Alita: Ángel de combate. Roberto Rodriguez. Crítica




ALITA: EL ARMA MÁS PODEROSA, LA MUJER-CIBORG


Ficha técnica, sinopsis, cartel y trailer (Pinchad aquí)


Las páginas que siguen son un esfuerzo blasfematorio destinado a construir un irónico mito político fiel al feminismo, al socialismo y al materialismo. La blasfemia requiere que una se tome las cosas muy en serio y, para mí, es el mejor referente que puedo adoptar desde las seculares tradiciones religiosas y evangélicas de la política norteamericana -incluido el feminismo socialista... Donna Haraway*


Crítica:


Los críticos han resaltado lo obvio, lo que no admite discusión, sino tan solo un trabajo de búsqueda de datos eruditos, de listas de precedentes, que siempre son relumbrones. Partiendo del verdadero creador de mundos fabulosos que pocos podía imaginar, Fritz Lang , que ideó una ciudad del futuro , Metrópolis (1931), de la que hizo una réplica Luc Besson en 'El quinto elemento ' (1997), las precuelas de Star War, Blade- Runner, etc., películas en las que se introdujo una mujer-ciborg, Brigitte Helm , que fue recogida por la tradición de la novela gráfica japonesa, el manga de Osamu Tezuka, en la que el símbolo de esta mujer mecánica pasaba a Michi, una niña cibernética con potencial de arma de destrucción masiva (Jordi Costa), que dejó testimonios como el de Tetsuo en Akira , The Major (interpretada por Scarlett Johansson) en Ghost in the Shell (1995).. Una mujer reconstruida por un hombre, interpretado por Cristoph Waltz, menos histriónico que en otras ocasiones, que parte del cómic de Alita, creado por Yukito Kishiro. Una línea de interpretación clara hasta que en 2009 salta al imaginario colectivo un film, Avatar, que, como ocurre habitualmente, fue despreciado por simple, y que, sin embargo introducía un elemento importante, un nuevo concepto: la mujer-ciborg, interpretada por Sigourney Weaver, (no gratuitamente James Cameron es productor del film que dirige Roberto Rodríguez), un organismo cibernético, híbrido de máquina y organismo, compuesto de realidad social, pero también de ficción, tal como definió Donna Haraway a la mujer del futuro en su 'Manifiesto ciborg'.

El ciborg, dice,  es materia de ficción y experiencia viva que cambia lo que importa como experiencia de las mujeres a finales de este siglo. "Se trata de una lucha a muerte, pero las fronteras entre ciencia ficción y realidad social son una ilusión óptica. La ciencia ficción contemporánea está llena de ciborgs -criaturas que son simultáneamente animal y máquina, que viven en mundos ambiguamente naturales y artificiales. La medicina moderna está asimismo llena de ciborgs ". Pero muchos se preguntarán en qué modifican estas aportaciones académicas de la teórica feminista el constructo de género. La respuesta reside en la transversalidad sexual, en la división que ahora se hace entre cisexuales y transexuales, ya que el ciborg  no precisa de acoplamiento para su reproducción. George Lucas había llenado su universo galáctico de grandes ejércitos de clones asexuados. Alita no tiene futuro con Hugo (Keean Johnson), a pesar de que su padre adoptivo le ha construido sensores para que disfrute del placer de las caricias.

Alita es un epitome del cine de ciencia-ficción precedente. Visualmente se inspira en los grandes maestros que elevaron el género al lugar en que se encuentra, ya se trate del gran maestro George Lucas y su célebre saga de 'Star War', Ridley Scott  y su obra maestro Blade-Runner, y especialmente el universo creado por  Neill Blomkamp en 'Distrito 9' y 'Elysium', una 'Gran Manzana' constituida por montañas de escombros de todo tipo, una sociedad devastada que aspira a una utopía: ganarse el ascenso a un mundo superior, un planeta flotante dominado por un ser maligno que tiene su avatar en Iron City, una quimera en la que los hombres y las mujeres del submundo dejan trozos de sí mismos, una gran metáfora de la lucha de cualquiera de nosotros por alcanzar un paraíso, vendido de antemano a intereses espúrios. Pero hay algo más sorprendente, que enlaza con las doctrinas de Haraway: la primera vez que Alita se enfrenta a dos matones, dos cazadores de recompensas, uno de ellos lleva una hoz en una mano y un martillo en la otra, un detalle que enlaza con alguno de los monstruos que ideó Junji Shimizu en Mazinger Z. ¿Estamos hablando de transversalidad económica, política y social? Habrá que estar atentos por si las cosas no son tan simples como parecen.

Un film que, como vemos sigue la tradición, es fiel a sus referentes, pero avanza en la elaboración de un constructo de género, que ya había iniciado James Cameron, un universo en el que Alita y Hugo tienen poco futuro juntos.

















*Manifiesto ciborg. El sueño irónico de un lenguaje común para las mujeres en un circuito integrado. Donna Haraway. 1984

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