Los juegos del hambre: Sinsajo,parte 1






Ficha técnica:


Título original: The Hunger Games Mockingjiay-Part 1.
País: Estados Unidos.
Año: 2014.
Duración: 125 minutos.

Dirección: Francis Lawrence.
Guión: Danny Strong, basado en la novela de Suzanne Collins.
Dirección de Fotografía: Jo Willems.
Música: James Newton Howard.


Intérpretes:


Jennifer Lawrence :Katniss Everdeen
Josh Hutcherson: Peeta Mellark,
Liam Hemsworth : Gale Hawthorne,
Woody Harrelson: Haymitch Abernathy,
Elizabeth Banks : Effie Trinket,
Julianne Moore : Presidenta Alma Coin,
Philip Seymour Hoffman : Plutarch Heavensbee,
Jeffrey Wright : Beetee,
Stanley Tucci : Caesar Flickerman,
Donald Sutherland : Presidente Snow,
Toby Jones : Claudius Templesmith,
Willow Shields : Primrose Everdeen,
Sam Claflin : Finnick Odair,
Jena Malone : Johanna Mason,
Natalie Dormer : Cressida.


Sinopsis:



La ganadora del Oscar Jennifer Lawrence, vuelve a interpretar a Katniss Everdeen en 'Los Juegos del Hambre: Sinsajo. Parte 1', la primera entrega de la última parte de la trilogía de novelas de Suzanne Collins. En esta entrega, Katniss extenderá sus alas para salvar a Peeta y a una nación conmovida por su coraje. Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, Woody Harrelson, Donald Sutherland, Jeffrey Wright y Elizabeth Banks vuelven a repetir sus respectivos papeles de la exitosa saga de 'Los Juegos del Hambre'.


Criticas:


DONDE HAYA CORRUPCIÓN E INJUSTICIA HAY DINERO.


Claudia  Puig da la clave de por qué, en esta ocasión, la tercera entrega de la saga no ha logrado la misma unanimidad en la crítica que las anteriores: es claramente la más política de las tres, y como la transversalidad no existe, pues se han dividido las opiniones. Para la periodista de USA Today es el mejor y el más absorbente de los capítulos. (Review: 'Mockingjay'  ist best  'Games' Yet. USA Today)

Frente a esta posición  hay otras, como la de Javier Ocaña, con una perspectiva diferente y en otro país, en España, quien tras una serie de descalificaciones relacionadas con la estructura, la comercialidad y el fundamentalismo literario.cinematográfico para satisfacer a los fans, acaba entrando a saco en la cuestión: "Aún queda algún resquicio interesante sobre teoría revolucionaria, propaganda para la masa y planes contestatarios del poder (“llamémosles radicales, que se imponga el término”), pero es una película donde se acumulan las conversaciones sobre las estrategias sin que se vean sus resultados. Y si, además, la aglomeración de charlas se filma por Francis Lawrence, entre la prisa, la desgana y la falta de talento, con sobredosis de planos-contraplanos, el derrumbe del ritmo resulta inevitable." (En un tono marrón. Diario 'El País', 212 de Noviembre de 2014). Agunos se auto-excluyen de las masas y se erigen en élite exquisita; su posición es muy transparente y , por lo tanto, fácil de predecir.

Una cuestión que ya se veía venir en la segunda entrega, 'Los juegos del hambre: En llamas.' (Francis Lawrence, 2013), y que eclosiona en el final de la historia. ¿Qué se podía esperar de un relato que comienza con una posguerra en la que los distritos que se han rebelado contra el poder, deben entregar, como en la mitología clásica de casi todas las civilizaciones, dos jóvenes cada uno de ellos, que se han de enfrentar hasta morir en unos juegos tan salvajes como los del Gladiator de Ridley Scott, en los que el que controla el poder juega con todas las ventajas en cada momento. Esta situación  va generando un malestar soterrado que, finalmente,  estallará en forma de revolución, con líderes que evocan al Che Guevara, por el carácter suicida de sus acciones, símbolo de la luchas de la juventud de todo el mundo. Y como también cabía esperar, las posiciones críticas se han ido aglutinado en cada uno de los polos del espectro político-ideológico. Y esto, como ya ocurrió con uno de los capítulos de 'La Guerra de las Galaxias',levantó muchas ampollas, al tratarse de películas que despiertan el máximo interés de los jóvenes y los no tan jóvenes, y que todos esperamos  y deseamos ver y a las que se pone la etiqueta de 'mainstream', que deja tan satisfechos a algunos. El rey legendario egipcio Thamus dijo a Theut, el padre de las letras, que "al dispensar del ejercicio de la memoria, serán causa de olvido en el ánimo de quienes las hayan aprendido, como aquellos que confiando en la escritura, recordarán por estos signos externos, no por ellos mismos, por un esfuerzo suyo interior..." (Umberto Eco, Apocalípticos e integrados, 1968). Ya hemos comentado en este blog que clases instruidas y poderosas como los druidas no escribían, pero ¿a quién se le ocurre hoy defender este argumento? Más bien al contrario, al que no conoce las letras se le llama analfabeto; hoy es inimaginable la cantidad de jóvenes que hacen sus películas y las editan con un simple móvil, porque comienzan a dominar otro lenguaje, el audiovisual, y las anteriores generaciones tienen pocas lecciones que darles.

Esta saga es un magnífico ejemplo de cómo pueden encajar las nuevas tecnologías con las nuevas formas de pensar, de un mundo en transformación. Muchos mensajes que escuchamos por televisión son más populistas que los de la adaptación del bestseller, la novela de Suzanne Collins; en suadaptación cinematográfica, el equipo de producción tuvo la buena fortuna de seleccionar a Jennifer Lawrence, una joven que había destacado por su fabulosa interpretación de una  casi-niña que tenía que encontrar a su padre para conservar su hogar para ella y sus hermanos pequeños: Winter's Bone, dirigida por Debra Granik, (2010), que obtuvo, no sólo el aplauso de la crítica, sino más de un premio en los más  prestigiosos  certámenes  y festivales de cine.

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