Perseguido. Paul Michael Glaser.





Fotografía cedida por BMA House a cinelodeon.com


Ficha técnica:


Título original: The Running man.
País: Estados Unidos.
Año: 1987.
Duración: 100 minutos.

Dirección: Paul Michael Glaser.
Guión: Steven E. de Souza, basado en la novela "The Running man" de  Rihard Bachman.
Casting: Jakie Burch.
Dirección de Fotografía: Thomas del Ruth.
Música: Harol Faltermeyer..
Edición: Mark Roy Warner, Edward A. Warschilka y John Wright.
Coordinador de especialistas: Bennie Dobbins.
Decorador del set: Jim Duffy,
Diseñador del set: Nancy Patton, Nik Navarro, Ricahard G.Berger.
Coordinador de efectos especiales: Larry Cavanaugh.
Coreografía bailarinas: Paula Abdul, animadoras de 'Los Angeles Lakers'

Diseño de Vestuario: Robert Blackman.
Responsable de maquillaje: Jefferson Dawn.
Maquillaje espeial de efetos: The Burman Studio
Responsable de peluquería: Peter Tothpal.

Productores: George Linder  y Tim Zinnemann.
Productores ejecutivos: Keith Barrish y Rob Cohen.
Diseño de produción: Jack T.Collis.
Ida Films, TAFT  Entertainment Pictures/Keith Barish Productions presentan  a Linder/Zinnemann Production


Intérpretes:


Arnold Schwarzenegger: Ben Richards,
María Conchita Alonso: Amber Mendez,
Yaphet Kolto: Laughlin,
Jim Brown: Fireball,
Jesse Ventura: apitan Freedom,
Erland Van Lidth: Dynamo,
Marvin J.McIntyre: Welss,
Gus Rethwisch: Buzzaw,
Profesor Toru Tanaka
Mick Fleetwood: Mic,
Dweezil Zappa: Stevie,
Richard Dawson: Damon Killian
Karen Leigh Hopkins: Brenda


Sinopsis:

Los Ángeles, año 2017, la libertad y la democracia han sido sustiuidas por un  régimen totalitario. La televisión es el único medio poderoso que llega a todas las masas, el programa más popular es 'The running man' (Elcorredor), unjuego en el que sóloparticipanlos delincuentes. Un hombre desarmado tiene que defender su vida ante unos atletas especialmente entrenados paramatar y armados hasta los dientes. Nunca ha habido un ganador...


Comentario:


Se ha señalado este film, dirigido por Paul Michael Glaser, basado en un guión de Steven E.de Souza, como el predecesor de la exitosa saga 'Los juegos del hambre', pero, más adelante daremos algunos datos que introducen matices sustanciales en la famosa franquicia, que en absoluto deben ser despreciados. Wikipedia da algunas informaciones, en parte erróneas, -o no sabemos interpretarlas -, que proporcionan como año de  estreno 2014, cuando la cinta es de 1987, lo que nos hace dudar de que el presupuesto fuera de 227.000.000 $, cifra que determinaría un análisis muy diferente al que sugiere el visionado del film; Imdb da, por el contrario,  un presupuesto bajo, de 27.000.000 $, aún así casi tres veces superior al de la primera entrega de la saga de 'La Guerra de las Galaxias', 11.000.000 $, realizada 10 años antes y con mucha mejor y más inteligente tecnología. El presupuesto nos parece, con todo,  exagerado para un film tecnológicamente mediocre, llegando en ocasiones al ridículo ( grandes pantallas situadas en lugares públicos, que transmiten el famoso programa de televisión, rodeadas de bombillas de colorines o caracteres de los ordenadores, letras y números,  tan grandes como los teléfonos de los ancianos). Visualmente, al menos, apenas puede competir con producciones que realizan los jóvenes de hoy con practicamente 0 euros de presupuesto, cuando en 1987 había tecnología suficiente para construir una imagen un poco más verosímil.

 Rob Cohen compró los derechos de autor de la novela El fugitivo en 1985 por $15.000, un libro firmado por Richard Bachman (seudónimo por aquél entonces de Stephen King) que adquirió sin saber quien era el autor real. La película, ambientada en el año 2017, relata los sucesos ocurridos en un programa de televisión llamado The Running Man (traducido literalmente como hombre corriendo) donde criminales convictos deben escapar de asesinos profesionales que los quieren llevar a la muerte. Según  los críticos el film difiere algo del libro y recuerda en ciertas escenas a la película francesa Le Prix du Danger (1983) y a la alemana Das Millionenspiel (1970) basadas ambas en la historia corta The Prize of Peril (traducido el precio del peligro) de Robert Sheckley en 1958. (Wikipedia).

Una voz en off lee en voz alta un texto que discurre por la pantalla y que nos lleva a un futuro distópico, ya no tan lejano (estamos en 2014, bien entrado, aunque distópico sí es), y es verdad que acierta en lo fundamental de lo que nos está ocurriendo: "En el año 2017 la economía mundial se ha colapsado. Escasean alimentos, recursos naturales y el petróleo. Un estado policial, dividido en zonas paramilitares,  impone su ley con mano de hierro . La televisión es controlada por el estado y un sádico concurso llamado "Perseguido" se ha convertido en el programa más popular de la historia. Las artes y los medios de comunicación están censurados; aunque no se toleran disensiones, un pequeño movimiento de resistencia ha conseguido sobrevivir en la clandestinidad. Cuando los gladiadores de alta tecnología no bastan para sofocar las ansias de libertad del pueblo, se imponen métodos más directos." Un corte directo nos traslada de lo imaginado por los espectadores a imágenes creadas por los realizadores del film, en las que un helicóptero recibe la orden de asesinar a los asistentes a una manifestación; el  piloto, Ben Richards  (Arnold Schwarzenegger), se niega a disparar contra la multitud , razón por la que es arrestado y llevado a un centro de detención en Wilshire, acusado precisamente de haber provocado la matanza de motu propio, contradiciendo las órdenes recibidas. Por esta causa, el héroe tendrá una doble misión: luchar por su dignidad arrebatada y combatir a sus perseguidores.

Han transcurrido quince años desde que se realizara este film hasta el estreno de la primera entrega de la saga de 'Los juegos del hambre', y al desarrollo de la tecnología y su aplicación a la evolución de los modos de representación se une un progreso paralelo de la economía global, de los modos de producción y de la repercusión en la composición y estructura de las clases sociales, que de nuevo se van reduciendo a dos, desaparecidas las clases medias que surgieron al amparo del estado del bienestar. Si en 'Perseguido' se nos presentaba un estado totalitario en el que los jueces entregaban a los condenados a un programa de televisión para que su ejecución funcionara a la vez como escarmiento ejemplar de quien osaba rebelarse y como entretenimiento del 'populacho' en la saga iniciada por Gary Ross los medios de comunicación, al servicio de un poder totalitario, también han evolucionado, y en su espectáculo televisado no son los jerarcas los que ejecutan a los rebeldes, sino que hacen que estos se enfrenten entre sí, divididos en distritos, algunos de los cuales optan por una educación privada de sus hijos que los prepara de forma más eficaz para matar sin contemplaciones, ni remordimientos a sus oponentes. Hemos avanzado un estadio más y los medios se han sofisticado; no es cierto que las televisiones "no sepan de personas ni de intereses espurios, sino simplemente de índices de audiencia." Ben le dice al conductor del programa: "Voy a darle al público lo que yo creo que él quiere", que no coincide con lo que los que las controlan diseñan para manipular a la población. Mientras los canales de TV siguen generando mitos que no admiten matices, Ben lucha por su supervivencia.

Ahora que los medios se han desarrollado el objeto de su persecución ya no son sólo quienes han cometido un delito, sino cualquiera, el conductor de este terrible programa  advierte a sus jefes, en este caso los que tienen en sus manos el poder que está empezando a controlar a los demás, el judicial, que son los que deciden a quien se priva de libertad o se le puede quitar incluso la vida, no se puede iniciar una operación así, orientar a las masas en una dirección y luego pedir que la gente sea buenecita, teniendo en cuenta que puede virar en un momento determinado y optar por el caballo ganador.  Diferente del previsto.Una interesante premonición hecha desde el cine.

La diferencia semántica que separa una película de la otra, es que mientras que en 'Perseguido' se fía todo a la fortaleza de los luchadores, unos prisioneros  que llevan unos collares con alarma, a imagen y semejanza de los torques celtas, para evitar su huida, y Ben dispone de la fuerte musculatura de Arnold,  su mejor arma,  en 'Los juegos del hambre' el verdadero protagonista es el  sistema informático  instalado en el área de los juegos, capaz de transformar la tecnología virtual en verdaderos obstáculos capaces de terminar lo que los contrincantes han iniciado y no han podido rematar, en una lucha feroz y jacobina, de todos contra todos, en  la que hombres y mujeres combaten encarnizadamente sólo por sobrevivir, reducidos en sus distritos a la miseria más absoluta, a un estadio de desarrollo pre-industrial, mientras los capitolinos se mueven en la sofisticación más barroca, rodeados de lujo y bienestar,y disfrutan como los antiguos patricios de juegos que se celebran en espectaculares circos, cuyas imágenes reproducen cientos de pantallas, instaladas en los propios distritos, para que los rebeldes vean morir a los suyos a manos de contrincantes tan 'puteados',- permítaseme el vulgarismo, muy expresivo -,  como ellos.


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