Bitelchús. Tim Burton. Ficha técnica ampliada



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Ficha técnica:


Título original: Beetlejuice
País: Estados Unidos
Año: 1988
Duración: 93 minutos

Dirección: Tim Burton
Guión: Michael McDowell, Warren Skaaren, basado en una historia de Michael Mc Dowell y Larry Wilson
Casting: Jane Jenkins y Janet Hirshenson, c.s.a.
Dirección de Fotografía: Thomas Ackerman
Música: Danny Elfman
Edición: Jane Kurson
Director artístico: Tom Duffield
Decorador del set: Catherine Mann
Coordinador de especialistas: Fred Lerner
Efectos especiales: Elmer Hui, William Lee, Tom Mertz, Jeff Wischnak

Diseño de Vestuario: Aggie Guerard Rodgers
Maquillaje: Ve Neill
Estilista de peluquería: Yolanda Toussieng
Criaturas y efectos de maquillaje: Robert Short

Productores: Michael Bender, Larry Wilson y Richard Hashimoto
Productor ejecutivo: Barbara Stephans Slifka
Diseño de Producción: Bo Welch
Jeffen Company Release


Intérpretes:


Alec Baldwin: Adam
Geena Davis: Barbara
Jeffrey Jones: Charles
Catherine O'Hara: Delie
Winona Ryder: Lydia
Sylvia Sidney: Juno
Robert Goulet: Maxie Dean
Dick Cavett: Bernard
Glen Shadix: Otho
Annie McEnroe: Jane Butterfield
Michael Keaton: Beetle Juice



Premios:


1988: Oscar: Mejor maquillaje
1988: BAFTA: Nominada mejores efectos especiales visuales y maquillaje



Sinopsis:


¿Qué debería hacer una pareja de fantasmas "yuppies" , Adam (Alec Baldwin) y Barbara (Geena Davis) si su estrafalario hogar de  Nueva Inglaterra se llenara de elegantes visitantes neoyorkinos? Por supueso contratar a un exorcista para aterrar a los intrusos con el fin de que abandonen la casa. Dirigida por Tim Burton "El Bitelchús de Keaton es uno de los más grandes, malignos lobos que una película de fantasmas ha desatado, un espíritu burlón." (The Village Voice). El sorprendente trabajo de Keaton le valió un premio en 1988 de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine al Mejor Actor.


Comentario:


En clave de comedia negra Tim Burton narra la llegada de gente de la ciudad a un pequeño pueblecito con la intención de comprarlo  todo, creyendo que todo es venal, incluso los muertos. Construir una urbanización en un lugar bello y tranquilo no es suficiente, hay que atraer al inversor con un entretenimiento, cuanto más radical mejor, y qué mejor que llenar las futuras casas de fantasmas. Para narrar esta historia optará por una estética entre el cuento y el cómic incisivo e irónico, que mezcla las casas bucólicas en medio de la campiña con paisajes surrealistas propios de Dalí o Max Ernst, lugares  amables en el territorio de los vivos, inquietantes en el de los muertos, transitados ambos por la joven pareja recién desaparecida que debe quedarse 135 años en su antigua mansión, en cuyo desván tienen construida una maqueta que reproduce la pequeña localidad, incluido el cementerio en el que ahora descansan sus cuerpos.

Adam y Barbara no logran que se los tomen en serio sus elegantes inquilinos, Charles y Delia Deetz, (Jeffrey Jones y Catherine O'Hara), y recurren al escatológico, grosero y maniaco sexual, Bitelchús, que logrará espantar a la madrastra, una escultora de imágenes surrealistas, que al final debe aceptar su nueva situación, tras fracasar en su intento de sacar rendimiento económico al fenómeno y crear una burbuja de lo 'sobrenatural'. De nuevo el film es una yuxtaposición de lo real y lo no real, con espectaculares contrastes entre ambos universos; los fantasmas cambian de dimensión y tamaño, desplazándose de la maqueta , un fetiche de la pequeña población donde se encuentra la mansión, con la típica iglesia de torre puntiaguda, que vemos en tantos filmes americanos, al acogedor desván de la casa. Magníficos contrastes de los personajes dentro y fuera de la maqueta. La música y el maquillaje contribuyen a crear un clima de comedia de 'terror'.

Desde el primer momento la pareja de fantasmas contacta sin dificultades con la hija siniestra de los nuevos inquilinos, unos pijos de ciudad que llegan con un diseñador, dispuestos a cambiarlo todo radicalmente desde el sótano hasta la buhardilla y Bitelchús no les sirve de gran ayuda, por lo que finalmente todos llegan a la conclusión de que la joven Lydia (Winona Ryder) es la mejor medium entre vivos y muertos, lo que operará a la vez un cambio en la chica que llegará a la misma solución de compromiso que todos los habitantes de la casa: todos colaborarán en la educación de la adolescente, que abandonará el look siniestro radical, pero conservará algo de su antigua apariencia.

Esta fue la segunda película de Tim Burton, tras 'La gran aventura de Pee Wee' , 1985, iniciando un estilo muy personal que lo definiría para siempre, en el que juega un papel muy importante el músico Danny Elfman, que trabajó con él desde su primera película hasta la última, con alguna excepción como Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros, en la que trabajó con Henry Jackman. Es muy difícil disociar el trabajo de ambos, porque juntos han dado forma a unas cintas que reunen elementos inquietantes, surrealistas y amables, que han capturado a un público fiel que los sigue con lealtad.

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