1280 almas. Bertrand Tavernier.Ficha técnica y crítica








¿1280 almas?




Ficha técnica:


Título original: Coup de Torchon
País: Francia
Año: 1981
Duración: 129 minutos

Dirección: Bertrand Tavernier
Guión: Jean Aurenche y Bertrand Tavernier,  basado en el romance "1275 âmes" de Jim Thompson
Dirección de Fotografía: Pierre William Glenn
Música: Philippe Sarde; canciones de Bertrand Tavernier, Philippe Sarde; director de orquesta:Peter Knight
Montaje: Armand Psenny
Sonido: Michel Desrois
Concepción visual: Alexandre Trauner

Cámara: Jean-Claude Vicquerey
Decoración: Pierre Fontaine

Vestuario: Jacqueline Moreau, Yvette Bonnay, Irenée Martin
Jefe de maquillaje: Paul Le Marinel
Jefe de peluquería: Ludovic Paris


Productores: Adolphe Viezzi, Henri Lassa
Productor delegado: Adolphe Viezzi
Director de producción: Louis Wipf
Compañías:   productoras: Les Filmes de la Tour, Film A2, Little Bear Parafrance, Radio Monte Carlo;   distribuidora: StudioCanal

Intérpretes:


Philippe Noiret: Lucien Cordier,
Isabelle Huppert: Rose Marcaillou,
Jean-Pierre Marielle: Hermanos Le Peron,
Stéphane Audran: Huguette Cordier,
Eddy Mitchell: Nono, el amante de Huguette,
Guy Marchand: Marcel Chavasson,
Irene Skobline: Anne, la nueva maestra,
Michel Beaune:Vanderbrouck,
Jean Champion: sacerdote,
Victor Garrivier: Marcaillou,
Gerard Hernandez: Leonelli,
Abdoulaye Diop: servidor negro de Lucien,
Daniel Langlet: Paulo,policía,
François Perrot: el Coronel Teamichel,
Raymond Hermantier: ciego
Mamadou Dioum: Mamadou, el intérprete,
Samba Mane: Vendredi.



Sinopsis:


1938, en el África colonial francesa, Lucien Cordier es el jefe de policía de Bourkasa, una localidad senegalesa en la que los blancos son minoría. Cordier proyecta deliberadamente una imagen de pobre diablo, incapaz de ejercer autoridad alguna, al que todo el mundo humilla, incluida su irritante mujer, Huguette, Sin embargo, bajo este desvalimiento fingido se esconde una inteligencia manipuladora. Acostumbrado a evitar conflictos, el jefe de policía decide recurrir a la violencia en el momento que más le conviene. De este modo y sin previo aviso, inicia una matanza en la que ajusta cuentas con todos aquellos que lo han maltratado hasta el momento.


Crítica:



La denuncia más directa que plantea el film que dirige Bertrand Tavernier reside en el propio título que se ha dado al film en español,- Coup de torchon en francés -, que se basa en la novela de "1275 âmes" de Jim Thompson, (ignoramos la razón por la que quien ha decidido este título ha subido el número de habitantes de esta pequeña ciudad senegalesa de 1275 a 1280. Tavernier opta por la estructura circular, que abre Lucien Cordier y cierra con una información muy explícita en torno al verdadero carácter de un protagonista, un policía sin uniforme que se esconde tras una apariencia de un pobre diablo, vago, insensible y escurridizo, una actitud que le reporta grandes ventajas. 'Vives mejor que en Francia', le dice una  de sus víctimas, y lo cierto es que disfruta de todos los placeres que un hombre pueda desear, usando y abusando de una élite blanca discapacitada, que no sólo cuestiona que en la localidad haya 1280 almas, puesto que los negros no son humanos, sino que  tiene en la misma consideración a todos aquellos que están en situación de inferioridad en el seno de una sociedad patriarcal corrupta. Marcaillou muele a palos a un cínica Isabelle Huppert que representa el papel de su esposa Rose, una mujer insensible; la esposa de Cordier tiene a su amante en casa, un inútil al que llama 'Nono' y con el que mantiene relaciones de forma descarada delante de un marido al que no deja acercarse, una situación que juega a favor del esposo; algunos hombres del pueblo disparan a los muertos que bajan por el río, víctimas de la disentería, porque ya no sienten nada, mientras los niños comen larvas o insectos (no hay plano de detalle) que extraen de una tierra baldía.

Tavernier nos muestra una sociedad colonial en la que los colonos, hombres y mujeres que no contribuyen al desarrollo de las tierras ocupadas, pero que disfrutan de un servicio gratuito a cargo de la población local, aprovechándose del agotamiento de los recursos de unas poblaciones cuyo mayor delito era estar en un estadio inferior de desarrollo cultural; cuando, acuciados por el hambre, la sed y la enfermedad, miles de hombres, mujeres y niños inician su marcha hacia el corazón del mundo rico y desarrollado son recibido por vallas con concertinas, mermadas las riquezas de unas tierras que fueron esquilmadas por quienes se repartieron el mundo tras la segunda guerra mundial, que dividieron con escuadra y cartabón al llamado 'continente virgen, sin respetar a las tribus que habitaban estos lugares, con frecuencia enemigas, lo que dio lugar a un estatus  con frecuencia criminal como el que denuncia Tavernier.

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