Missión : Imposible . Brian de Palma



Ficha técnica:

Título original: Mission: Imposible
País: Estados Unidos
Año: 1996
Duración: 106 minutos aproxim.

Dirección: Brian de Palma
Guión: David Koepp y Robert Towne, basado en la serie de televisión creada por Bruce Geller Historia de David Koepp y Steven Zaillian
Casting U.S.: Mali Finn, C.S.A.; U.K. : Patsy Pollock
Dirección de Fotografía: Stephen H.Burum, A.S.C.
Música: Danny Elfman; tema 'Missión: Imposible' de Lalo Schifrin
Edición: Paul Hirsch, A.C.E.
Supervisor efectos visuales: John Knoll
Supervisor dirección artística:Frederich Hole
Decorador del set: Peter Howitt


Diseño de Vestuario: Penny Rose
Maquillaje especial para efectos: Rob Bottin
Estilista de peluquería: Lisa Tomblin; jefe : Eithne Fennell.

Productores: Tom Cruise y Paula Wagner
Productor ejecutivo: Paul Hitchcock
Diseño de producción: Norman Reynolds
Paramount Pictures, Cruise/Wagner Production

Intérpretes:

Tom Cruise: Etab Hunt,
Jon Voight: Jim Phelps,
Emmanuelle Beart: Claire,
Henry Czerny: Kittridge
Jean Reno: Krieger,
Ving Rhames: Luther,
Kristin Scott-Thomas: Sarah Davies, Max
...
Vanessa Redgrave

Sinopsis: 

Ethan Hunt (Tom Cruise), un agente secreto acusado  por el CNI de ser un topo, responsable de las muertes de sus compañeros, huye de criminales contratados por el gobierno y  logra entrar en los recintos secretos de la CIA, consigue subir al techoo de un tren, rápido como una bala, y hará todo lo imposible por ir por delante de sus perseguidores y descubrir la verdad.

Comentario:

Brian de Palma rinde homenaje a la serie televisiva, emitida por la cadena  CBS, entre 1966 y 1973 , que tanto hizo disfrutar a los jóvenes y adolescentes de la época y uno de cuyos mayores aciertos fue el leitmotif  o tema musical recurrente que precede a la acción y que prepara los ánimos de los espectadores  para la aventura, obra de Lalo Schiffrin;  música diegética que Danny Elfman incorpora  en estos prolegómenos, acompañando a planos cenitales que muestran al quipo encargado de realizar misiones imposibles en marcha hacia su destino. Este cine de espías nació al 'calor' de la tensión existente en la época de la 'Guerra Fría', en un momento en el que el mundo estaba dividido en bloques , cuya justificación era de carácter ideológico; el enfrentamiento actual se produce entre el Norte y el Sur, los ricos y los pobres, los industrializados y los poseedores de las materias primas, y lo cierto es que sabemos bastante bien poco sobre cómo funcionan las redes de espionaje, con la excepción de algún ejemplo notable como 'Red de mentiras' de Ridley Scott (2008), que muestra cómo la mayor fuerza de las células que se infiltran  en el mundo desarrollado consiste en abandonar todos los ingenios de las nuevas tecnologías, incluidos los móviles, que permite localizarlos rápidamente desde los satélites.

Por otro lado el director también  rinde culto al cine  que le sirve de referente, en especial  Hitchcock, Carol Reed o Jules Dassin, en el descenso a la cámara acorazada en el que Tom Cruise pende de un cable para que  no se disparen las alarmas, en los planos secuencia, los picados y contrapicados tan usados por el maestro del terror, la inclinación de los planos, que tanto recuerda a 'El tercer hombre' o  los  discretos travellings y los escasos zooms, reducidos a lo necesario, y se juega el tipo en la espectacular secuencia final, en el techo de un tren perseguido por un helicóptero. Las siniestras calles nocturnas de Praga o de Londres, en las que se agazapan con facilidad espías, contraespías y conspiradores nos recuerdan las sombrías imágenes del París de Dassin, de gran belleza y serenidad pero amenazadas por las sombras de la inquietud y la soledad que las caracteriza.

Las puestas en escena teatrales en la ejecución de enemigos del CNI se contraponen a esos mensajes encapsulados, introducidos en antiguos cartuchos que enlataban películas, y que contenían mensajes que se autodestruían una vez habían sido leidos por sus destinatarios. Uno de los elementos del atrezzo actual, imprescindible en cualquier film que represente nuestros tiempos son las pantallas de ordenador, ya  que  no sólo la información trascendental, o no, cirula por la red, sino  los programas que controlan cierre y apertura de puertas blindadas, ascensores o  codificadores y decodificadores  de cualquier tipo; es curioso que en una de las pantallas aparezca en su esquina un título que informa que se trabaja en Internet. Las películas actuales muestran pantallas táctiles, transparentes, que reproducen casi todo y que puso en marcha Steven Spielberg en Minority Repot, casualmente protagonizada por el propio Tom Cruise, un film que formuló la teoría del pre-crimen, adelantándose a la puesta en marcha por George Busch de la guerra preventiva de tan funestas y conocidas consecuencias, que sigue teniendo sus panegiristas.

Un buen material  previo y un  magnífico cineasta  fueron los ingredientes de una apuesta acertada para  atraer a las nuevas generaciones al conocimiento de una serie que triunfó en otros tiempos. Tom Cruise financió el proyecto al tiempo que se garantizaba el brillante papel de protagonista.




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