Miedo punto com. William Mallone





Ficha técnica:

Título original: Feardot Com
País: Estados Unidos/Gran Bretaña, Alemania/Luxemburgo
Año: 2002
Duración: 91 minutos

Dirección: William Malone
Guión: Josephine Coyle, basado en una historia de Moshe Diamant
Casting: USA: Penny Perry; UK: Sue Jones; Alemania: Anja Dihrberg; Luxemburgo: Monique Durlacher
Director de Fotografía: Christian Sebaldt
Música: Nicholas Pike
Edición: Alan Strachan
Coordinador de especialistas: Xin-Xin Xiong
Director artístico: Regina Freise
Decorador del set: Mona Kino

Diseño de Vestuario: K.Rossbander
Diseño de maquillaje: Zoltan Elek
Maquillaje efectos especiales: Kurtzman, Nicotero & Berger EFX Group, Inc.
Supervisor peluquería: Marlies Huppertz


Productor: Moshe Diamant; Limor Diamant
Co-Productor: Jan Fantl
Productores ejecutivos: Frank Hübner, Romain Schroeeder. David Saunders, Mark Damon, Rudy Cohen
Productor en línea: Yoram Barzilai
Diseño de producción: Jérôme Latour
Compañías: Tri Pictures, MDP Worlwide, Feardotcom. ApolloMedia/Fear.com Productions/Carousel Film Company Coproduction, con el apoyo de Film Fund Luxembourg; Distribución: Warner Bros.

Intérpretes:

Stephen Dorff: Mike
Natascha McElhone: : Terry
Stephen Rea: Alistair
Udo Kier: Polidori
Amelia Curtis: Denise
Jeffrey Combs: Styles
Nigel Terry: TurnbullGesine Cukrowski
Michael Sarazin: Frank Briant


Sinopsis:

Si haces click en "sí",  - y sabes que querrás hacerlo-, entrarás en la página miedopuntocom y empezará el juego. Cuando cuatro cadáveres son descubiertos en  la ciudad de Nueva York, el joven detective Mike Reilly (Stephen Dorff) forma equipo con Terry Huston (Natasha McElhone),   para investigar las causas de las muertes violentas y sin explicación aparente.

¿Cuál es el único factor común entre los cuatro asesinatos? Todos murieron exactamente cuarenta y ocho horas después de entrar en miedopuntocom.

Comentario:

El film cuenta con todos los requisitos para convertirse en una buena cinta de terror, entre los que no es despreciable la presencia de un actor mítico del género, Udo Kier, que había trabajado en películas emblemáticas como Drácula, dirigida por Paul Morrisey y producida por Andy Warhool, (1972), Blade, 1998, de Stephen Norrington o  La sombra del vampiro de Elias Merhige. Un actor que protagonizó un magnífico clip de Madonna, Deeper and Deeper, y aparece en todas las películas de Lars Von Trier, con alguna excepción. En la película de William Mallone encarna a un escritor  que se llama Polidori, el nombre del primer novelista que escribió una obra sobre  vampiros, aquella noche en que compitió con Lord Bayron, Percy Shelley y Mary Shelley en la villa de Diodaty, (Cologny, Suiza, cerca del Lago de Ginebra), velada en la que sugieron los mitos de Frankenstein y el Vampiro. La primera secuencia que protagoniza este actor tiene lugar en el metro  de Londres, lugar que más tarde  elegiría James McTeigue para ubicar la guarida del héroe de V.de Vendetta; goza de un elenco de actores de la categoría de Stephen Dorff, Natascha McElone y Stephen Rea;  existen referencias a otras obras de terror, como la del propio realizador 'House on Haunted Hill' . Entonces, ¿Qué falla?

La película pasa por momentos de inverosimilitud y redundancia que incluso llegan a aburrir, y otros en los que consigue atrapar al espectador hasta el extremo de asustarse por el vuelo de una mosca a su alrededor. Conducidos por la cámara vamos penetrando en ambientes distópicos, sórdidos (estación, torres de refrigeración de una vieja fábrica, sótanos... y vamos descendiendo a los infiernos para expiar un único pecado mortal: el voyeurismo, la imposibilidad de negarnos a la tentación de mirar, aunque en ello nos vaya la vida. Este impulso provoca una contradicción esquizoide en el individuo que se manifiesta en las protestas de Terry (Natascha McElohne) ante la conductora del sitio web que la invita a seguirla: "Déjame en paz ¿Dónde estás?". El resentimiento y el deseo de venganza nos hace descender más y más, hasta comprender que, desde la científico a la modelo, están dominadas por el  mismo, que relaciona en sus sueños el deseo sexual y el temor a la muerte, representados por esa niña hemofílicia que temía todos los objetos terminados en punta, hasta que maduró y conoció a los hombres.

William Mallone falla en el intento de establecer una conexión creíble entre la realidad y el mundo virtual creado por la red, por mucho que inunde la pantalla de imágenes terribles, e insista una y otra vez en que somos nosotros los que elegimos entrar en estos juegos por curiosidad malsana, y que las mentes perversas sólo tienen que esperar nuestra rendición, hartos ya de la tortura que nuestros demonios nos infringen. La redundancia en algunos presupuesto y la incapacidad de generar tensión en determinados momentos, reducen las posibilidades de una película bien encaminada y con un principio prometedor. Es curioso, pero no sabe sacar partido a algo tan terrible como el fantasma de una niña que juega con una pelota tan blanca como ella.

El público, fan del género de terror, la ha suspendido con muy baja nota; no falla sólo en el montaje, sino en el propio guión y en la capacidad del realizador para haber construido, a pesar de los errores señalados,  un relato coherente, verosímil y no presentar una historia  en la que al usuario le sangran la nariz y los ojos por el solo hecho de mirar una página web, independientemente de si sufre problemas  de salud  física,de psicomotricidad, sentimentales o psiquiátricos. La respuesta de cualquier visitante del sitio es la misma, aunque los más listos son capaces de resolver el enigma. Una lástima.

 

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