Los criminales de Noviembre. Ficha técnica y crítica



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Ficha técnica:


Título original: November Criminals
País: Estados Unidos
Año: 2017
Duración: 85 minutos

Dirección: Sacha Gervasi (Anvil - El sueño de una banda de rock, 2008; Hitchcock, 2012.
Guión: Sacha Gervasi, Steven Knight, basado en la novela de Sam Munson
Casting: Douglas Aibel, CSA y Henry Russel Bergstein, CSA
Dirección de Fotografía: Mihal Malaimare Jr.
Música: David Norland
Editor: Martin Pensa
Decorado del set: Vanessa Knoll

Diseño de Vestuario: Julie Weiss
Jefe de Departamento de maquillaje: Niki Pleau
Jefe de Departamento de peluquería: Brenda McNally

Productores: Beth O'Neil, Erika Olde, Ara Keshishian, Bill Johnson, Jim Seibel, Mark Bienstock
Productores ejecutivos: Angus Sutherland, Tanja Tawadjoh, Malindi Fickle, Teri Moretz, Jessica de Rothschild
Diseño de producción: Curt Beech
Compañías productoras: Stage 6, Indian Paintbrush, Lotus Entertainment, Black Bicycle Entertainment, asociada con Ingenious Media Services Limited, Olfactory Productions, Treetop Pictures, Lotus Entertainment, B.I.G., Inc. Productions


Intérpretes:


Ansel Elgort: Addison
Chloë Grace Moretz: Phoebe
Terry Kinney: Principal Karlstadt
Cory Hardrict: D.Cash
David Strathairn: Theo
Catherine Keener: Fiona
Philip Ettinger: Mike Lorrimer
Danny Flaherty: Noel
Victor Williams: Mr. Broadus
Opal Alladin: Mrs. Broadus
...

Sinopsis:


Dos amigos en su último año de instituto (Ansel Elgort y Chloë Grace Moretz) se enamoran, pero tras el misterioso asesinato de uno de sus compañeros de clase, desafían a las autoridades para descubrir la verdad. Participan dos actores nominados al Oscar, Catherine Keener, Mejor actriz de reparto en Capote, 2005 y David Strathaim, Mejor actor, Buenas noches y buena suerte, 2005.


Lo que se dice:


La crítica no ha sido muy condescendiente con este film independiente que tiene como protagonista a un menor jugando a Sherlock Holmes. Se ha dicho del film que es un thriller-directo-a móvil sin demasiado interés (Owen Gleiberman, Variety); para Henry Stewart (Slant) es ágil y funcional, sin arte, pero atractiva en su sencillez, cuyo background tiene cierto peso, ya que contempla una justicia norteamericana de robagallinas, que sólo ampara a los negros cuando se interesan por ellos los blancos; Glenn Kenny (rogerebert.com) la tacha de relato sin pies ni cabeza; Sheri Linden (The Hollywood Reporter). El resto son más simples y viscerales que la película que critican.


Crítica:


Sacha Gervasi ha partido como excusa para realizar una snuff movie, dentro de su propia película, en la que el protagonista acaba filmando su propia agresión, y en la que se utilizan diferentes máquinas y aparatos reproductores, incluido el móvil, que recogen momentos dispersos y significativos de su vida, el asesinato de un joven que trabaja en una cafetería. Addison tiene como ayudante a su compañera Phoebe, de la que se ha enamorado, y juntos comparten los últimos momentos de vida del chico asesinado, compañero de clase de ambos. El resultado de esta estructura fílmica es la mezcla de formatos y texturas, muy del gusto de alguno de los triunfadores de Sundance, especialmente Xavier Dolan, que utilizan con frecuencia el primerísimo primer plano, el color y la iluminación no sólo para recrear espacios y situaciones, sino para semantizar los contenidos de cada secuencia, estableciendo, incluso, la clase social a que pertenecen los protagonistas (estancias blancas, recién pintadas, luminosas, minimalistas...las de la casa de Phoebe;  decoración más irregular, tonos más variados en las paredes, tapizadas de posters en el espacio íntimo del adolescente, en el hogar que comparten Addison y su padre, que han descendido de nivel económico, sin que se expliciten las razones, que pueden tener relación con la muerte de la esposa o no). Magníficos actores en los papeles protagonistas, -Catherine Keener, David Strathairn, Ansel Elgort y Chloë Grace Moretz) -, a los que no parece importarles prestar su rostros a proyectos de bajo presupuesto.




Un metarelato (cine dentro del cine, con el objetivo de captar la realidad) que tiene interés porque contribuye a educar al espectador en una forma de hacer bastante frecuente en el cine independiente de Estados Unidos, escasamente relacionada con el indie, tanto en el fondo como en la forma, en la que directores como Sacha Gervasi que en 2012 realizó un film mainstream, Hitchcock, tras permanecer inactivo desde ese momento hasta 2017, reaparece con un film de este tipo, acompañado de un elenco de actores consolidado. El problema reside en el perfil de joven que se enfrenta a la postura posmoderna de sus compañeros que pasan de todo, con una ingenuidad que raya en todo momento lo inverosímil. Un personaje que emula actitudes suicidas de actores maduros, héroes de acción o protagonistas de thriller, con cara de bebé y reacciones infantiles. Sus razones para actuar de forma suicida ante el asesinato de un compañero no están claras, y los momentos de tensión, -afortunadamente -, duran poco. Gervasí ha conseguido que 'Baby Driver' , (Edgar Wright, 2017), sea de nuevo Gus Waters (Bajo la misma estrella,2014). Una pena.







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