El idiota. Akira Kurosawa. Crítica





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Ficha técnica, sinopsis,  (Pinchad aquí)


Crítica:


Bellísima adaptación de la novela de Fiódor Dostoyevski, en la que Akira Kurosawa convierte a la Muerte en el demiurgo, la hacedora del dolor humano y su desgarrador tránsito por la vida, desde que Kinji Kameda (Masayuki Mori), condenado a morir por crímenes de guerra, se salva de ser  ejecutado, hasta que ve un retrato de Taeko Nasu ( Setsuko Hara), la amante de su amigo Denkichi Akama, (Toshiro Mifune ) y es atrapado por su mirada, que le evoca la de un joven que murió, mientras él era salvado. El trauma que le produjo este trance tuvo dos consecuencias: enfermó de epilepsia y se convirtió en un joven tan generoso, bondadoso y educado que fue considerado por todos los demás 'idiota'. 

Akira Kurosawa es un experto en generar atmósferas fantasmagóricas, habitadas por monstruos que persiguen a los hombres con problemas de conciencia, una cualidad de la que es un buen ejemplo Macbeth (1951) y sus extrañas profecías. En 'El idiota' estos mismos fantasmas, acompañados de la muerte, están siempre al acecho de los principales protagonistas, implicados en oscuros acontecimientos y amores letales, y provocan una gran inquietud en los espectadores que sienten una amenaza permanente que tomará cuerpo en la última secuencia, en una serie de acontecimientos concatenados que hiela la sangre en las venas y deja muchas preguntas sin respuesta. Hay un acuerdo casi unánime: Kameda, el idiota, es la más bella persona que cualquiera de los que lo rodean ha conocido.

Queda en esa zona oscura de que hablamos de qué y por qué se acusa a Kameda de crímenes que merecen la pena capital y por qué se salva; qué le atrae de Taeko Nasu, y por qué esta no sangra cuando le clavan un cuchillo, algo que, deliberadamente Kurosawa no ha querido explicar, centrando todo su interés en mostrar que un hombre bueno está destinado al fracaso.






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