Los Hermanos Sisters. Jacques Audiard. Crítica




UN WESTERN DE INFLUENCIA EUROPEA Y RODADO EN EUROPA



Ficha técnica, sinopsis, premios, lo que se dice (Pinchad aquí)



Crítica:



'Los Hermanos Sisters' no es un western cualquiera, sino una apuesta desacralizadora del género y su héroe y desmitificadora de los orígenes de fábula de la forma en que se gestó una nación en plena era moderna, fundamentado, generalmente, en la acción, el avance de los pioneros, el exterminio de las etnias aborígenes, la búsqueda de 'El Dorado', y el desarrollo de la Ley, a medida que se iba consolidando un estado precario, cuyos primeros guardianes fueron, con frecuencia, los pistoleros que recorrían los caminos tras las Guerras de Independencia y de Secesión, que aspiraban a ganarse la vida como matones de los grandes ganaderos, en su lucha con los modestos agricultores, u ocupando puestos clave en la organización de una nueva burocracia del orden que garantizara la convivencia de un estado muy precario. El héroe suele aparecer en un poblado primitivo recortando su figura sobre el horizonte, proyectada sobre una única calle de un poblado filiforme, en la que se encuentra el saloon, el lugar en el que hombres solitarios buscan la compañía de una mujer y el consuelo del alcohol, que está presente en todas las películas cuyo background es la conquista del oeste. Esto explica la importancia que en muchos de estos títulos, como en 'Sin perdón' de Clint Eastwood, adquieren estas mujeres, frente a colonos puritanos, a los que el protagonista de esta historia advierte de que si intentan hacer daño de nuevo a una puta, volverá para incendiar sus casas y matar a los hombres y sus familias e  incendiar sus casas. 

Jacques Audiard, con una actitud claramente iconoclasta se impone, desde el principio, segar la hierba bajo los pies del héroe: los Hermanos Sisters, que protagonizan una secuencia inicial en la oscuridad de la noche, sacando al espectador del más que probable letargo en el que se ha instalado, bien acomodado en su sillón, con una serie de fogonazos, amplificados por una banda sonora muy explícita, que representan la evidencia más expresiva de la cruenta batalla que se está llevando a cabo al amanecer, de la que solo dejará ver algunas evidencias de su resultado. Charlie (Joaquin Phoenix) y Eli (John C. Reilly), que desempeña el primer papel protagonista tras una larga carrera, son dos pistoleros descerebrados, muy violentos, que trabajan a sueldo para el Comodoro y que reciben el encargo de matar a un buscador de oro, cuya búsqueda ha sido a su vez encargada a un buscador de recompensas, John Morris (JaKe Gyllenhaal), que debe localizarlo para que los hermanos lo liquiden. La entrada de esta pareja de 'criminales descerebrados' en uno de los poblados clave, en el que se supone que pernoctan Morris y su rehén,  no es la del héroe convencional, recortando su imagen amenazante, que huele a 'orden', en un horizonte que separa la zona 'civilizada' de la agreste, sino que la cámara los muestra ingresando en la zona de espaldas, como un visitante más de los que pululan en su calle principal, yendo a parar el saloon, regentado por una mujer, Mayfield, interpretada por Rebecca Root, que da nombre al poblado, pero que tiene toda la apariencia de un hombre disfrazado de mujer, lo que no garantiza su supervivencia ante un par de individuos cuya escasa capacidad de reflexionar los empuja a disparar primero y pensar en las consecuencias de su acción después. Dos hermanos, ridiculizados desde el mismo título, contemplados como un par de ignorantes que no tienen coherencia ni en el ritmo de su cabalgar, algo que se encarga de pronunciar Alexandre Desplat en uno de los escores musicales más espectaculares de los últimos tiempos, un ritmo frecuentemente ralentizado por las borracheras de Charlie y las intoxicaciones de Elie, quien, curiosamente, se ha planteado como objetivo proteger a su hermano, pero que es incapaz de mantener algo parecido a una vigilia. Poco a poco, Audiard nos va llevando al final más bizarro y marciano que es posible imaginar para dos criminales compulsivos que, en el fondo, son unas nenazas (una visión del hombre y la madre que combatimos con frecuencia en este blog), en un camino plagado de indicios. Alguien lo ha querido comparar con 'Centauros del desierto' de John Ford.

Cambios de punto de vista constantes, preñado de planos subjetivos que Audiard no se propone explicitar, alguna voz en off desconcertante, y una irrupción inédita en películas del Oeste: algunos europeos no llegan solos, sino acompañados de una ideología cimentada en una larga evolución del pensamiento a través de los siglo en Eurasia, emblematizada por Hermann Kermit Warm (Riz Hammed), mezclado con masas de segundones y ex-carcelarios procedentes de diferentes puntos del viejo continente, especialmente de Inglaterra  que emigran al territorio de los actuales Estados Unidos. Es difícil deducir qué le molesta más al Comodoro (¿el gobernador de la zona?) si el que haya un buscador de oro que ha encontrado una fórmula para encontrar el preciado metal con mayor rapidez o que sea un divulgador en el nuevo mundo del 'socialismo utópico', defensor de las ideas de Charles Fourier, que imaginaba este nuevo escenario lleno de falansterios, financiados con el producto de la obtención de oro, mediante una técnica muy primitiva conocida como bateo o panning, que consistía en el lavado de las tierras extraídas del río para separar el fango de las pepitas de este metal, que llenan multitud de westerns. El francés descubrirá pronto que su capacidad de seducción sobre pioneros ignorantes, sometidos a duras condiciones de vida, no es bien vista por quienes esperan lucrarse con la explotación de las tierras recién descubiertas. Para contar esta historia, Audiard opta por una especie de buddy movie, constituida por dos parejas de hombres, Charlie y Elie, muy primitivos lo que los hace más peligrosos, y Morris y Warm, más cultivados y con mayor solvencia económica. El resultado es un film extraordinariamente sorprendente, comenzando por los paisajes (está rodada en Almería y Huelva), y muy interesante., al que no le ha faltado la mejor colaboración, tanto en lo que se refiere al equipo técnico, como al artístico, en gran parte norteamericano, que pasará a integrarse en el género como una 'rara avis', una característica que acompaña a los mejores realizadores de los últimos tiempos, que empiezan a separarse del indie y a desarrollar su especificidad autoral.




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