Un día de perros. Yves Boisset



Ficha técnica:

Título original: Canicule
País: Francia
Año: 1984
Duración: 101 minutos

Dirección: Yves Boisset
Guión: basado en la historia de Jean Vautrin, adaptada por Jean Herman-Michel Audiard, Dominique Roulet, Serge Korber e Ives Boisset; diálogos de Michel Audiard
Ayudantes de Dirección: Jean Guillaume, Hubert Barbin, Jean Cherlian
Puesta en escena: Marc Angelo, Alain Baudy, Paul Barzman
Lacqueline Gaveau
Administración: Gilles Villiers, Monique Colotte
Dirección de Fotografía: Jean Boffeti
Música: Francis Lai, dirigida por Christian Gaubert
Sonido:  Jean-Louis Ducarme.Joel Riant, Gerard Manneveau. Mezclas: Jacques Maumont
Dirección artística: Chantal Gullam, Andre Piltant, Marc Lirola, Dominique Lemaire
Decorados: Jacques Dugied
Efectos especiales: Georges Demetreau y Pierre Foury
Montaje: Albert Jurgenson y Nadine Muse.  Chantal Pernecker, Martine Fleury y Anna Bertona

Diseño de Vestuario: Rosine Lan, Silvie Nabrin, Cecile Rocheman
Maquillaje y peluquería: Joel Lavau, Gil Robillard e Isabelle Arnal

Productor: Norbert Saada
Director de producción: Guy Azzi


Intérpretes:

Lee Marvin
Miou-Miou
Jean Carmet
Victor Lanoux
David Bennet
Bernadette Lafont
Grace De Capitani
Tina Louise
Myriam Salvoldi
Inger Ekbom
Lillemour Jonsson
Jean Cherlian
Mohamed Bekhtaoui

Sinopsis:

Un fugitivo escapa de la ley llevando consigo unos cuantos millones de dólares. En un intento desesperado de no ser apresado se esconde en una granja, tras enterrar su botín. El conflicto se produce cuando la aparente familia normal  de granjeros resultan ser unos canallas y unos delincuentes más peligrosos que el fugitivo.

Comentario.

Con un gran 'alarde' de medios,  una ficha técnica rimbombante y un elenco de actores encabezado por Lee Marvin, Yves Boisset realiza  una de las películas más desmitificadoras del cine negro en general y del francés en particular, en la que no sólo  ridiculiza al cuerpo de gendarmes y su aparatosa operación para abortar un asalto de cierta relevancia, tras recibir un chivatazo, sino incluso destruye al héroe, totalmente descolocado ante una pandilla de salvajes, ninfómanas, ignorantes y paletos, capitaneados por un niño de los que no podrían entrar a ver la película,  no recomendada para menores de 18 años.

La primera secuencia no sólo ironiza sobre el trabajo de la policía, sino que realiza una denuncia muy dura de las autoridades y su negligente  forma de actuar en la que se permite que la población deambule a sus anchas, menores incluidos, en un escenario prebélico, con francotiradores en todos los tejados, 'operativo' que sin embargo no impide que el ladrón, protagonizado por Lee Marvin huya con el botín, dejando el terreno lleno de víctimas, entre ellas un niño de siete años; la persecución a través de un campo de trigo, peinado por los agentes, permite a un pequeño salvaje, el benjamín de una familia de granjeros,  observar el lugar donde el caco entierra el  dinero, cogerlo tranquilamente y gastárselo en alcohol y mujeres, sin cuidar excesivamente su  valioso cargamento.

Todo lo que ocurre a continuación responde a un análisis desbordado de la cotidianeidad más absoluta, con resultados  funestos si una sola persona mantiene la serenidad en medio de semejante anarquía: mujeres mayores que no quieren ir al asilo, mujeres jóvenes insatisfechas, hombres dominados por los deseos del bajo vientre, sin poesía ni prolegómenos, turistas confiadas que plantan su tienda en un lugar ameno y toman el sol sin demasiada ropa, con un exceso de confianza, y un largo etcétera de circunstancias que convierten el lugar en un polvorín, especialmente cuando llega la policía  en masa y sobrevuela con  helicópteros un lugar, tras informar las televisiones de la magnitud de un robo que  desata la ambición y la avaricia de gente tan bruta que es incapaz de controlar el 'tesoro' por el que están dispuestos a morir, que pasa de mano en mano a la vista de todos, pendientes de sus propios asuntos.

La disputa final gira en torno a quien se va a llevar la gloria, quién va a ser el protagonista de los telediarios y quién va a ser el héroe que  acabe con el pistolero, honor por el que lucha el niño 'prodigio' y precoz; el terrible gángster ha sido derrotado en una piara de cerdos. Un película bizarra que ha pasado absolutamente desapercibida; la hemos comprado en una tienda de segunda mano, y quien la ha vendido no se ha molestado ni en abrir la caja de un producto que con toda probabilidad ha lanzado un periódico.




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