El pianista. Roman Polanski




Ficha técnica:

Título original: The Pianist
País: Reino Unido
Año: 2002
Duración: 148 minutos

Dirección: Roman Polanski
Guión: Ronald Harwood, basado en el libro de Wladislaw Szpilman
Casting: Celestia Fox
Dirección de Fotografía: Pawel Edelman
Música: WojcieKilar
Edición: Herve De Luze
Director artístico: Nenad Pecur
Coordinador de especialistas: Jim Dowdall

Diseño de Vestuario: Anna Sheppard
Maquillaje: Didier Lavergne, Waldemar Pokromski
Peluquería: Jean-Max Guerin

Productores: Roman Polanski, Robert Benmussa, Alain Sarde
Co-Productor: Gene Gutowski
Productor asociado: Rainer Schaper
Productores ejecutivos: Lew  Rywin, Henning Molfenter, Timothy Burrill
Diseño de producción: Allan Starski
Studio Canal, De APLaneta.Coproducción GB-Francia-Polonia-Alemania; R.P. Productions / Heritage Films / Studio Babelsberg / Runteam Ltd.

Intérpretes:

Adrien Brody: Wladiyslaw Szpilman,
Thomas Kretschmann:  Capitán Will Hosenfeld,
Frank Finlay: Padre Maureen Lipman: Madre,
Emilia Fox: Dorota,
Ed Stoppard: Henryk,
Julia Rayner:Regina,
Jessica Kate Meyer :Halina

 Premios:

2002: 3 Oscar: Mejor director, actor (Adrien Brody), guión adaptado. 7 nominaciones
2002: Globos de Oro: 2 nominaciones: Mejor película y actor drama (Adrien Brody)
2002: Festival de Cannes: Palma de Oro
2002: 2 premios BAFTA: Mejor película y director. 7 nominaciones
2002: 7 premios Cesar incluyendo mejor película, actor, director. 10 nominaciones
2002: Premios David de Donatello: Mejor película extranjera Mostrar 2 premios más


Sinopsis:


Wladyslaw Szpilman era uno de los pianistas polacos más conocidos, pero cuando estalló la guerra, como tantos otros judíos, fue desalojado junto con su familia de su apartamento y apiñados junto a miles de personas en el ghetto de Varsovia, donde el pianista se ganó la vida como pudo tocando en los bares en los que se reunían colaboradores y traficantes del mercado negro. Esta película, enormemente aclamada y galardonada, dirigida por Roman Polanski, quien vivió en su propia carne la represión nazi, y basada en el libro de Szpilman, es un vivo y gratificante retrato  de la vida en el ghetto y de cómo, sorprendentemente, el pianista logró escapar y sobrevivir.

Críticas:

Espléndida película en la que Polanski ambienta con admirable realismo el guetto de Varsovia -una cárcel de indignidad, muerte y sufrimiento- para mostrar la barbarie nazi y la supervivencia judía con crudeza sin caer en efectismos. Consciente de que Spielberg dejó sentenciada la última palabra sobre el holocausto, el director polaco se centra en la dramática antesala de los campos de exterminio -en una primera parte formidablemente narrada-, para impulsar la película a altas cotas de interés y emoción en la desoladora y solitaria odisea de Brody, culminada con, quizá, la más bella escena de cine de todo el año 2002: la secuencia del piano ante la imponente presencia del oficial alemán(Pablo Kurt.Filmaffinity)


Comentario

Polanski, que padeció en primera persona la desventura  más cruel que ha soportado cualquier ser humano, a manos de bestias más crueles que los kaijus japoneses o cualquier bicho espantoso que ha salido jamás de la imaginación de un ser humano, nos ofrece una crónica no sólo veraz, sino ecuánime y equilibrada, que no sólo denuncia la atrocidad de los tiempos que precedieron al holocausto, caracterizados por humillaciones y vejaciones insorportables para el espectador actual, sino que además lanza una advertencia shakesperiana:  "Si nos pincháis ¿acaso no sangramos? ¿ si nos hacéis cosquillas no  reímos? ¿si nos envenenáis no morimos? Y si nos ultrajáis ¿no nos vengaremos? (William Shakespeare,'Monólogo del judio Shylock' de  El mercader de Venecia).


La familia del director polaco sufrió un trauma parecido al que narra en el film:  su madre murió en Austwich, su padre fue uno de los pocos supervivientes de Mauthausen-Gusen, y él sobrevivió en la calle primero y en casas de acogida católicas después. El film recoge también críticas al comportamiento aterrado y sumiso de los judíos y a la colaboración de alguno de ellos con las autoridades nazis para alargar unos meses la vida.Poco a poco esto fue cambiando y ante la inevitabilidad de la muerte muchos empezaron a organizarse clandestinamente.


El nazismo dio la oportunidad a hombres mediocres de  resarcirse de pequeños traumas cotidianos, familiares, conyugales y de resentimieno intelectual y minusvalía cultural, apalizando a otros hombres, mujeres y niños, quitándoles la vida ante sus allegados más queridos de forma inmisericorde, matándolos de hambre, humillándolos con insignias, deportándolos, con una actitud que nada tenía que ver, en la mayor parte de los casos, con el miedo o la obediencia debida. Por muy cruel y duro que parezca, esto sucedió y los artistas e intelectuales  se vieron obligados a realizar trabajos para los que no se exigía ninguna capacitación; el  nazismo no quiso utilizar su formación ni  sus conocimientos sino humillarles  y arráncarles todo lo que había en ellos de humano.

El temor del  hombre y su deseo de aferrarse a la vida explica con frecuencia la parálisis del que se siente derrotado; el primer grupo de resistencia desconcierta a las tropas alemanas y muere  por primera vez con dignidad,-no tiene otra alternativa-,  aunque  finalmente  se entregan para que los fusilen; la situación había llegado a tal extremo de desconfianza entre los miembros de ambos bandos, que todos  llevaban arsénico en el bolsillo por si caían en manos del enemigo. Este duro film funciona como una vacuna  contra la indiferencia frente al dolor de cualquier hombre que acaba siendo el nuestro , especialmente cuando las secuencias más vomitivas son las que reproducen la histeria  de las masas enfervorecidas por el discurso hitleriano y la falta de misericordia de los vecinos, denunciantes de cualquier sospechoso, aun a sabiendas del destino que les esperaba. La resistencia judía, a la que dedica la segunda mitad del film devolvió el orgullo y el amor propio a este pueblo.

Film imprescindible en el que la destrucción y el caos no dejan espacio a la compasión ni la caridad. El concierto de piano ante el oficial alemán derrotado es la mejor metáfora de toda la inocencia que la avaricia, la altivez y la altanería se llevó por delante. Unos mueven los hilos, pero por  extraño que parezca a veces las marionetas toman vida propia.
 

Comentarios

  1. Admito que prefiero películas como La lista de Schindler que, aún siendo también duras, transmiten un mensaje esperanzador sobre la crudeza del Nazismo. No obstante, El pianista es una película brillante, que retrata una horrible realidad que nunca podremos (ni deberíamos) olvidar, tal y como muestras en tu excelente comentario. Un saludo.

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  2. La verdad es que cuesta sentarse una tarde y revisionar un film tan duro como 'El pianista'; Polanski fue consciente del trabajo que había hecho, difícil de superar, Steven Spielberg, por ello se centró en los duros prolegómenos, aquellos en los que la humanidad debió haber estado más alerta, y lo hizo desde un polaco que vivió el holocausto en primera persona. Un saludo.

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