Secuestro. Tobias Lindholm.




Ficha técnica:


Título original: Kapringen.
País: Dinamarca.
Año: 2012.
Duración: 99 minutos.

Dirección: Tobias Lindholm.
Guión: Tobias Lindholm.
Casting: Gro Therp.
Dirección de Fotografía: Magnus Nordenhof Jønck, DFF
Música: Hildur Guðnadóttir
Edición: Adam Nielsen.
Diseño de sonido: Morten Green.
Dirección de sonido: Thomas Greeve.
Maestro de iluminación: Sune Lolk.
Coordinador de especialistas: Peter Karauki.

Diseño de vestuario: Louise Hauberg.
Departamento de maquillaje: Louise Hauberg.
Asistente de peluquería y maquillaje: Sarah Owny.

Productores: Tomas Radoor, René Ezra,
Productores ejecutivos: Henrik Zein, Lena Haugaard, Thomas Heinesen.
Diseño de producción: Thomas Greve.
Compañías productoras: Nordisk Film Kompagni (Conpenhagen), Danske Filminstitut, Nordisk Film & TV Fond.


Intérpretes:


Pilou Asbaek: Mikel Hartman,
Soren Malling: Peter C.Ludvigsen,
Dar Salim: Lars Bestergaard,
Roland Moller: Jan Sorensen,
Gary Skjoldmose Porter: Connor Julian,
Abdihakin Asgar: Omar.



Sinopsis



Esta inquietante historia muestra la angustia y la verdad detrás de las negociaciones de un hombre por salvar las vidas de toda una tripulación. Unos piratas somañíes abordan y capturan un barco de carga danés en el Océano índico. Sus tripulantes se convierten en rehenes de un peligroso grupo de atacantes suicidas.Comienzan unas largas negociaciones entre los secuestradores y la empresa propietaria del barco encabezadas por Peter C. Ludvigsen, el director general de la firma, que intenta regatear el importe del rescate. Por su parte Mikkel, el cocinero, atrapado entre los piratas somalíes y el consejo de administración de la empresa para la que trabajan la tripulación, tendrá que superar una serie de acontecimientos de enorme tensión durante las negociaciones.


Lo que se dice:


El film fue muy bien recibido por la prensa, especialmente tras recibir una serie de premios importantes:

2013: National Board of Review (NBR): Top 5 mejores films extranjeros del año
2012: Festival de Tokyo: Sección oficial
2013: Festival de Göteborg: Premio del Público (mejor film nórdico) 2012: Festival de São Paulo: Sección oficial.

De la película se dijo que era un film intenso y emocionante (Angie Errigo, Empire); dramatización esclarecedora del mundo de la delincuencia (Neil Young, The Hollywood Reporter); se va volviendo más angustiosa a medida que la historia avanza).


Crítica:


Tenemos múltiples antecedentes en torno a la piratería en Somalia y la tragedia subsiguiente entre miembros de la tripulación, que para llevar un salario mediocre aceptan trabajos que implican unos riesgos que ningún hombre debiera aceptar: la posibilidad de que pueblos hambrientos, súbditos de estados fallidos, concentren su actividad económica en una piratería que llegó a ejercer en otros tiempos la corona inglesa, cuando sus soberanos extendía las célebres patentes de corso; el motivo en otros tiempos era económico, ahora es de mera subsistencia. Estos precedentes son, unos reales, y otros ficticios: tenemos el antecedente del secuestro del Alacrana de cuya resolución se hizo responsable, por parte de la oposición del momento, al entonces Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero; la ficción dirigida en 2012 por el danés Tobias Lindholm, nada complaciente con los empresarios de la marina mercante ni con algunos miembros del grupo asaltante, y la realizada por Paul Greengrass, protagonizada por Tom Hanks que, de acuerdo con la idiosincrasia norteamericana concentra las esperanzas en un ser individual, el Capitán Phillips.

La versión danesa pone en evidencia la mayor claridad en la representación de un pueblo democrático que entiende que los grupos conservadores representan a los empresarios y a una parte de la clase trabajadora que siente que sus intereses se identifican con los de la clase dominante. Enfrente, los llamados grupos de izquierdas, que, aunque se deslice un empresario en sus filas, se proclaman como agrupaciones de clase que defienden a los que sólo disponen de sus manos para  sobrevivir. Esta división de las sociedad en clases queda muy clara en el film que divide Tobias Lindholm. Los empresarios inician unas negociaciones con los secuestradores del barco en el que pesa más el precio del buque que la vida de sus tripulantes, y que son capaces de aguantar meses ofreciendo 900.000 euros de rescate por uno y otros, una cantidad inaceptable para los asaltantes. No tardarán en entender esta realidad unos trabajadores que ya no volverán a ser nunca más como antes, llevándose a casa el magro salario por el que fueron contratados para introducirse por aguas infestadas de piratas. Un film interesante no solo por el plot, sino por la contextualización del film, incluso su extradiégesis, que nos muestra los grados de democratización y libertad de expresión de que gozan los países nórdicos.






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