Clinton, el musical




Llega el verano y el hombre- ¿el hombre?- necesita evasión. Ya no se acuerda de que tiene que pagar el piso, el agua, la  luz y que tiene que dar de comer a su familia. ¿Ésto es verosímil o es lo que afirma el que tiene cubiertas estas necesidades y puede hasta irse a las playas y tostarse al sol? Cada uno que piense según convenga a sus intereses y deje, a quien puede,  disfrutar tranquilo de sus 'merecidas' vacaciones.

Ahora toca divertirse con el matrimonio Clinton "Durante dos horas, afirma el articulista Joan Faus, esta ácida comedia —dirigida por el joven australiano Paul Hodge y que transcurrió con éxito por Edimburgo en 2012 y Londres en 2013— explora las contradicciones internas del 42 presidente de Estados Unidos, sus intentos, junto a Hillary, de salvar su mandato y demostrar que “la política es un negocio para la gente fea”, según reza la descripción de la sátira."

El discurso dominante, gracias al populismo, es el contrario: los políticos son la gente guapa', los demás vivales son esforzados empresarios, abnegados ciudadanos a los que la avaricia engañó, y últimamente, el sur de Europa pasa a formar parte de los marginados y excluidos mal-vivientes del Sur de Mario Benedetti, olvidando que mucho que hoy tiene  dificultades en estos países a los que los ingleses llaman PIGS, olvidado la miseria a la que los sometió su Margareth Thatcher, no vivían hace cinco años en cabañas, no hacía fuego frotando piedras, sino que muchos tenían doble vivienda, televisiones plasma y buen coche.

Hoy, los de siempre, los abnegados ciudadanos que han luchado por dar una educación a sus hijos, a costa de prescindir incluso de las más modestas vacaciones, están pagando la factura de los demás y esperando que la televisión no los aplaste con  stocks almacenados y llenos de polvo para perdedores, como ocurre cada verano desde que comenzó la Gran Depresión. Poco les interesan los escarceos 'amorosos' entre un Presidente y su becaria, por otra mayor de edad y dueña de sus actos. Si sirvió para que Hilary hiciera carrera, no está de más que obtuviera algún provecho. Ésto último dicho desde el cinismo al que nos empujan, aun sin querer.

Interesante artículo de Joan Faus en el diario 'El País'


Comentarios