Guerra Mundial Z.Marc Forster





Ficha técnica :

Título original: Ward World Z.
País USA
Año: 2013
Duración:  116 minutos

Dirección Marc Forster
Guión: Matthew Michael Carnahan, Drew  Goddard y Damon Lindelof, según un argumento de  de Matthew Michael   Carnaham  y  J. Michael Straczynski, basado en la  novela de  Max Brooks.
Dirección de Fotografía:  Ben Seresin. Color
Música: Marco Beltrami.
Montaje:  Matt Chesse y Roger Barton

Productores: Brad Pitt, Ian  Bryce, Dede Gardner  y Jeremy Kleiner.
Diseño de producción: Nigel Phelps.
Compañías productoras y distribuidoras: Paramount Pictures / Skydance Productions / GK Films / Plan B Entertainment / Apparatus Productions / Hemisphere Media Capital / Latina Pictures 
Estreno: 2 de agosto de 2013. 

Intérpretes: 

Brad Pitt :  Gerry Lane,
James Badge Dale : Capitan Speke,
Mireille Enos : Karen Lane,
Matthew Fox: Parajumper,
Eric West : Jason,
Danielle Kertesz:  Segen, 
David Morse: ex-agente de la C.I.A.
Elyes Gabel : Fassbach,
Michiel Huisman:  Ellis,
Ludy Boeken: Jurgen   Warmbrunn, 
Sterling Jenns: Constance Lane
David Andrews : Capitan  Mullena,
Abigail Hargrove: Rachel Lane.


Página oficial: www.guerramundialz.es.

Sinopsis:
Adaptación de la novela de Max Brooks que describe las claves tecnológicas, militares, sociales, económicas y políticas en la lucha de la humanidad para evitar su extinción frente a los muertos vivientes. El protagonista de la película es un experto investigador de las Naciones Unidas (Brad Pitt), forzado a tratar de parar lo que podría ser el fin del mundo en una carrera contra el tiempo y el destino. La destrucción a la que se ve sometida la raza humana le hace recorrer el mundo entero (en busca del paciente cero) buscando respuestas sobre cómo parar la horrible pandemia intentando salvar las vidas de millones de desconocidos así como la de su propia familia.(rtve.es).


Impresionante imagen de una muchedumbre de zombies escalando un muro de Jerusalén


Críticas:

" (...) espectaculares secuencias rodadas con garra, con sentido del ritmo y el espectáculo. Y que renuevan un género, que últimamente está sobreexplotado, gracias a unos zombies más rápidos, salvajes y terroríficos que nunca, de los que no es fácil escapar ni esconderse ." (Jesús Jiménez. rtve.es). Claro que no es fácil esconderse porque no son uno ni dos, sino que como en 'La Guerra de los Mundos' aparecen de pronto, de manera  inexplicable y sorprendente para unos ciudadanos que acuden, como todos los días, a su puesto de trabajo, tras dejar a sus hijos en los colegios, y se manifiestan arrasando todo lo que encuentran a su paso, provocando incendios mutiples y haciendo volar los coches por los aires, con sus propietarios dentro, que no tardarán en unirse a la horda destructora.

Angel Sala  sostiene que 'Guerra Mundial Z' generará por su inusual proceso de producción y promoción diversas y fascinantes lecturas (...),  las imágenes (de la película) dejan un recuerdo imperecedero al crear terror a través de lo masivo, desterrando el detalle y sustituyéndolo por un caos destructivo que provoca angustia ante lo imparable de la amenaza" (Y el Zombi se hizo "blockbuster". Angel Sala. Dirigido por...Julio-Agosto 2013)

Comentario:

El cine está recogiendo el grave retroceso que se  ha producido ya y se sigue produciendo en la evolución de las condiciones económicas, sociales y sanitarias del  ser humano a escala mundial y su acceso a un mundo cada vez mejor, apoyado en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, por el despertar de la avaricia.  De los tres filmes más notables de ciencia-ficción y terror que se han estrenado este verano, Elysium de Blomkamp, Pacific Rim de Guillermo del Toro y  Guerra Mundial Z de Marc Forster, éste último es el más oscuro y el que te deja más mal cuerpo.


Al margen de su comparación con otras peliculas del género, de  serie B, y  de la celebraión del éxito de la  alianza de  Marx Brooks con una saga en forma de  cómic, The Walking Dead, (Los muertos vivientes, creada por  Robert Kirman,  y su adaptación al medio televisivo),  Forster da otra dimensión al zombi, que ahora actúa de forma global, como víctima de una pandemia que se extiende rápidamente por el orbe y obliga a actuar a la OMS y a la ONU . A diferencia de  Contagio de Steven Soderberg (2010),  o Infectados de los Hermanos Alex y David Pastor, cuyas historias se inscriben en  histerias formentadas por la industria farmacéutica y apoyadas por  la prensa a través de  campañas alarmantes sobre epidemias sonadas,  como la encefalopatía espongiforme bovina y la gripe aviar, ante cuya amenaza los gobiernos gastaron enormes sumas en comprar vacunas al tiempo que señalaban con el dedo al chivo expiatorio, chino-por.supuesto, en el film de Forster se desconoce el origen del mal, que afecta también a los países emergentes, y que al parecer protege a los sanos si se les incuba artificalmente otras enfermedades peligrosas que los hacen invisibles a los zombies.

Tiene razón Ángel Sala cuando afirma que  los zombies se revelan como imparables e  irracionales, una marabunta carente de voluntad individual, cuya único objetivo es reproducirse a través del mordisco, extendiendo el miedo, el caos, el desplome de la civilización y  subrayando la amenaza descomunal y masiva sobre lo viscerael e individual: "Forster compone lo que Maurice   Blanchot define como la "escritura del desastre·, una extinción del acontecimiento y del devenir, como pocas veces se ha visto en un film de temática zombie..."

La inquietud del espectador aumenta cuando el protagonista, interpretado por Brad Pitt acude a alguno de los escenarios de los últimos  desastres bélicos  en los que se ha implicado Estados Unidos  en busca de respuestas,como  Corea o Israel, y se demuestra que ni los procedimientos dictatoriales de unos, (arrancar los dientes de la población para que no pueda morder, incluido un agente de la CIA, encarnado por David Morse), ni los muros que levantan los segundos frente a los musulmanes, una especie de filtro que  sólo  dejar pasar  a Jerusalén  a los 'buenos' palestinos',  pueden impedir  que estas mareas de no muertos  (aunque casi) se expansionen  y que las masas salven cualquier obstáculo  y  levanten montañas capaces de derribar a los aviones que sobrevuelan vigilantes las ciudades. No hay escapatoria.

¿Qué tienen en común los zombies de todo el mundo ?: el hambre, la miseria y la desesperación. El final, no feliz, da un descanso a los supervivientes, una tregua para reorganizarse y emprender la siguiente batalla que queda para una nueva entrega. Un final abierto que corresponde al del libro que sirve de base al guión. Lo dicho,  no es precisamente euforia lo que sientes cuando sales del cine, con la mente repleta de imágenes de ataques masivos de masas enfurecidas a las que los gobiernos reprimen y rechazan sin compasión, para evitar que la plaga ¿del descontento? se extienda. Ciencia ficción bien hecha, con un subtexto muy oscuro.

El director no da tregua a su público y tras unos títulos de crédito esteticistas, casi publicitarios, la primera secuencia nos sumerge ya de lleno en un caos que no se interrumpe en ningún momento, intercalando las enormes montañas de zombies, derribados a millares sin compasión, con los peligros inminentes que acechan a la familia de Gerry Lane (Brad Pitt) y sus más íntimos colaboradores en cualquier circunstancia. Ni un minuto de paz permitirá ver a los protagonistas relajados , conviviendo y disfrutando de un pequeño descando, sino siempre alertas al comportamiento del vecino, embargados por una profunda desconfianza. Aquello que  hace salir a los muertos de sus tumbas ha dejado de ser un peligro que acecha individualmente a algunos hombres, para convertirse en un poderoso frente de guerra que amenaza con hacer sucumbir a  humanidad en su conjunto y a los sistemas que se ha dado para garantizar  su propia convivencia.


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