Delicatessen:Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro



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Ficha técnica:

Título original: Delicatessen.
País: Francia.
Año:1991
Duración: 99 minutos.

Dirección: Jean-Pierre Jeunet.
Guión: Jean-Pierre Jeunet, Marc Caro y Gilles Adrien.
Casting: Pierres-Jacques Benichoud.
Director de Fotografía: Darius Khondji.
Música: Carlos D'Alessio.
Sonido: Jerome Thiault.
Dirección artística: Marc Caro; puesta en escena: Jean-Pierre Jeunet,
Puesta en escena: Jean-Pirre Jeunet.
Decorados: Jean-Philippe Carp, Kreka, Aline Bonetto, Jean Rabasse

Diseño de Vestuario: Valérie Pozzo Di Borgo.
Maquillaje: Hugo Quiroga.

Productor:  Claudie Ossard.
Dirección de Producción: Michelle Arnaud.
Compañías: ,Productora: Constellation, UGC, Hachette Première, con la colaboración de Sofinergie y Sofinergie 2, Investimage 2 e Investimage 3, con el apoyode la Fundación GAn pour le Cinema

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Intérpretes:

Pascal Benezech: Tried to  Escape,
Dominique Pinon: Louison,
Marie-Laure Dognac:  Julie Clapet,
Jean-Claude Dreyffus: Clapet,
Karin Viard: Señorita Plusse,
Ticki Holgado: Marcel Tapioca,
Anne-Marie  Pisani: Señora Tapioca,
Boban Janevski: Joven Rascal,
Mikael Tödde: Joven Rascal,
Edith Kerr: Abuela,
Rufus: Vecino,
Jacques Mathou, Vecino,
Howard Bernon, Vecino.

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Sinopsis:

Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro sitúan su historia en un periodo de post-guerra, -año 1950- en un ruinoso edificio de la Francia rural,y en un periodo de escasez extrema, en el  que no hay grano por el abandono de los campos durante largo tiempo y la reserva de animales de caza está en franco retroceso, razón por la que los alimentos se utilizan como moneda de cambio. En la planta baja, el casero, el Señor Clapet, tiene una carnicería, denominada Delicatessen, aunque la famélica clientela no ignora el origen de tan delicados productos: una vez extraído el jugo de los más pobres se los despieza para venderlos a trozos en la carnicería, lo que cumple un doble objetivo: enriquecer al propietario y comprometer éticamente a los miserables, conscientes de que practican el canibalismo más ortodoxo.  El carnicero se hace publicidad de su negocio con anuncios de este tenor en el periódico:  "Tiempos Duros" para atraer víctimas al edificio, asesinarlas y venderlas como carne a los habitantes del edificio. Tras la "partida" del último empleado del 'mantenimiento' de la casa ruinosa, que protagoniza la secuencia inicial, el payaso desempleado Louison llega para ocupar la vacante. Este empleo le pone en contacto con la hija del casero, Julie Clapet, , y ambos acabarán enamorándose; la joven no acepta el destino que su padre tiene previsto para Louison, y  desciende a las cañerías para solicitar el apoyo de los temidos trogloditas, un grupo rebelde de vegetarianos.


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Comentario:

La introducción, en la que se inscriben los títulos de crédito, está constituida por un plano secuencia, que constituye por sí mismo un manifiesto de las vanguardias instaladas  a mediados del siglo XX en Europa,como el arte povera, muy cercano a la expresión matérica de la pintura, cuyo nacimiento ubican algunos historiadores del arte en torno a los años 60, y otros en épocas anteriores, y que tuvo sustanciación hasta finales del siglo XX, e incluso comienzos del XXI a través de algunos pintores como Antoni Tapies. Esta estética le vino muy bien a los realizadores de Delicatessen para mostrar la podredumbre ética y moral, y la herrumbre que cubre los objetos mas variados, caídos en desuso, y cubiertos de moho, orín, óxido, cardenillo y roña, formando  una especie de estrato geológico de la miseria y la decadencia imperante. Un travelling, que parte de las ruinas de la ciudad bombardeada, situadas ante la carnicería del Señor Clapet, avanza inexorable hacia la expendeduría de carne, atraviesa la puerta de cristal que misteriosamente nadie toca, pero que se abre sola para dejar pasar a la cámara, se detiene ante  el hacha del carnicero y su barra afiladora, asciende hasta el rostro del sociópata, en un contrapicado deformante y se introduce por las tuberías, en cuyas paredes se pueden ver restos sospechosos de carne humana, hasta que un corte directo nos muestra el próximo 'objetivo', que pronto va a ser convertido en viandas, por mucho que intente camuflarse entre la basura, Una prueba empírica de que todo el mundo es consciente del origen de los ingresos del empresario carente de escrúpulos.



El arte povera rechazaba los iconos de los mass media ( atención, eso mismo se está produciendo en estos momentos) y las imágenes reductivistas e industriales del pop art y el minimalismo burgués. Inmersos en este discurso formal,  el film de Jeunet y Caro manifiesta una especie de horror vacui (1), que le hace rellenar los encuadres con una profusión de objetos que transmiten la sensación agobiante de abigarramiento de materias muertas que conviven con las personas, cuyo resultado es un barroquismo desquiciante,  distópico y sórdido, al que contribuye el tratamiento del color, propio de las basuras y residuos industriales con los que los cineastas componen sus decorados, algo que ya practicó, de forma más poética que reivindicativa, Andrei Tarkovsky, para expresar sentimientos como la nostalgia del país del que ha decidido auto exiliarse, Las imágenes, que buscan el contacto material directo con residuos sin significación cultural, -periódicos antiguos y amarillentos, papel de estraza,  incluso en el título de la película, alguna mano suelta indiciaria, libros de contabilidad roídos por las ratas, cámaras de fotografiar oxidadas, discos rotos, fragmentos de maderas inservibles, tuberías oxidadas...-,nos acompañan hasta que Louison llega al lugar en busca de trabajo, aunque no nos abandonan nunca a lo largo de todo el film. El color pardusco.amarillento, que unifica el estilo del film, en ocasiones borroso a causa de la niebla, está salpicado de objetos de un rojo envejecido de connotaciones criminales.

Imagen de una tiende de 'delicatessen', parapaladares refinados en tiempos de crisis.


Pero los realizadores con se contentan con estas incursiones, de clara impresión visual reivindicativa que marcó los tiempos de post-guerra en Europa, sino que hacen incursiones en el realismo mágico con manifestaciones constantes de surrealismo onírico, como el de la imagen que mostramos abajo.




Louison es un artista, que como otros muchos de los que cumplen la función de adiestrar, entretener, o formar a la gente  son víctimas prontas de cualquier crisis. Tras su llegada a la finca siniestra se dedica a entretener a unos niños, que intuyen que pronto  formará parte de su menú, y que participan del conocimiento y el temor que anida en los corazones de sus padres, de  que cuando no puedan pagar sus deudas, ya sean derivadas del alquiler o del suministro de carne, correrán la misma suerte. Una buena metáfora de lo que le ocurre a quien sólo dispone de sus manos para trabajar, estén más o menos cualificados, (del hombre miro siempre las manos, decía el poeta Lluis Llach), que sabe que tarde o temprano acabará en la mesa de los que puedan todavía permitírselo. Louison y Julie, uno con el theremin y la otra con el celo, embaucan a su público a un lado y otro de la pantalla, en una secuencia de gran sensibilidad , que nos provoca un dejà-vu: las páginas románticas y tragicómicas que Charlot regaló a la humanidad. Un alejamiento de la cámara, que sale de la habitación y del edificio nos muestra la ruina que en verdad es el imperio de Clapet, tras una secuencia que se alterna con la de la romántica pareja, tras un episodio de sexo sin amor ni ternura.





Por las tuberías desgastadas, testigos de los crímenes más horrendos, circula todo: los gritos y susurros eróticos, los rumores, las consignas, y  la formación de los más jóvenes y su preparación para un nuevo mundo en el que ya no contarán los Srs. Clapet. Restablecida la paz con la eliminación por parte de los exploradores de las 'ratas' que lo habitaban, (alguna de ellas se suicida o lo intenta), la cámara retrocede y se va por el mismo lugar por el que que ha venido. La diferencia con el momento de sullegada estriba en que la carnicería,  en cuya puerta cuelga un cartel de metal con el bajorrelieve de un cerdo, cuyo propietario le puso el pomposo nombre de 'Delicatessen', ya no existe y sus puertas están bloqueadas con una reja metálica. Tardarán lo que sea necesario en recomponer el edificio y sus vidas, pero el asesino ya no atormentará  ni amenazará más  sus vidas.


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