El pirata negro. Douglas Albert Parker




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Ficha técnica :

Título original The black Pirate
País: Estados Unidos
Año: 1926
Duración:  88 minutos

Dirección: Albert Parker
Guión: Douglas Fairbanks, basado en una historia de Ellon  Thomas, adaptada por Jack Cunningham
Dirección de Fotografía: Henry Sharp. Tecnicolor
Música. Score: Mortimer Wilson
Editor: Lotta Woods; cortador del film: William Nolan
Consultores : Dwight Franklin, Robert Bichols

Artistas asoiados: Edward M.Langley, Jack Holden
General Manager: Robert Fairbanks
Manager de Produción: Theodore Reed
Elton Corporation, United Artists

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Intérpretes:

Mr. Douglas Fairbanks
Miss Billie Dove,
Miss Tempé Pigott
Mr. Donald Crisp
Mr. Sam de Grasse
Mr.Anders Randolf
Mr. Charles Stevens
Mr.John Vallace
Mr. Fred Becker
Mr. Charles Belher
Mr. E.J. Ratcliffe

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Sinopsis

El buque en el que viajan un noble y su hijo es asaltado y saqueado por unos fieros bucaneros. Tras el hundimiento del navío sólo el hijo logra sobrevivir jurando venganza contra los piratas. Se convertirá en el 'Pirata Negro' y su único objetivo será el de dar caza a los que provocaron la muerte de su padre.

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Comentario.

Mr. Douglas Fairbanks, un galán de los tiempos del cine mudo, protagoniza una película, 'El pirata negro',de la que él mismo realizó el guión y produjo la cinta  por medio de su propia compañía Elton Corporation, una gran superproducción de la época, probablemente la primera que se hizo en color, con una gama cromática muy reducida, una gran cantidad de extras y un sentido muy desarrollado del espectáculo, compitiendo con la grandiosidad y el colorido circense, las acrobacias acuáticas a las que dotaría de gran vistosidad y voluptuosidad  Esther Williams, bastantes años después, y los decorados teatrales de las grandes puestas en escena de Broadway. Es paradigmática la carrera de los 'piratas', uniformados, vestidos todos como un grupo de coristas, mostrando gran parte de sus cuerpos desnudos, en dirección al navío para enfrentarse a los bucaneros, un atajo de facinerosos de mirada torva, desgreñados, mal vestidos, zarrapastrosos y malos.

El protagonista se siente atraído por la bella princesa, que a su vez queda prendada del acrobático galán, de músculos torneados, que, a pesar de su nobleza, se entrega a cualquier faena con la misma destreza que lo haría  el último marinero; se desliza por las enormes velas rajándolas con su puñal, sin sentir el más mínimo temor ni vértigo, troncha las maromas como si fueran hilillos de plastilina y es el más hábil espadachín al que temen los taimados piratas. No podemos olvidar que, en los tiempos que se relatan, muchos de estos corsarios servían a las diferentes coronas y gozaban de patentes de corso en su guerra sucia por controlar las rutas marítimas, especialmente tras el descubrimiento de las Américas, que forzaron tratados para repartirse  los mares, constantemente violados.

El hecho de que en algunas versiones se hayan perdido los diálogos da buena cuenta de que la imagen, por sí sola, proporciona la mayor parte de la información, y de que el significado se construye con una buena edición, adquiriendo grandísima importancia el lenguaje gestual de actores muy histriónicos, - casi como si estuvieran trabajando en  un escenario y les faltara la cuarta pared -, o los planos de detalle, como ese anillo que lleva el pirata y que, a los ojos de los nobles que gobiernan el barco en el que viaja la princesa, lo delatan como uno de los suyos, aspecto que hubiera resultado más ambiguo o polisémico en  el lenguaje audiovisual.

El pirata negro,  (adjetivo nada inocente),  es una película a tener en cuenta, y no sólo porque inaugura el cine galante y de aventuras protagonizado por piratas, sino porque sienta las bases de las grandes superproducciones tan aceptadas en el género, sin despreciar ningún recurso tecnológico de la época. Se ha dicho que los protagonistas de los filmes de piratas suelen ser hombres misérrimos, oscuros e innobles, emblematizados por Jack Sparrow (saga de Piratas del Caribe), que fue precedido por otros de ilustre cuna como el Capitan Blood, interpretado por Errol Flyn, y todos los imitadores de Sir Francis Drake, el favorito de la reina Isabel de Inglaterra, del que en España se llegó a decir que había desembarcado en Galicia, destrozado imágenes de santos,  maltratado a clérigos y capturado un buen número de barcos españoles. El pirata se asocia con la libertad, la falta de raíces, aunque muchos de los compañeros de viaje son dignos tripulantes de 'La Perla Negra'.


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