Los paraguas de Cherburgo




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Ficha técnica:


Título original:
País: Francia ; Co-producción Franco-Alemana
Año: 1964
Duración: 91 minutos.

Dirección: Jacque Demy.
Guión: Jacques Demy.
Dirección de Fotografía: Jean Rabier
Música: Michel Legrand.
Edición: Anna Marie Cotret , Monique Teisseire.
Decorados: Bernard  Evein,

Diseño de Vestuario: J.Moreau
Maquillaje: C.Forneire.
Peluquería: Carita.

Productor: Mag Bodard.
Dirección de producción:Philippe  Dussart
Compañías.Productoras: Parc Films, Madeleine Films, Beta Films (Munich)


Intérpretes:


Catherine Deneuve: Geneviève Emery,
Nino Castelnuovo: Guy Foucher,
Anne Vernon :  Madame Emery,
Marc Michel : Roland Cassard,
Ellen Farner : Madeleine
Mireille Perrey:  Tía Élise,
Jean Champion :Aubin,
Pierre Caden :  Bernard,
Más créditos en Imdb)


Sinopsis:



Corrían los años 1957. Madame Emery y su hija Geneviève regentaban una tienda de paraguas en Cherburgo. Geneviève (Catherine Deneuve) está enamorada de Guy, (Nino Castelnuevo), que trabaja de mecánico en un garaje y vive con su tía, gravemente enferma. La madre de la chica, una burguesa estirada, se opone al amor de su hija con un modesto trabajador, cuya aspiración mas grande es poder ser propietario, algún día, de una gasolinera, algo muy frecuente en una época en la que era más difícil descender en la jerarquía social que ascender, especialmente si la mujer casadera estaba embarazada, con la excepción de que estuviera dotada de un rostro tan bello como el de  de Catherine Deneuve. La relación se interrumpe cuando el pobre Guy es llamado a filas para luchar en la Batalla de Argel; Geneviève descubre que está embarazada y, sin noticias de Guy, cede a las presiones de su madre y se casa  con Roland Cassarad (Marc Michel . Años más tarde se reencontrarán en el negocio de él, cuando ella, con signos externos de haber alcanzado una buena posición económica, para para repostar gasolina. En el interior del coche se encuentra la hija de ambos.



Crítica:



En 1964 Jacques Demy, de la Nouvelle Vague, emulando el cine musical norteamericano ( West Side Story, My Fair Lady...) del que era gran admirador, realizó Los Paraguas de Cherburgo, que obtuvo la Palma de Oro de Cannes y catapultó a Catherine Deneuve al Olimpo de las estrellas internacionales. Curiosamente en el film de Demy no se dice una sola palabra que no sea cantada. En tiempos revueltos (Batalla de Argel, vísperas del Mayo Francés...) una joven, Geneviève (Catherine Deneuve), cuya madre tiene una tienda de paraguas en Cherburgo y muchas pretensiones de clase, se enamora de un joven pobre, Guy (Nino Castelnuovo), mecánico, que vive con su abuela. La vida se encargará de distanciarlos. Pero como dice Tennessee Williams aunque nada pueda devolvernos la época del esplendor en la hierba, de la gloria entre las flores, la belleza queda en el recuerdo. Y en el film. Esta película marcó una generación y no ha perdido su impacto visual en el devenir del tiempo. y sigue constituyendo un placer  ver de nuevo a esta, entonces joven, actriz,  de una belleza clásica, tranquila, delicada y frágil. Demy hizo una película imprescindible para cualquier ciudadano, sea cinéfilo o no.


El film de Demy es de una gran belleza  y dulzura, sin rozar ni de lejos la sensiblería, con un final realista nada romántico ni piadoso. La puesta en escena es sencilla pero impactante: una pequeña tienda de paraguas, un muelle de Cherburgo y la modesta casa, con esas escaleras y espacios comunes que nos muestra el cine de la Nouvelle Vague, absolutamenta abandonados. con las paredes llenas de desconchados, que en tiempos recientes ha querido recoger con su cámara Richard Linklater, en la segunda entrega de su saga, protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy, 'Antes del atardecer' (2004), que en esta ocasión ubica en un bloque de casas antiguas, ordenadas en torno a una pequeña placeta de París. Estos patios y escaleras abandonados, decadentes,  tienen cierto sabor para muchos franceses, y protagonizaron películas de otros cineastas de la Nouvelle Vague, entre ellos Godard  y Truffaut. Recordemos la academia de Inglés de 'Bande à part' de Godard. En este contexto brilla Geneviève como una princesa de cuento, en un universo sin demasiadas pretensiones, en el que la ostentación  burguesa no había alcanzado las cuotas del periodo pre-crisis, incluso años más tarde que aquellos en los que Demy localiza su película, el odontólogo de postín, protagonista de 'Tamaño natural' de Luis Berlanga (1973), ocupa un piso junto a la Torre Eiffel, que tan sólo veinte años después será considerado modesto.

La tienda de paraguas es un establecimiento elegante, pero pequeño e insignificante, que apenas podía cubrir las necesidades de las dos mujeres. Toda la magia del film reside en el candor y la belleza de Catherine Deneuve y la nobleza y el gran  amor  de Guy (Nino Castelnuovo), que Jacques Demy sitúa en una Francia todavía colonialista, en la que jóvenes que tenían sus esperanzas intactas, iban a protagonizar una revolución que cambiaría las mentalidades por lo menos hasta hoy. Los directores de la "Nueva Ola " criticaron a lo largo de la década de los 60's lo que consideraron una fuerte sumisión del cine francés a la literatura, rechazaron la dominación ejercida por los productores sobre la obra cinematográfica y reivindicaron la figura del autor como primera y más importante entidad creadora del film”, explica el experto en cine de Cine Cam.(w.w.w. Vogue.es). Entre sus musas, Brigitte Bardo, (B.B., fetiche de Godard y protagonista de 'El desprecio, 1963, hoy curiosamente  partidaria de Le Pen), liberó a las mujeres para siempre de sus corsés: los rulos, las lacas, los sujetadores, las falda, las fajas...; compartió espacio con la duce Françoise Hardy,a la que imitaban todas las adolescentes occidentales, que hoy reivindica Wes Anderson, que cantaba canciones en las que no sólo reivindicaba el amor, sino hacía una crónica de las costumbres de unos jóvenes, cuya mayor distracción era pasear por una calle, en pandilla, en pareja o solos, ( en Valencia era la Calle de La Paz), donde se interrelacionaban con otros y con frecuencia encontraban el amor. ¿Eran cursis o melodramáticos? No, comenzaban a ser libres, y, en pocos años desembocaron en la revolución Hippie que proclamó el amor libre. Y muchos lo practicaron, hasta que, a principios de la década de los 90 hizo su aparición el síndrome de VHI.

Geneviève y Guy, que ya acudían a pequeños pubs en los que se podía bailar, tenían que  haber seguido esta trayectoria, pero la guerra los separó y les impuso otra. Guy, consciente de que a nada ni a nadie beneficia el reconocimiento de su paternidad, prefiere no conocer a una hija, de la que nunca gozará. Él. como el protagonista de 'Esplendor en la hierba', Bud Stamper (Warren Beatty), construyeron una nueva familia, más modesta que la de sus ex-amantes, pero digna de ser respetada, y esa decencia, ese perdón del pasado, del que uno es más responsable que otro, convierten una historia corriente en  una gran historia. Jacques Demy consiguió que su musical se equiparará con las grandes superproducciones norteamericanas que tanto admiraba, que las colas de los cines se alargaran y que la película fuera inolvidable..Por eso la belleza de su película queda en el recuerdo, para quien sea capaz de entenderla, aunque el cine europeo haya hecho menos pedagogía que el americano, y podamos comprender mejor a personajes de un mundo del que nos separa un gran océano, a pesar del esfuerzo que realizó la Nouvelle Vague, al sacar sus cámaras a las calles, aunque tenían una competencia dura en las adaptaciones cinemaográficas que reproducían abundantemente ambientes palaciegos y amores galantes.

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