Burning. Lee Chang-Dong. Ficha técnica y crítica.









Ficha técnica:


Título original:   Burning
País: Corea del Sur
Año: 2018
Duración: 143 minutos
Drama coreano

Dirección: Lee Chang-Dong
Guión: Oh Jungmi y Lee Chang-Dong, basado en quemar graneros, de Haruki Murakami
Dirección de Fotografía: Honk Kyung-Pyo
Música: Mowg
Edición: Da-wom kim, Hyun Kim
Dirección artística:

Diseño de vestuario: Choong-Yeon Lee
Maquillaje: Hyun-Kyu Hwang

Productores:Guang Hee Ok  y Lee Chang-Dong
Diseño de producción: Jum-hee Shin
Compañías  productoras: Finecut, Pine House Film, NHK, Now Films; distribuidoras: Vértigo,


Intérpretes:


An-In Yoo: Lee Jong-su,
Steven Yeun: Ben,
Jong-Seo Jun: Shin Hae-mi
Seung Geun Moon: Lawyer.


Sinopsis:



Un repartidor llamado Jongsu está trabajando cuando se topa con Haemi, una chica que solía vivir en su vecindario. Ella le pide que cuide de su gato mientras se va de viaje a África. A su vuelta, Haemi presenta a Jongsu un joven enigmático que se hace llamar Ben, a quien conoció durante su viaje. Un día, Ben le cuenta a Jongsu cuál es su inusual  hobbie.


Premios:



  • 2018: Festival de Cannes: Sección oficial a concurso, Premio FIPRESCI 
  • 2018: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor película extranjera y actor secundario
  • 2018: National Board of Review (NBR): Mejores películas extranjeras del año 
  • 2018: Critics Choice Awards: Nominada a mejor película de habla no inglesa 
  • 2018: Premios Independent Spirit: Nominada a mejor película extranjera
  • 2018: Asociación de Críticos de Chicago: 2 nom. incluyendo Mejor película extranjera
  •  2018: Festival de Sitges: Sección oficial a competición

Lo que se dice:



La prensa recibió positivamente el film que dirige Lee Chang-Dong. La página Filmaffinity ofrece una media de 6,9, basada en 3,624 votos, una nota que Imdb eleva a 7,6, basada en una muestra mucho más amplia, 24,444 votos.Los argumentos que se dan son que supone una narración inteligente  sobre una relación triangular (Todd McCarthy, The Hollywood Reporter); una obra  hipnótica e inolvidable que trasciende las ataduras del género para indagar en la condición humana (Peter Travers, Rolling Stone); historia fascinante sobre las frustraciones de la clase trabajadora (Eric Kohn, IndieWire); extrañamente exótica (Sheila O'Malley, rogerebert.com); espectacular (Ben Croll, The Wrap); pesadilla apasionante (Peter Bradshaw, The Guardian)...



Crítica:


Extrañas metáforas preñan un relato contextualizado en un lugar lejano al de quienes emitimos este juicio, con una idiosincrasia diferente de la nuestra, Corea del Sur y su capital Seúl, donde conviven la riqueza desmesurada de unos pocos con la pobreza extendida de la mayoría, una realidad que condiciona necesariamente  el comportamiento de los que se integran en el grupo de los privilegiados, seguros de sí mismos, que andan pisando fuerte, y de los desfavorecidos de la fortuna, taciturnos, oscuros y retraídos, lo que a su vez impone una poética de marcado carácter distópico. Nunca nadie verbaliza lo que siente ni lo que cree que ocurre, erigiéndose la cámara en narradora objetiva que cuenta lo que ve, sin penetrar en unos personajes que se levantan ante ella como muros infranqueables, dejando, finalmente, que sea el espectador, al que guionista y director han introducido en un circulo de tensión creciente, el que decida  interpretar lo que ha visto, que tiene mucho que ver con el título del film, Burning, aunque se ofrecen dos interpretaciones diferentes: la que se hace explícita en los diálogos y la que cada uno entiende con los indicios escasos que se le proporcionan.

Es admirable la belleza serena que Lee Chang-Dong, máximo responsable del discurso visual, consigue con tan pocos elementos: tres actores protagonistas y unos pocos sets. Jongsu no sólo pertenece a la clase trabajadora de Corea del Sur, sino que, abandonado por su madre, vive con su progenitor, víctima de un trastorno explosivo intermitente, causa de la desestructuración del hogar y de los problemas que tiene que afrontar con la justicia, que dejan definitivamente huérfano al joven; Haemi es una chica que procede del mismo barrio que Jongsu, al que encuentra en un comercio ante el que ejerce como animadora. Tras establecer contacto con él,  le cuenta que siendo niñal le salvó la vida, una historia no carente de interés. La próxima vez que Jongsu se reúne con ella, acude acompañada de un joven rico, culto y occidentalizado, Ben, lector asiduo de William Faulkner, que le confiesa una extraña afición que tiene relación con el título del film y con la ambigua relación que se establece entre los tres.

Un relato oscuro, duro, radical, que navega entre el drama social y el thriller, que no tiene un final feliz y que implica al espectador en su  resolución, que se oferta en el mercado en formato DVD. Recomendable.


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