Cruce de caminos. Derek Cianfrance





Ficha técnica:

Título original: The place beyond the pines
País: Estados Unidos
Año:  2013
Duración: 140 minutos

Dirección: Derek Cianfrance
Guión: Derek Cianfrance y Darius Marder,   basado en una historia de Derek Cianfrance y Nen Coccio
Casting: Cindy Toland
Dirección de Fotografía: Sean Bobbit, B.S.C.
Música: Mike Patton; supervisor: Gabe Hilfer
Edición: Jim Elton y  Ron Patane
Dirección artística: Albert  Heschong

Diseño de Vestuario: Erin Benach
Maquillaje: Dagmar Loesch, Michael Germain

Productores: Sidney Kimmel, Jamie Patricop , Lynette Howell, Alex Orlowski
Co-Producción: Carrie Fix
Productores ejecutivos: Jim Tauber, Matt Berenson, Bruce Toll
Diseño de Producción: Inbal Weinberg
Sidney Kimmel Entertainment presenta una producción de Electric City Entertainment en asociación con Verisimilitude, TriPictures


Intérpretes:

Ben Mendelson: Robin,
Rose Byrne: Jennifer
Ryan Gosling: Luke,
Bradley Cooper: Avery,
Eva Mendes: Romina,
Ray Liotta: Deluca
Mahershala Ali
Bruce Greenwood
Harris Yulin


Sinopsis:

Un misterioso y mítico piloto de motos, Luke, sale del carnaval ambulante Globe of Death y recorre como un relámpago los callejones de Schenectady (Nueva York) intentando desesperadamente contactar con una antigua amante, Romina, que acaba de dar a luz, en secreto, al hijo del motorista. En un intento de mantener a su nueva familia, Luke abandona su vida en el carnaval y comete una serie de atracos de banco aprovechando su increíble habilidad con la moto. Todo se complica cuando en el camino de Luke se cruza un ambicioso oficial de policía, Avery Cross, que busca ascender rápidamente en un departamento policial lleno de corrupción


Crítica:

Derek Cianfrance regresa con un desgarrador drama relacional acerca de la influencia de unos en la vida de otros. Ambiciosa, extensa, notable propuesta a pesar de su excesiva ambición. (José Arce. La Butaca.net)

Películas así hacen del cine un arte imprescindible. Hipnótica, vibrante, magnética, casi metálica (como el próximo proyecto de su director), el (des)encuentro entre dos de los mejores actores internaciones, Bradley Cooper y Ryan Gosling, acaba en tablas. Inmensos en sus papeles (cuando los duros lloran, es que lloran de verdad), lo único que desea el público es consolarlos por el resto de la eternidad. (Fotogramas)


Comentarios