Experimento Stuka. Rafa Molés y Pepe Andreu



Cartel del proyecto de Rafa Morales y Pepe Andreu,
expuesto en la fachada de los cines Lys



Ficha técnica:


Título original: Experimento Stuka
País: España
Año: 2018

Dirección: Rafa Moles y Pepe Andreu
Guión: Nuria Tirado
Director de Fotografía: José Luís González
Mçusica: Alberto Lucendo (Sacromonte), en aquel momento integrante del grupo Monte Fuji, y ahora de Sara Vara todas las voces.

Productora ejecutiva: Natalia Maestro
Compañías `productoras: SUICAFilms


Sinopsis:

El film a cuyo frente se sitúan Rafa Moles y Pepe Andreu, que se presentaron en el cine-club de los Lys simplemente como cineastas preparados para abrir al mundo una nueva ventana que aumentara el conocimiento de cómo fue desgarrada y ensangrentada la Europa del siglo XX, y dispuestos a debatir con los presentes, contextualiza la tragedia objeto del título en 'la guerra civil española', a la que los vencedores denominaron 'Cruzada de liberación nacional', que fue la consecuencia directa de un alzamiento militar contra un gobierno democrático, elegido en las urnas por los ciudadanos, cuya resistencia desató una contienda con más de medio millón de muertos, durante los tres años que duraron los enfrentamientos armados, más los que siguieron a la consolidación de la dictadura nacional-católica del general Francisco Franco.* El film pone su foco en unos bombardeos que se produjeron en 1938 y han sido bautizados como el 'Guernica de Castellón', en los que, sin motivo aparente, se destruyeron los pueblos de Albocasser, Benasal, Vilar de Canes y Ares del Mestrat. Cuando se cumplen 80 años de estos bombardeos experimentales de la Legión Cóndor, que costaron la vida entre 38 y 40 personas (un número mayor de víctimas mortales, en base a su población que el que padeció Guernica), el documental Experimento Stuka, realizado por los cineastas valencianos, intenta arrojar luz, transcurridas ocho décadas, sobre estos acontecimientos, en unos tiempos en los que se estaban desarrollando personajes como Benito Amilcare Andrea Mussolini, Il Duce italiano,y Adolf Hitler, el expansionista Führer alemán, alimentados por el denigrante tratado de paz de Versalles que puso fin a la Primera Guerra Mundial, que desagarró el viejo continente. La ignorancia popular de estos acontecimientos era tal que hasta hace poco el único monumento de la guerra civil estaba dedicado a un integrante de la Legión Condor, al que llamaban popularmente 'el militar', un soldado de la Luftwaffe, las fuerzas aéreas alemanas, llamado Alfred Simon, que fue enviado a España para ayudar a Franco y murió desactivando una bomba que lanzó contra el pueblo su propio escuadrón.**

El documental, estrenado en el Festival Internacional Docs Valencia, fruto del trabajo de Recuperación de la Memoria Histórica de Benassal y del docente e investigador Óscar Vives, que perdió a tres miembros de su familia en el ataque a su pueblo, y encontró la clave en documentos de la Alemania nazi guardados en un archivo militar de Friburgo. Entre septiembre y diciembre de 1937, tres aviones del modelo Junker Ju-87A,  formaron una escuadrilla llamada Jolanthe, estacionada en el aeródromo de La Senia (Tarragona). Aquellos tres aviones habían llegado a España con la misión de comprobar si el aparato en cuestión podía pasar de transportar una bomba SC-250 (550 lb) a una de SC-500 (1,100 lb) sin que el avión tuviera problemas estructurales y de vuelo al hacerlo, más teniendo en cuenta que se trataba de un bombardero especializado en picar abruptamente sobre el objetivo antes de lanzar su carga de bombas. Las pruebas que se habían hecho anteriormente indicaban que el máximo de carga, con la SC-500, se podía lograr siempre que el tripulante que se hacía cargo de las comunicaciones y de la ametralladora defensiva posterior se quedara en tierra. No obstante, se trataba de experimentar..." ***  De este modo, en mayo del año 1938, cuatro pequeños pueblos, Benassal (2.284 habitantes), Albocàsser (3.060 habitantes); Ares del Maestrat (1.688 habitantes) y Vilar de Canes (490 habitantes) pertenecientes al Maestrat de Castellón fueron bombardeados con bombas SC-500, lanzadas desde los tres Ju-87A alemanes, un ataque  en el que murieron 38 personas y, sin que nadie de la prensa internacional, ni de ninguno de los bandos en conflicto se interesara por la suerte de aquellos lugareños. Los únicos que llegaron hasta el desolado escenario fueron varios soldados alemanes que documentaron los efectos de dichos bombardeos para, luego, valorar las posibilidades de realizar la acción en picado con bombas de mayor poder destructivo.

Premios:


2018 Mejor Documental. Premis Audiovisuals Valencia.


Crítica:


Resulta muy árido contemplar todas las sensibilidades que ha tocado el film de Molés y Andreu, una realización de carácter documental, con una política de autor no exenta de una poética romántica que se hace patente en el velado y el  desenfoque de ciertos paisajes, o cuando, en un contexto deconstruido colocan su foco en ciertos espacios que dan ambiente a la historia, así como en la puesta en escena de los testigos de un organismo que fue profundamente traumatizado por unos ángeles venidos del infierno que, tras lanzarse en picado, dejaban caer sus armas mortíferas sobre una población que, en una época en la que no llegaba a estos núcleos el cine y la televisión no había sido inventada, no habían visto nunca estos pájaros mecánicos que sembraban la muerte a su paso y que contemplaban con admiración. Una mujer resultó herida por los cristales de su ventana mientras admiraba el prodigio.

La dirección bicéfala se pone tras las cámaras para demostrar un hecho terrible: la Legión Condor llegó a España con el objetivo de experimentar con pueblos reales y gentes reales la capacidad destructiva y de exterminio de sus últimos ingenios mortales, un ensayo de sus posibilidades de invadir Europa y someterla a su control, sin que tuviera conocimiento el generalísimo de todas las tropas españolas al que no interesaba golpear al mundo entero con un nuevo escándalo similar al de Guernica. Un documento encontrado en Friburgo, que incorporaba numerosos informes y fotografías, demostraba que, en contra de la 'verdad' que había difundido el régimen, basándose en que el objetivo fueron las casas de los más ricos y las Iglesias, lo que facilitaba atribuir a la izquierda estos bombardeos, estos pueblos fueron atacados por la Luftwaffe con sus aviones conocidos popularmente como stukas.

Nadie cuestiona ya este hecho, ni tan siquiera los responsables de la Editorial Galland Books, pero introducen matices que intentan desmontar la teoría de que los nazis experimentaron  técnicas de exterminio de la población civil, y con este objetivo introducen el argumento de que los alemanes bombardearon en el contexto de un avance de las tropas franquistas y conjuntamente con ellas, en el marco de un ataque usual en las guerras contra las líneas enemigas; que Franco conocía esta intervención y que no se opuso a una ayuda que él había solicitado. Los papeles de Friburgo eran conocidos, y no niegan que las víctimas fueran civiles desarmados, a pesar de afirmar que cerca de estos pueblos estaban estacionados más de quince mil soldados republicanos. Si hubieran estado en estos pueblos tantos hombres es dudoso que la masacre no fuera mayor.

Estas son las dos teorías enfrentadas que un político valenciano ha llevado al Senado, en el que nadie ignora quien tiene la mayoría, que se ha inclinado por la versión de los hechos que defiende  Javier Cavanilles, Redactor Jefe de Valencia Plaza, que ha levantado ampollas en su propio periódico, donde se han publicado artículos en sentido contrario, dando la impresión de que la 'guerra' se ha trasladado al mismísimo diario. Cavanilles, tras citar una serie de estudios, entre ellos 'La Guerra Civil Española' de Antony Beevor; la del Comandante Függer..., sin obviar el estudio del profesor de física de la Universidad de Valencia y vecino de Benassal, que se hizo con el informe de Friburgo que incluye más de 50 páginas de documentos y 66 fotografías, sobre esta tragedia que causó 38 muertos (según otras fuentes 40, entre ellos 4 soldados, de acuerdo con el propio documental), de los que deduce que los bombardeos sobre aquellas pacíficas poblaciones fueron ordenados directamente por Hitler para probar la eficacia mortífera de sus 87A, fundamental para el desarrollo de la Guerra Mundial. Cavanilles afirma que el misterio nunca existió, ya que estos pueblos eran aptos  o 'permitían' el bombardeo en picado (Stuka es la contracción de Sturzkampfflugzeug, que significa precisamente eso)

Lucas Molina Franco (responsable de la editorial Galland Books, especialista en temática militar, defiende, junto a Rafael A.Permuy, militar e investigador del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire, afirman que estos pueblos eran objetivos militares para el ejército nacional, en su avance hacia Valencia y Castellón, un hecho que avalan documentos del Archivo General de Avíla, en los cuales se afirma que el mismo día del bombardeo, salieron 42 aparatos hacia la zona, a las 7:45, y 25 a las 12:20, con pleno conocimiento de Franco. De esto se deduce que el general, más tarde dictador, conocía y aprobó el bombardeo de los 4 pueblos como objetivos militares y luego intentó cargar la responsabilidad al ejército republicano. Los argumentos de ambos personajes han sido barajados en el Senado Español que, dominado por el partido popular ha apostado por ellos, ya que creen que estos pueblos estaban en pleno frente y formaban parte de los territorios que los nacionales querían tomar para llegar a Castellón; en el saliente del Maestrazgo habían 15000 soldados. ****

Finalizada la guerra el episodio quedó sepultado y así hubiera continuado  de no ser por un profesor de Universidad, Óscar Vives, que perdió a tres miembros de su familia y no se resignó a no conocer la verdad, llegando en sus investigaciones hasta el Archivo Federal Alemán, el Freiburg Militärarchiv, como hemos dicho antes, donde encontró un informe de más de cincuenta páginas y 66 imágenes sobre los bombardeos; en el informe quedó claro que la acción no contó con el beneplácito del bando nacional, sino que se trató de una acción de la incipiente fuerza aérea alemana, una interpretación que avalan artículos publicados en 'El Confidencial, que habla de víctimas de un experimento nazi, llevado a cabo por la Legion Condor por medio de una escuadrilla de Junkers 87A, a base de bombardeos precisos, dentro del marco de operaciones quirúrgicas con objetivos marcados , según historiadores como Stenie Schuler- Spin Gorum; Anthony Beevor concluye que el experimento se realizó al margen de la guerra civil, y demuestra que la acción de Guernica no fue la única.

Parece que todos se han lanzado al ruedo para defender que estos bombardeos, descubiertos por personas individuales y con los testigos que quedan de los hechos, a los que Cavanilles resta credibilidad porque a la sazón tendrían 8 años (aunque desde entonces han vivido 80 más, en contacto con testigos directos de los hechos, mayores que ellos, pertenecientes a varias generaciones que han ido desapareciendo; cuanto más se difiere la aplicación de la Ley de Memoria Histórica más se da este circunstancia).  A esta tesis se suma el diario ABC  cuando afirma que :"Los pilotos pertenecían a la Legión Cóndor, enviada por Hitler para ayudar a Franco. Fijaron su base en la Sènia. Bombardeaban por la mañana y pasaban la tarde bebiendo cerveza en la playa de Peñíscola. Era mayo del 38 y acababan de recibir los tres primeros modelos del Junker 87A, conocido como Stuka. Los prototipos entraron en España en secreto y debían calibrar si aguantarían una nueva bomba de 500 kilos, el doble de las lanzadas hasta entonces." ***** En el mismo rotativo se encuentran artículos con títulos tan sugerentes como : "Descubren el brutal experimento secreto que los nazis perpetraron en España a espaldas de Franco" , escrito por Manuel P. Villatoro, o 'El experimento nazi' que destruyó cuatro pueblos' de Alberto Caparrós...El diario 'El País' hace hincapié en 'las mortíferas pruebas de los 'Stukas' de Castellón, avalando la versión de los cineastas. La teoría del redactor jefe de Valencia Plaza no explica bien por qué, si estos pueblos estaban llenos de soldados (quince mil en las laderas jalonadas del Maestrazgo no pasan desapercibidos), y exigían la reunión de todos los efectivos, nacionales y alemanes, por qué los que que murieron fueron civiles y se bombardeó las iglesias y el centro de los pueblos, un hecho que ha permitido que muchos hayan muerto acusados de destrozar su propio pueblo, cuando los documentos revelan la autoría de los nazis. Los soldados alemanes, poco miedo tendrían de deambular por estas pequeñas localidades infestadas de republicanos, cuando se fotografiaron, algún día después de la masacre, en los inmensos agujeros que causaron sus bombas, antes de dirigirse a las playas a enrollarse con mujeres predispuestas a relacionarse con ellos, y disfrutar de cerveza fresca. Eso parecen  haber visto la mayor parte de los que escriben, incluso los adictos al régimen que no ven ninguna ventaja en atribuirse el mérito de bombardear estos pequeños y aislados pueblos, solos o con sus aliados germanos.


* Borja Ramirez. 'Experimento Stuka' , un documental de los bombardeos nazis que redujeron a escombros cuatro pueblos de Castellón. El diario, es, 10 de Noviembre de 2018.
**'Experimento Stuka': los bombardeos de precisión que Hitler ensayó en la Guerra Civil española. El diario.es, 10 de mayo de 2018.
*** Los modelos a escala del documental Experimento Stuka. El diario.es/canariasahora. 14 de agosto de 2018
****Experimento Stuka: Castellón nunca fue Guernica. Javier Cavanilles.Valencia Plaza, 29 de septiembre de 2018.
***** Experimento Stuka: el día que los nazis bombardearon Castellón. Diario ABC, 10 de mayo de 2018

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