Derecho a morir. Rob Schmidt




Ficha técnica:

T ítulo original: Right to die
País: Estados Unidos
Año: 2007
Duración: 59 minutos
Serie de televisión creada por  Mick Garris

Dirección: Rob Schmidt
Guión: John Esposito
Dirección de fotografía: Attila Szalay, C.S.C.
Música. Score: Joey Santiago; supervisor: Jennifer Ross
Edición: Andrew Cohen, A.C.E.
Coordinador de especialistas: Jim Dunn
Director artístico: Margot Ready
Decorador del set: Ide Foyle
Efectos visuales: Lina Sepp Wilson; supervisor: Lee Wilson
Editor efectos difitales: Matthew Belbin

Diseño de Vestuario. Lyn Kelly;  Asistente: Glenna Owen,
Efectos especiales de maquillaje: gregory Nicotero y Hoeard Berger
Responsable de maquillaje: Margaret Solomon
Responsable de peluquería: Adina Shore

Co-productores: Adam Goldworm y Ben Browning
Productor en línea: Pascal Verschooris
Productores asociados: Steve Best, Gabriel Monje y Jernej Razen
Diseño de producción: Don Macaulay
Showtime,Industry Entertainment


Intérpretes:

Julia Anderson: Abbey,
Martin Donovan: Cliff
Anna Galvin: Dr. Loring
Corbin Bernsen: Ira,
Robin Sydney: Trish,
Xantha Radley: Abbey Thing,
Linda Sorensen: Pam,
Derek  Green: reportero,
Norman Misura: Mr.Shoening,
Yvonne Myers; enfermera,
Bryan Elliot: Doctor,
Walcott E.Morgan: Orderly

Sinopsis:

Un matrimonio sufre un terrible accidente de coche. La  mujer, Abbey (Julia Anderson), padece quemaduras en toda la piel que  la dejan absolutamente desfigurada y en coma profundo, mientras él apenas  recibe unos insignificantes rasguños. La esposa, clínicamente muerta, vive enchufada a una serie de máquinas que la mantienen con vida y se establece un debate entre el marido y su abogado, partidarios de acabar con su sufrimiento y la madre que pretende mantenerla viva a toda costa, como una forma de castigar al esposo al que culpabiliza del accidente.

Comentario:

Derecho a morir es el capítulo 9 de la segunda temporada de Masters of Horror y desde luego no defrauda a los amantes del sirope de cereza y el  ketchup, los cuchillos,  las maquetas de esqueletos recubiertos de músculos que han perdido la piel o se la han arrancado de mala manera, los ojos saltones y las dentaduras descarnadas, que además arrean mordiscos. El título y el pseudo debate que aparentemente constituye el subtexto del film es una simple excusa, ya que ni de lejos se plantea la cuestión de la eutanasia. Es una película sobre el sentimiento de culpa y el deseo de venganza, que une a dos personas para siempre, no precisamente por los lazos del amor y la comprensión.

 El relato no sólo hace guiños a lo sobrenatural, muy forzados y previsibles, sino que hace inverosímil lo que en teoría es real. El marido se pasea por el hospital en el que trabaja con una nevera de camping que contiene todas las capas de la piel de una mujer, su amante, goteando sangre, sin que nadie se lo impida ni le pregunte qué lleva en el campestre recipiente. Nadie lo detiene, lo que le permite depositar la siniestra carga  en el contenedor de basura para que sea recogido por los empleados que se encargan de esta penosa labor. En la enorme casa, que posee una cocina digna de un gran comedor de hotel, le espera un ser muy especial, que acaba por desconcertar al espectador. La estructura circular de la narración permite entender qué provocaba la ansiedad del protagonista y el final que le espera en consecuencia.


Rob Schmidt da a su público lo que espera, y las críticas que circulan por la red así lo demuestran, al tiempo que evita complicarse en debates que pueden dividir a su público; lo contrario de lo que hace  Carpenter en 'Pro-Vida'.

El film se puede ver en YouTube en inglés y en español.

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