Yojimbo (El guardaespaldas). Akira Kurosawa. Ficha técnica y crítica







HAYAS MATADO A CUANTOS HOMBRES HAYAS MATADO, SOLO TE AHORCARÁN UNA VEZ



Ficha técnica:


Título original: Yojimbo
País: Japón
Año: 1961
Duración: 110 minutos

Dirección: Akira Kurosawa
Ayudante de dirección: Shiro Moritani
Guión: Ryuzo Kikushima, Akira Kurosawa
Dirección de Fotografía: Kazuo Miyagawa
Música: Masaru Sato
Asesor Kendo: Yoshio Sugino
Instructor  de espada: Ryu Kuze
Coreografía: Hiroshi Kanasu
Edición: Akira Kurosawa

Diseño de Vestuario: Yoshiro Muraki
Estilista de peluquería: Yoshiko Matsumoto

Productor: Akira Kurosawa
Productores ejecutivos: Tomoyuki Tanaka, Ryuzo Kikushima
Diseño de producción: Yoshiró Muraki
Estudios Toho
Compañías productoras: Kurosawa Production A contracorriente Films

Intérpretes:


Toshiro Mifune: Sanjuro Kuwabatake
Tatsuyav Nakadai: Umosuke,
Seizaburo Kawazu: Seibei, regente del burdel
Kyu Sazanka: Ushitora
Yoko Tsukasa: Nui
Isuzu Yamada: Orin
Daisuke Kato: Hermano de Usithora
Seizaburo Kawazu: Selbe
Takashi Shimura: vendedor de cerveza
Yosuke Natsuki: Hijo de Koei
Eijiro Tono: encargado de la taberna
Kamatari Fujiwara: Tazaemon
Ikio Sawamura: Hansuke
Susumu Fijita: Homma, Instructor
Ko Nishimura: Kuma
Takeshi Kato: Ronin Kobuhachi
Akira Tani: Kame
Tsunagoro Rashomon: Kannuki el Gigante
Ichiro Nakatani: Primer samurái
Sachio Sakai: primer soldado de a pie
Yoshio Tsuchiya: Kohei
Gen Shimizu: Magotaro
...


Sinopsis:


En el siglo XIX, en un Japón todavía feudal, un samurái llega a un poblado donde dos bandas de hacendados luchan entre sí por el control del territorio. Muy pronto el recién llegado da muestras de ser un guerrero invencible, por lo que los jefes de las dos bandas intentan contratar sus servicios. La historia se ubica en 1860, después del fracaso de la dinastía Tokugawa, y contempla el momento en el que surge una clase media que terminó con el poder del 'shogunato', o sistema feudal basado en el vasallaje. Un ronin  (vagabundo, un samuráis sin amo), que se hace llamar Sanjuro (Toshiro Mifune), en otros tiempos al servicio de la realeza, que solo dispone de su talento y su espada, llega a un pequeño pueblo, que vive acobardado y encerrado en sus casas a causa del enfrentamiento de los dos jefezuelos locales, Ushi-Tora y Sebei, que luchan por hacerse con el poder. Sanjuro jugará con ambos, haciéndoles creer que tomará partido por el mejor, cuando en realidad lo que pretende es hacer subir su cotización.


Lo que se dijo y lo que se dice; crítica del blog:


A pesar del tiempo transcurrido desde su estreno, el film sigue levantando ampollas. El 10 de abril de 2005, el finado Roger Ebert se lamentaba en el blog que lleva su nombre, rogerebert.com, de que un film muy influenciado por el cine occidental ( en concreto por el western), con puestas en escena muy familiares para los amantes del género épico que narra la construcción de la nación norteamericana, se quejara de que Sergio Leone lo plagiara en 'Por un puñado de dólares'. La película más popular de Kurosawa en Japón, abre con una panorámica de la calle principal de un poblado encerrado en sí mismo, al que llega el ronin, procedente de las montañas, acompañado en su avance por una música espectacular que engrandece a un personaje al que se comen los piojos y otros parásitos que recorren su cuerpo entero, cruzándose, primero en el camino, con un hombre que intenta impedir que su hijo busque progresar en el juego, que promete una vida corta pero sin hambre, y,  ya en la ciudad, con un perro que lleva una mano  humana en la  boca. Un hombre se ofrece como intermediario para la consecución de empleo para el samurái,  'un hombre grande y polvoriento, con un gesto indiferente que bordea la insolencia y que escucha y no se compromete. Solo quiere sake y algo de comer'. *  

El personaje y el contexto parecen extraídos de un film de John Ford; Toshiro Mifune, con su gesto terrible, su barba cerrada y su aspecto sucio y terrible evoca a Clint Eastwood o Lee Van Cleef, momentos antes de instalarse en la posada del pueblo y meterse en una bañera para recuperar un aspecto presentable, una acción que elude el japonés, aunque vemos al personaje rasurado y limpio poco después Solo falta que aparezca el pistolero dispuesto a todo y...aparece, escondiendo sus manos bajo el kimono, como después hará Eastwood con el poncho. Al enfant terrible de la crítica norteamericana le pareció paradójico que, Kurosawa, habiendo tomado prestado tanto del cine occidental, acusara a Sergio Leone y lo llevara ante los tribunales por plagiar en 'Por un puñado de dólares' (1964) esta película, en la que su protagonista carece de nombre como el de Yojimbo, - Kuwabatake  Sanjuro , significa 'campo de moras de treinta años; según el crítico, como tiene treinta años, significa que no tiene nombre -. Los productores de ambas películas fueron a juicio, y perdió Leone. Treinta años después, en 1996, se realizó un remake de Yojimbo, Last Man Standing, dirigido por Walter Hill, que no tuvo problemas de legalidad. Se dice que Kurosawa se inspiró en Red Harvest
de Dashiell Hammett.

No son pocos los críticos que han establecido esta conexión entre el film de Kurosawa, contextualizado en una época feudal, y el western, caracterizados ambos por la escasa dimensión dramática y las frecuentes complicaciones de la trama (Bosley Crowter, The New York Times). La vis cómica viene definida por la pésima visión de Kurosawa de los pusilánimes y avaros campesinos japoneses, que hace explicita en 'Los siete samuráis', que ahora acentúa en la pelea entre los dos bandos, el de los comerciantes de seda, y los que controlan el comercio de sake y la casa de té con sus geishas, mujeres de aspecto impecable, rodeada de hombres despeinados, gruñones, malcarados y gritones. Los cuarteles generales de los jefes locales se sitúan en ambos extremos de la calle principal, el eje central de la localidad, y en el centro se colocan los habitantes de la localidad, que apenas se pueden llamar ciudadanos, atrincherados en sus casa, con las puertas y las ventanas cerradas, mirando temerosos a través de las rendijas de las persianas.

Roger Ebert hace caer en la cuenta a sus lectores de que Kurosawa hace sus disparos en ángulo recto, de arriba a abajo, o desde dentro de las casas hacia afuera, ocupando la diagonal el samurái, con el objetivo de enfatizar la simplicidad de la situación local,  un precario equilibrio que rompe el intruso. Es digna de recordar la secuencia en la que Sanjuro, el 'yojimbo', observa desde una atalaya elevada un enfrentamiento ridículo de los dos bandos, que sólo se dan una tregua cuando los visita el cacique.



* Yojimbo, rogerebert.com


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