Muñeco diabólico. Tom Holland. Ficha técnica y





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¿ME CREES YA? SI, PERO ¿QUIEN ME VA A CREER A MÍ?


Ficha técnica:


Título original: Child's Play
País: Estados Unidos
Año: 1988
Duración: 87 minutos

Dirección: Tom Holland
Guión: Don Mancini, John Lafia y Tom Holland,  basado en una historia de Don Mancini
Casting: Richard Pagano & Sharon Bialy; Chicago : Jane Alderman, CSA, Shelley Andreas, CSA
Dirección de Fotografía: Bil Butler, ASC
Música: Joe Renzetti
Edición: Edward Warshchilka & Roy E.Peterson
Decorador del set: CLOUDIA
Creador del muñeco: David Kirschner
Coordinador de especialistas: Bud Davis

Diseño de Vestuario: April Ferry
Maquillaje: Michael A.Hanock
Peluquería: Marina Pedraza

Productor: David Kirschner
Productor asociado: Laura Moskowitz
Productor ejecutivo: Barrie M.Osborne
Diseño de producción: Daniel A. Lomino
Compañías: Metro Goldwin Mayer, United Artists Pictures


Intérpretes:


Catherine Hicks: Karen Barclay,
Chris Sarandon: Mike Norris,
Alex Vincent: Andy Barclay,
Brad Dourif: Charles Lee Ray/ voz de Chucky,
Dinah Manoff: Maggie Peterson,
Tommy Swerdlow: Jack Santos
Jack Colvin: Dr. Ardmore,
Neil Giuntoli: Eddie Caputo,
Juan Ramirez : Peddler
Alan Wilder: Mr. Criswell,
...


Sinopsis:


El vudú y el terror se apoderan de un muñeco de aspecto inocente habitado por el alma de un asesino en serie. Del director de 'Noche de miedo' es un thriller inteligente, con un toque de humor y excelentes efectos especiales. Nadie cree a Andy Barclay (Alex Vincent), de seis años de edad, cuando asegura que Chucky, su nuevo muñeco, ha arrojado violentamente por la ventana a  la compañera  de su madre que lo cuida, lo que empeora la situación. Después de una larga serie de asesinatos, el detective encargado del caso, interpretado por Chris Sarandon, comenzará a dudar del muñeco, descubriendo que el auténtico terror no ha hecho más que empezar. El muñeco pretende transferir su diabólico espíritu a un ser humano,  el pequeño Andy parece ser el candidato perfecto.


Lo que se dijo:


La película recibió el aplauso de los críticos más intransigente de Norteamérica, entre ellos Roger Ebert que sentenció respecto la película que dirige Tom Holland que presenta una gran factura, ofrece interpretaciones efectivas y crea un muñeco realmente maligno (Roger Ebert, Chicago Sun Times); Cary James (The New York Times) dice de Holland lo mejor que se puede decir de un cineasta: trata con inteligencia a su público, creando un artificio que consigue que los personajes más razonables que protagonizan el relato son los que creen en el muñeco. Kim Newman (Empire), sin embargo, es un buen ejemplo de cómo patinan algunos críticos que se pasan de listos al dejar  escritas reflexiones como que el título no es precisamente original y que solo consigue ser divertido cuando finalmente arranca. El paso del tiempo, que ha convertido a Chucky en un clásico con varias secuelas y un spin off, se convierte en el máximo exponente de la frivolidad y mecanicismo con que muchos hacen sus críticas, con las que se ganan un buen sueldo.  Nigel Floyd (Time Out) se muestra rotundo cuando afirma que con un buen guión y una buena dirección se puede superar una premisa absurda...


Crítica:


Tom Holland realiza una pequeña obra de arte con lo que el llama 'Juego de niños' y  los españoles 'Muñeco diabólico', un objeto inanimado en el que introduce el alma un asesino en serie, Charles Lee Ray, usando como vehículo el vudú que tanto rendimiento ha dado en los relatos de terror, y consigue crear momentos de tensión con un muñeco del tamaño de un niño de seis años, algo que no se consigue en las secuelas posteriores, a pesar del avance tecnológico en el modo de representación de narraciones fantásticas.


El contexto en que inscribe este cuento de terror es el seno de una familia monoparental, una joven viuda que vive con su hijo de seis años y que tiene que trabajar para sacar adelante a su pequeña familia en unos grandes almacenes. Su precaria situación económica le obliga a comprar el muñeco que desea su hijo, que invade las mentes infantiles con una publicidad abusiva en la televisión. Pronto se establece una estrecha comunicación entre el niño y su juguete, que la madre ve como la necesidad del hijo de tener un 'amigo imaginario' para suplir la carencia de amigos de su edad. Un policía implicado en la muerte del asesino constituye el otro lado de un triángulo obligado a entenderse.


Esta historia habitual en el cine de género fantástico y de terror norteamericano está narrado en el tono romántico de los relatos de la década de los ochenta, en la que cineastas como  Spielberg, Carpenter o Craven hicieron escuela, demostrando que el verdadero talento se revela en lo más sencillo. Un film obligado para quien no ha tenido todavía la oportunidad de verlo.


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