El lobo de Wall Street.Blu-ray/ Ficha y Comentario







Ficha técnica:


Título original: The Wolf of Wall Street
País: Estados Unidos
Año: 2013
Duración: 179 minutos

Dirección: Martin Scorsese
Guión: Terence Winter, basado en el libro de Jordan Belfort. (guionista de Los Soprano)
Casting: Ellen Levis
Dirección de Fotografía: Rodrigo Prieto, a.s.c., a.m.c. Color
Música: Howard Shore;  supervisión: Randall Poster; productor ejecutivo: Robbie Robertson
Edición: Telma Schoonmaker, a.c.e.
Director artístico: Chris Shrivier
Decorador del set: Ellen Christiansen
Supervisor efectos visuales: Rob Legato

Diseño de Vestuario: Sandy Powell
Jefe de Departamento de peluquería: Michael Kriston
Jefe de Departamento de Maquillaje: Mindy Hall

Productores: Emma Tillinger, Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese; Riza Aziz, p.g.a., Joey McFarland, p.g.a., Emma Tillinger Koskoff, p.g.a.
Co-productores: Adam Somner, Richard Baratta, Ted Griffin
Productor ejecutivo: Georgia Kacandes, Alexandra Milchan, Rick Yorn, Irwin Winkler (director de De Lovely), Danny Dimbort y Joel Gotler
Productor asociado: Marianne Bower
Diseño de producción: Bob Shaw
Compañías. Appian Way, EMJAG Productions, Red Granite Pictures, Sikelia ProductionsWarner Bros.Entertainment. Distribución: Universal Pictures


Intérpretes:


Leonardo DiCaprio: Jordan Belfort,
Jonah Hill: Donnie Azoff,
Matthew McConaughey: Mark Hannan
Jean Dujardin: Jean-Jacques Saurel
Kyle Chandler: Agente  Patrick Denham,
Rob Reiner (Director de la Princesa Prometida') : Max Belfort
Jon Favreau: Manny Riskin
Ethan Suplee: Tovy Welch
Christine Ebersole: Leah Belfort
Margot Robbie: Naomi Lapaglia
Shea Whigham: Capitán Ted Beecham
Joanna Lumley: Tía Emma
Cristin Milioti, Teresa Petrillo
Katarina Kas: Chantalle
P.J.Byrne: Nicky Koskoff ("Rugrat")
Joanna Lumley
Kenneth Choi: Chester Ming
Brian Sacca: Robbie Feinberg ("Pinhead")
Henry Zebrowsky: Alden Kupferberg ("Sea Otter")
Ethan Suplee: Toby Welch,
...

Sinopsis: 


Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio) es un joven broker de apenas 24 años, muy ambicioso. Su afán por hacer dinero le lleva a convertirse en un bróker destacado de Wall Street y directivo de la empresa de inversiones bursátiles Stratton Oakmont, dispuesto a todo para enriquecerse en el parqué de Nueva York, donde casi todo vale en la década de los 90. A costa de traficar con bonos basura y de estafar a numerosos inversores, se convierte pronto en una máquina de hacer dinero, y de gastarlo. En un día podrá engordar sus cuentas con millones de dólares y gastarlos por la noche a la misma velocidad. El juego sucio que lleva en la bolsa lo aplica también en su vida extra profesional: drogas, prostitutas, caprichos muy caros… Martin Scorsese dirige esta adaptación de la autobiografía de Jordan Belfort, un broker americano. 

 Género: Comedia negra


 Premios: 


2013: Globos de Oro: 2 nominaciones, mejor película y actor (DiCaprio) 
2013: Critics Choice: 6 nominaciones, incluyendo Mejor película 
2013: National Board of Review (NBR): Top 10 y mejor guión adaptado 
2013: American Film Institute: Top 10 - Mejores películas del año 
2013: Satellite Awards: 5 nominaciones, incluyendo mejor película y director


Críticas y Comentario: 



Cuando se inicia un proyecto como el de Scorsese, al que poco le importan los premios y los galardones oficiales, porque sabe que tiene el apoyo del público y de la profesión, son muchos los que quieren participar, procedentes de diversos sectores de la industria: realizadores como Spike Jonze o Rob Reiner, en pequeños papeles testimoniales u otros de mayor importancia, o como Irwin Wilker, entre los productores ejecutivos; los mejores actores de la Meca del cine, que son conscientes de que Martin Scorsese sabe profundizar, como pocos, en el lado oscuro de su país, o músicos como Robbie Robertson, guitarrista de The Band, supervisor del trabajo de Howard Shore, encargado de realizar el score musical del film.

"No hay nobleza en la pobreza y prefiero ser rico", grita Jordan Belfort a sus compañeros, los lobos de Wall Street, y eso lo sabe el que ha sido rico y pobre y ha luchado hasta desangrarse por ocupar el puesto que 'merece' en la sociedad, lo haya conseguido o no. Martin Scorsese quiere presentar a la elite de las finanzas, que se divierten hasta reventar y pagan al final sus excesos, especialmente si son hombres que se han hecho a sí mismos y no gozan de una casta social que los proteja; estos hombres, a su vez, desprecian a los que son como ellos, pero son a la vez unos vagos, gentes que se conforman con trabajar en Burger King, el único lugar al que pueden aspirar porque no se han esforzado en formarse, ni se han arriesgado por nada ni por nadie. El veterano cineasta deja fuera de su fotografía a esas masas que viajan en metro, a las que dedica una breve secuencia y a las que pone delante del foco de su cámara, porque ésta no es su película; pertenecen al escalón más bajo que carecen de iniciativa porque por desgracia carecen de formación, y de la sociedad; aquellos formados en las universidades, que apenas ocupan un pequeño espacio en la diégesis, representados por el agente del FBI, incorruptible, adquieren cuerpo en la la extradiégesis del film, constituyendo el contraste del grupo de hombres que forman  la empresa de bonos-basura con Belfort, a la que simboliza un león, unos individuos que carecen de la más mínima formación y que, en el mejor de los casos (uno sólo) tiene un título universitario, mientras la mayoría está en estadios muy inferiores de educación, algo que no . Pero todo está contado, como afirma DiCaprio con sinceridad y frescura. El protagonista , Jordan, empezó como un chico normal, hijo de padres contables, criado en Queens, explica Terence Winter, el guionista; quería hacer el bien, ganar dinero, tener éxito, como todos, pero cayó en la madriguera del conejo; creyó que estaba por encima de la moral (Scorsese), apoyado en el dinero y las drogas, a corromperse, a comportarse como personajes extremos, que llegan a traicionar la confianza de los suyos.

El hombre es un ser compelejo y el veterano realizador evita un planteamiento moralista para el futuro, solo pretende presentar los hechos de la forma más sincera y decente de que es capaz, para que cada espectador, que tiene un background cultural e ideológico diferente, saque sus propias conclusiones. En esta representación de la gran comedia humana el hombre es devuelto a su versión original, casi a la selva, situación en la que se siente a gusto, ya que se le permite, recostado en su mullido colchón relleno de miles de billetes y variadas drogas para soportar el ritmo vital que impone el dinero, hacer lo que le de la santa gana, El primer monólogo, a cargo de Matthew McConaughey, es totalmente absurdo, e introduce al público en el mundo de Wall Street de esa época, un universo dominado por la locura y la inmoralidad más descarnada: "Coges el dinero del bolsillo de tus clientes y lo pones en el tuyo. (...) Nadie sabe si unas acciones subirán, bajarán o irán en putos círculos, Y los que menos lo saben son los corredores de bolsa". Y dice esto mientras se golpea el pecho como un chimpancé y tararea una 'batukada' selvática. Muchos han acusado al film de exagerado y absurdo, porque las personas que vemos implicadas en estos escándalos financieros nos muestran su mejor cara, la más serena y circunspecta, pero hay que ser un hombre muy especial para expoliar al 1% que posee el 90 % de lariqueza mundial, la sociedad de que habla Robinson en 'Un reportero en la montaña mágica'. Belfort sólo respeta a los que violan todas las normas, burlan las leyes y se arriesgan a ir a la cárcel, o a los que luchan en la otra orilla, formándose en las Universidades y jugándose el futuro para alcanzar sus objetivos. Los demás, a los que considera vagos, están bien trabajando para otro, con un poco de suerte en una multinacional, como empleados sin cualificación. Entre los segundos se encuentran los que, desde distintas profesiones participan en la realización de un film; las referencias al cine son constantes, ya sea a los umpa lumpa de Tim Burton (Charlie, la fábrica de chocolate), o Wall Street de Oliver Stone.

Leonardo  DiCaprio hace referencia a la crisis que estamos atravesando: "Creo que existe una gran aversión por Wall Street y la América empresarial, después de lo ocurrido recientemente en nuestra economía, y el equipo se cuestionaba si querría el público embarcarse en una aventura con estos descabellados que tienen el dinero de EE.UU, en sus manos. Todo depende de la sinceridad con la que describas a esa gente." Especialmente porque, como decía Martin Scorsese, eran unos personajes que no tenían un modelo de conducta para llevar una vida decente. Tiene una forma de presentar la fealdad delictiva que resulta casi atractiva, pero, a pesar de la tristeza que produce la constatación de esta realidad ¿Acaso no se han dejado arrastrar las masas por esta fealdad? Es algo de lo que se lamentan todos los que analizan esta época: la gente dejó de formarse para contribuir al nacimiento de un mundo mejor, para ganar dinero con rapidez y aceptar la quimera de que se convertía en propietario, ascendía a la clase media, aunque no tenían garantías de poder pagarla, embarcados en hipotecas de periodos larguísimos, treinta e incluso cincuenta años, algo que ya denunció Gordon Gekko, personaje ficticio, creado por Oliver Stone, que se cita con frecuencia en la prensa salmón.

El prisma tiene muchas caras, y, apoyándose en los nuevos materiales que han salido estos días al mercado, (DVD-Blue-Ray). iremos comentando los múltiples aspectos formales y discursivos que convierten a 'El lobo de Wall Street' en una película importante.


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