Millones. Danny Boyle. Ficha técnica y crítica


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Ficha técnica:


Título original: Millions
País: Reino Unido
Año: 2004
Duración: 98 minutos

Dirección: Danny Boyle
Guión: Frank Cottrell Boyce
Casting: Gail Stevens CGD, Beverly Keogh
Dirección de fotografía: Anthony Dod Mantle DFF
Música: John Murphy
Editor: Chris Gill
Director artístico: Denis Schnegg
Decorador del set: Michelle Day

Diseño de Vestuario: Susannah Buxton
Diseño de maquillaje y peluquería: RoseAnn Samuel

Productores: Andrew Hauptman, Graham Broadbent, Damian Jones
Co.productor: Tracey Seaward
Productores ejecutivos: François Ivernel, Cameron McCracken, Duncan Reid, David M.Thompson
Diseño de producción: Mark Tildesley
Compañías productoras: Pathé Pictures International, Fox Searchlight, asociadas con The UK Film Council y BBC Films, Mission Pictures Production, asociada con Inside Track





Intérpretes:


Alex Etel: Damian
Lewis McGibbon: Anthony
James Nesbitt: Ronnie
Daisy Donovan: Dorothy
Christopher Fulford: el hombre
Pearce Quigley: Policía de la Comunidad
Jane Hogarth: Madre
Alun Armstrong: San Pedro, Enzo Cilenti: San Francisco
Nase Memarzia: San José
Kathry Pogson: Santa Clara
Harry Kirkham: San Nicolás
Cornelius Macarthy: Gonzaga
Kolade Agboke: Ambrosio
Leslie Phillips: Leslie Phillips

Sinopsis:


El legendario director Danny Boyle (Trainspoting, 28 días después) nos presenta un film familiar de desbordante imaginación y sorprendente alegría (Chicago Sun Times). Con siete años, Damian cree que ha recibido un regalo de Dios cuando una maleta llena de billetes cae literalmente del cielo a sus pies. Ignorando los consejos de su hermano mayor, Anthony, Damian quiere compartir el dinero con los más necesitados. Pero cuando se entera de que los billetes son robados, sus buenas intenciones serán puestas a prueba, con unos resultados cómicos e imaginativos.


Crítica:


La prensa recibió con un aplauso generalizado un film que no dio los mismos resultados en taquilla, pero que catorce años después cobra un significado muy particular, ya que sitúa la historia en un contexto utópico que no se produjo: la sustitución de la libra esterlina por el euro que, en teoría, dejaría sin valor la divisa británica en una fecha fija, un sueño del que los ingleses despertaron con la aprobación del Brexit, cuya implantación se negocia penosamente con Europa. Damian y Anthony pedalean por campos floridos de los alrededores de su casa hablando de la sustitución de las diferentes monedas de Europa por el euro, mientras los cacos preparan un gran asalto a un tren un día antes de la retirada de la moneda nacional, que conllevaba la destrucción de las viejas libras.

Ronnie (James Nesbiit, ha perdido a su esposa y se traslada con sus dos hijos a una urbanización nueva que están construyendo y en cuya ejecución participa (no se dice en calidad de qué, aunque lo vemos midiendo el terreno). Una vez instalados, los niños se incorporan a un nuevo  colegio, una oportunidad para mostrar a los espectadores la diferencia que existe entre los dos hermanos. El pequeño Damian es creyente, y no se interesa por el fútbol y sus héroes, ni por otros personajes públicos que sus compañeros conocen bien, como Nelson Mandela. Lo suyo, lo que le interesa y le apasiona es la vida de los santos, y en especial de los mártires, cuyo sacrificio hace temblar de miedo a los otros niños; Anthony es pragmático y pronto se erige en líder de un grupo, cuya marcha hacia la escuela, todos ellos con gafas oscuras, evoca a los jóvenes protagonistas de 'Trainspotting', e incluso no faltan homenajes al paso de peatones de Abbey road.

Cuando Damian encuentra una bolsa repleta de libras lo considera un regalo del cielo que debe destinar a mitigar la miseria de los pobres, si bien los diferentes santos con los que se pone en contacto le advierten de que, aunque respetan su libre albedrío,le aconsejan que no se fíe de quienes se le acerquen exhibiendo indigencia, porque incluso cuando Jesús realizó el milagro de multiplicar los panes y los peces, se puso de manifiesto que muchos traían carne de su casa. Lo verdaderamente magistral del relato de Danny Boyle es que coloca al espectador ante el espejo, y le hace dudar sobre sí mismo, acerca de qué haría en caso de verse en la situación del pequeño ante una coyuntura tan favorable como la de poder blanquear el dinero robado aprovechando el cambio de la moneda, de lo que da algún indicio a través de los personajes principales: el propio hermano, el padre, la amiga del padre...y el ladrón.


Pero Boyle evita hacer una película lacrimógena, un melodrama, de esos que gustan tanto a amplios sectores de público, y construye un final en el que la caridad y la filantropía mal entendida son sustituidas por la verdadera ayuda a países como Uganda, pueblo del que le habla a Damian uno de sus héroes degollado en una matanza realizada por los poderosos contra los que osaron rebelarse para defender a su pueblo. Un final feliz y honesto de unos protagonistas que, siendo niños, se comportan, cada uno a su manera y de acuerdo con sus creencias, como verdaderos adultos. Javier Ocaña (Diario 'El País') la definió tan  desigual como deslumbrante ( es una lástima que no delimite ambos conceptos); Federico Marín Bellón (ABC) la compara con 'La noche del cazador', una extrapolación en torno a la figura del padre que no comparto; Roger Ebert (Chicago Sun Times) la tildó de film familiar de desbordante imaginación y sorprendentemente alegre... Una película bonita, alegre, pero a la vez profunda en la que el realizador no cede un mínimo de sus principios. Muy aconsejable.

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