Windtalkers. John Woo







Ficha técnica: 

Título original: Windtalkers
País: Estados Unidos
Año: 2002
Duración: 128 minutos

Dirección: John Woo
Guión: John Rice y Joc Batteer
Casting: Mindy Marin, C.S.A.
Dirección de Fotografía: Jeffrey Kimball, A.S.C.
Música: James Horner
Edición: Steven Kemper, Jeff Cullo y Tom Rolf, A.C.E.
Director artístico: Kevin Ishioka,
Decorador del set: Richard Goddard
Coordinador de especialistas: Brian SMRZ

Efectos especiales de maquillaje: Kevin Yagher
Vestuario. Supervisor: Nick Scarano; responsable: Anthony Scarano
Responsable de maquillaje: Steve Laporte
Estilista de peluquería: Janis Clark

Productores: John Woo, Terence Chang, Tracie Graham, Alison Rosenzweig
Co-Productores: Caroline Macaulay y  Arthur Anderson
Productor ejecutiv: C.O.Erickson
Productores en línea: John J. Smith y Richard Stenta
Diseño de producción: Holger Gross
Metro Goldwyn Mayer Pictures, Lion Rock Production


Intérpretes:

Nicolas Cage: Joe Enders
Adam Beach: Ben  Yahzee,
Peter Stormare: Hjelmstad,
Noah Emmerich: Chick
Mark Ruffalo: Pappas
Brian Van Holt: Harrigan,
Martin Henderson: Nellie
Roger Willie: Charlie Whitehorse,
Frances O'Connor: Rita,
Christian Slater: Ox Anderson.


Sinopsis:

En la brutal batalla de Saipan, ocurrida  durante la II Guerra Mundial,  a los marines  Joe Enders (Nicolas Cage) y Ox Anderson, (Christian Slater) se les asigna la protección de Ben Yahzee (Adam Beach) y Charlie Whitehorse (Roger Willie), navajos entrenados en  el empleo del código militar basado en su lengua nativa. Este era el único código jamás descifrado por los japoneses y resultaba  clave a la hora de ganar la guerra en el frente del Pacífico.

Comentario:

Un gran homenaje a la cultura de acción americana por parte de un cineasta de origen asiático, que cae rendido a sus pies, especialmente a través de la mirada de los indios  navajos, expertos en un nuevo sistema de transmisión de códigos militares. Cada plano, cada encuadre es de un gran riqueza significativa, tanto en lo que se produce en primer plano como en  los movimientos que se registran en el fondo, donde siempre hay un  soldado o grupo de soldados  realizando algún tipo de operación o movimiento táctico o cotidiano, bélico o de descanso; en los diálogos combina el plano-contraplano con el plano secuencia, o  tomas muy forzadas en las que ambos  dialogantes comparten encuadre, de frente y de espaldas en un primerísimo primer plano. Sobreimpresiones que agilizan la acción, cámaras circulares, que informan de la marcha de los ejércitos y  que dejan atrás los cementerios de los caídos en batalla, rapidísima edición y utilización de todos los recursos que permiten agilizar la narración.

La guerra  provoca parejas y grupos imposibles en la vida real, que reunen racistas y navajos, resentidos y generosos, nobles y villanos, algunos de los cuales no superan jamás su individualismo. El indio al que debe proteger Nicolas Cage es eficaz pero pusilánime y mira con admiración al hombre de acción, que se juega la piel a cada momento y lo intenta emular con una acción heroica, a pesar de que le cuesta matar a seres humanos en la lucha cuerpo a  cuerpo. Las islas japonesas, horadadas, de las que sobresalen los fálicos cañones, instalados en  búnkers, convierten  el campo de batalla en una ratonera como las que Clint Eastwood  mostró en Iwo Jima.

No obstante hay quien siempre espera más del estilo propio que caracteriza a un autor ,  M. Torreiro sostiene que  la cinta " flaquea en lo que se supone resulta más querido a Woo, la plasmación de la acción,  por la redundancia de situaciones y  en las perfectamente reducibles efusiones sangrientas donde se encuentra el talón de Aquiles de una película tan extraña y personal como, en el fondo, destemplada y excesiva" (M. Torreiro del diario El País)

El joven John Woo creció, como muchos otros cineastas, ( Truffaut, Quentin Tarantino...) viendo cine en salas de barrio chinas que exhibían películas estadounidenses y se debió sentir fascinado por la cultura de acción que emanaban estas cintas  por muy mediocres que fueran, y tras varias películas de Kung Fu y algún que otro fracaso, creó  el Heroic Bloodshed, violentos thrillers de policías y gángsters,  con su película A better tumorrow (1986), que le abrió las puertas de la Meca del cine, a donde llegó en 1993, y donde tuvo que sufrir que se limara su  estilo para adecuarlo al gusto americano, y se le impusieran una serie de restricciones. En Windtalkers se rinde definitivamente al modo de representar la acción de los estadounidenses, en una película sobre la II Guerra Mundial, la última que ganaron y de cuya participación se sienten orgullosos. Y es esto lo que rezuma el film: la admiración por el pueblo  que lo acogió y al que convirtió en su segunda patria.

La excesiva idealización del pueblo navajo, oriundo del Monumental Valley en esa larga secuencia inicial por la que  desfilan los títulos de crédito. no ha gustado demasiado a los aficionados al género, por su edulcorada poesía oriental. En el film se insiste en que los indios tienen unos rasgos físicos que los aproximan a los japoneses, y esta insistencia  puede inducir a pensar que Woo  se identifica con Ben Yahzee, (Adam Beach),   el radiotransmisor  al que debe proteger Joe Enders (Nicolas Cage), en esa pareja asiático/occidental, que forman ambos personajes, mostrando de esta forma la admiración por un pueblo que conquistó oriente, no con las balas, sino con la música, el cine y la tecnología.

La reiteración de cruentas escenas bélicas en las que no se cuestiona la guerra y en las que van cayendo poco a poco los protagonistas de esta historia coral, es la esencia misma del género, su iconografía mortal, articulada en secuencias de una duración extrema, de las que está ausente cualquier amago de criticismo. El film termina donde empieza, en el mítico Monumental Valley, 'el hogar de John Ford' (masquecine.com), del otro John que emblematizó la esencia del ser americano, del colono que marchó hacia el oeste en busca de 'el dorado', y que recoge en una amplia panorámica circular, mientras Ben reza a sus antepasados por el alma de su compañero, Joe Enders.


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