhushan Kharbanda: C.L. Chadha,
Parvin Dabas: Hermant Rai
Kamini Khanna: Shashi Ghadja,
Rajat Kapoor: Tej Puri,
...




Mira Nair, nacida en 1957 en Bhubaneshwar, Orissa, India, y formada en Harvard, donde se licenció en sociología, y comenzó en la dirección. Su primer largometraje fue 'Salaam Bombay', al que siguieron otros como Mississippi Masala (1981), 'Cyando salí de Cuba', 1995, y la exitosa 'Kamasutra'...

Sinopsis:


En este caso Mira Nair utiliza una boda para  realizar  una disección quirúrgica de su pueblo, y este esfuerzo fue recompensado cuando  su película recibió el León de Oro del Festival de Venecia en 2001. La cinta  comienza con los preparativos del pater familias de la boda de su hija; como fondo  un debate televisivo  enfrenta a  un hombre progresista y otro conservador; El tradicionalista defiende con énfasis que los únicos aspectos asimilables de la globalización deben ser económicos, pero que no se debe ceder ni retroceder en las constumbres y valores ancestrales, so pena que se quiera intensificar la intervención del censor. Luego ya veremos que se esconden detrás de su tradición. El progresista, vestido a la manera occidental, se acoge a la primera enmienda de la nación americana, y sostiene que hoy ni el shari ni el habla hindi representan a la mayoría. 

 Los jóvenes de la India con capacidad intelectual y formación, especialmente hombres, han iniciado una diáspora hacia Estados Unidos, Australia o cualquier otro país, donde poder desarrollarse en libertad y huir de una sociedad patriarcal en la que la mujer pasa de la patria potestas del padre a la del marido, y en la que los progenitores siguen concertando los matrimonios (películas de Ken Loach ), incluso cuando sus hijos están ya en otro planeta; la única opción de las mujeres es casarse con un hombre que las saque de su país, del que les agobia incluso la música; la novia, Aditi, dice : "Esa música me está volviendo loca ". Esta visión supone un contrapunto a los occidentales que buscanla espiritualidad en este país ancestral y sobre el queironiza Wes Anderson en 'Viaje a Darjeeling'.

 El padre, Lalit, va a casar a su hija y para la celebración no duda en cargar con una deuda, que arrastrará varios años; cuando llegue el auténtico problema se encontrará con las manos atadas; son una familia de clase media, que juega al golf , viste esos sharis de seda carísimos, excesivamente recargados y luce joyas agobiantes por su barroquismo (hasta en los pies) , que restan movilidad a la mujer . Viven en una casa ajardinada y tienen un modo de vida parecido al de cualquier burgués occidental, excepto en el excesivo abigarramiento de formas y colores. Mientras ellos duermen, los pobres habitantes de los slams trabajan de noche, sin apenas luz, arrastrando sus penosos vehículos, medio bicicleta- medio landó, soportando voluminosos vultos y penosas cargas, como los romanos de hace más de dos mil años. 

La clase media mantiene suestatus por el que, con frecuencia paga el   alto precio delapérida de su dignidad: mirar hacia otro lado, mientras los ricos emigrados en otros países abusan sexualmente de sus hijas.En esto Mira Nair nose anda con contemplaciones y ataca con dureza la insensibilidad social ,de la burguesía de su país, firmemente representada por la joven Ria, sobrina de Lalit, que había guardado silencio muchos años, hasta que observa que  tío de América que había abusado de ella todo ese tiempo, inicia sus prácticas de abuso sexual infantil con su hermana pequeña. El honrado padre de familia ya no puede seguir mirando hacia otra parte y cargar con el crimen, ya desvelado, toda su vida; las deudas por gastos de ostentación le han maniatado, pero la vergüenza supera al miedo a perder su estatus y rompe con el tío Jet de América, "al que la familia debe mucho"; las mujeres ancianas, conservadoras y sin amor propio , se quejan por un ruptura que tiene una causa tan pequeña.

 Ésto lo denuncia una mujer india, y  desde nuestro lugar accidental y privilegiado de nacimiento, seguimos siendo condescendientes con una sociedad patriarcal y machista tan atroz, al tiempo que  corremos el riesgo de ser superados por los jóvenes indios que están dispuestos a conseguir en la tierra lo que su religión les promete para la otra vida: Aditi, la joven novia mantiene una relación con su jefe, presentador del programa de TV con que se inicia el film, que está casado y no tiene intención de romper con su pareja; Ria mira con admiración a los jóvenes que han tenido el coraje de huir de su tierra, uno de los cuales aparece en la boda vestido con desenfado, a la manera occidental , y con una mochila al hombro. No importa, es bien recibido.

 La metadiégesis enriquece el relato con una historia más humana, sin idealizar; los pobres no pueden huir, deben seguir trabajando en su país y viviendo en slams, cuyas 'calles' atraviesan miles de cables de corriente eléctrica, que la cámara se esfuerza en mostrar, y la mayoría sin agua corriente. Dubey, que tiene una modesta empresa para organizar bodas, también maltrata e insulta a sus empleados, de una casta posiblemente inferior y su madre lee las páginas salmón de la prensa, excitándose con su experiencia vicaria de inversora. El joven contratista se enamora de la criada de la familia y se casa con ella. Las castas se perpetúan; también las luchas étnicas: los jóvenes bengalíes acusan a los punjabies de ostentosos; estos les devuelven el 'piropo' gtratándolos de  vanidosos... 

Un happy end  pone fin a esta crónica,  un revuelto democrático poco creíble, en el que todos, burgueses y trabajadores bailan juntos, tras echar de la comunidad al malvado capitalista. Los músicos siguen tocando, aunque les caiga encima la lluvia monzónica. Según Juan Zavala y otros ( El cine contado con sencillez) los directores se baten el cobre por ir a los Festivales de Cannes, Venecia, San Sebastián o Berlín, donde entran como perfectos desconocidos y pueden convertirse en grandes celebridades, por el cúmulo de aficionados, distribuidores y productores, a la caza de nuevos talentos. Si al cabo de un año o dos el autor de turno hace algo interesante, después de conseguir la Palma, el Oso, la Concha o el León, pueden entrar en el círculo de arte y ensayo; si tienen mucha más suerte accederán a los ansiados circuitos comerciales., como fue el caso de Kieslowski, Kiarostami, Kusturica...Parecida trayectoria ha seguido Mira Nair. Lo más interesante de la cinta que nos ocupa es que nos facilita una mirada, una imagen realizada por una mujer de un mundo que apenas conocemos, excepto como turistas. Lo importante es saber captar los principios universales por los que se rige el hombre de cualquier latitud, y esto lo hace bien Mira Nair, aunque al final haya querido compensar la rudeza de su historia de manera  un  tanto  dulzona  e idealizada.


Comentarios