La Princesa Mononoke. Hayao Miyazaki. Ficha técnica y crítica






EL TRATO AL DIFERENTE Y LA FOCALIZACIÓN DE ENFERMEDADES ESTIGMATIZANTES COMO LA LEPRA SON LA FUENTE DE INSPIRACIÓN DE MIYAZAKI.

HACE MUCHO TIEMPO, LA TIERRA ESTABA CUBIERTA DE BOSQUES EN LOS QUE VIVÍAN DIOSES ANCESTRALES...




Ficha técnica: 


Título original:Mononoke hime
País: Japón
Año: 1997
Duración: 133 minutos

Dirección: Hayao Miyazaki
Guión:Hayao Miyazaki, Neil Gaiman
Dirección de Fotografía: Atsushi Okui
Música: Joe Ishaishi
Edición: Hayao Miyazaki, Takeshi Seyama
Dirección artística: Satoshi Kuroda

Productores: Tokuma Shoten, Nippon TV Network, Dentsu, Studio Ghibli
Productores ejecutivos: Scott Martin, Yutaka Narita, Sheiichirô Ujiie, Bob Weinstein, Harvey Weinstein
Studio Ghibli
Compañías:  distribuidora: Vértigo


Intérpretes:


Animación:


Sinopsis:


Mientras protege a su pueblo de un furioso dios-verraco, el joven guerrero Ashitaka se aflige con una maldición mortal. Para encontrar la cura que salvará su vida, viaja a las profundidades sagradas del reino del Gran Bosque, donde se encuentra con San, la princesa Mononoke, una niña criada por lobos. No pasará mucho tiempo antes de que Ashitaka se encuentre atrapado en medio de una batalla entre los humanos que explotan el mineral de hierro y los habitantes del bosque. Debe convocar a los poderes espirituales y todo su coraje para evitar que el hombre y la naturaleza se destruyan unos a otros.


Crítica:


Acaba de salir al mercado el blu-ray  de 'La princesa Mononoke', una de las películas más complejas de Hayao Miyazaki, realizada en 1997 y caracterizada, como todas sus realizaciones por una iconografía muy rica, que representa, en este caso, el enfrentamiento de dos mundos: el rural, los bosques sagrados de Japón, y el urbano medieval, constituido por pequeñas ciudades-fortaleza, muchas veces con intereses enfrentados. La riqueza de su animación, en apariencia minimal, está potenciada por un score musical dulce y tranquilo a cargo de Joe Ishaishi, estrecho colaborador del cineasta nipón . Un film que entra con todos los honores en la era tecnológica, aunque parece ser que la retirada aparente del director en 2013 era tan solo una estrategia cuyo objetivo era estudiar la animación digital, trabajando en un cortometraje CG (generado por ordenador), llamado 'Boro  la objetivo Oruga' (Kemushi no Boro, un ensayo de un proyecto más ambicioso, la segunda parte de esta película,  'La Princesa Mononoke 2. De regreso al bosque', que se instala de pleno en el marco de la tecnología actual, que probablemente será estrenada antes de la celebración de las Olimpiadas de Tokyo de 2020*, a cuya promoción parece contribuir el lanzamiento del blu-ray. No son pocos los artistas visuales de todo tipo que, antes de morir, han decidido dejar en su legado un producto digital con todas sus consecuencias.

Como cualquier film de Miyazaki, 'La princesa Mononoke' se vive como una experiencia intensamente poética, que representa la dificultad, no la imposibilidad, de mantener un equilibrio entre el yin y el yang, entre el hombre y la mujer, la ciudad y el campo, las ideologías contrarias, situando al que media en un no man's land o tierra de nadie, un papel que representa el príncipe Ashitaka y la princesa Mononoke, una humana cuidada desde niña por una loba; el primero intenta imponer la paz entre ambos mundos creando un estatus de respeto mutuo y pagará un alto precio por ello. Miyazaki no plantea una dialéctica imposible de superar entre ambos bandos, todos se benefician del respeto al medio y todos ellos, a pesar de su enfrentamiento que se salda con víctimas mortales, están en condiciones de llegar a esa Arcadia más o menos feliz, por lo que su discurso tiene más de utopía que de distopía.

Como ocurre con otros realizadores orientales, acusados de pro-occidentales por los más puristas, (recordemos a Zhang Yimou y su última película, 'Sombra'), ciertos personajes parecen inspirados en los mitos greco-latinos, como el de Lady Eboshi, invirtiendo y humanizando las historias paralelas que se encuentran, probablemente, en la base de las dos culturas. Esta mujer es la jerarca de un pueblo que vive de la fundición de hierro, una actividad minera que necesariamente hiere a las montañas, revolviendo sus entrañas: 'la Ciudad del Hierro', la fábrica Tátara. Mas no son hombres los encargados de convertir los minerales en el metal más pesado, fuerte y resistente de la época en que se inscribe el relato, en la que todavía no se utilizaban armas de fuego, sino mujeres, encargadas de vigilar que el fuego que mantiene la actividad no se apague nunca, un oficio que en la vieja Roma recaía también en las mujeres, que debían mantenerse vírgenes hasta los 30 años, so pena de ser emparedadas vivas. En la Ciudad del Hierro, Lady Eboshi buscaba a sus trabajadoras en los prostíbulos, mejorando sensiblemente su modo de vida, una realidad de la que todas eran muy conscientes. Esta misma líder cuidaba y protegía a los miembros más débiles de su comunidad,entre los que se encontraba una colonia de leprosos.

Con todo es muy difícil juntar el agua y el aceite, por lo que el equilibrio y la estabilidad de ambos mundos deberá ser mantenido por aquellos que no siembren la desconfianza entre los suyos, la mejor forma de poder dialogar con el contrario, un planteamiento que choca frontalmente con la actual defensa de la transversalidad; el amor queda en segundo plano, cuando se imponen valores épicos y de defensa de la humanidad. Muy interesante. El mundo ha cambiado mucho desde 1997, los nuevos medios de producción están cambiando de manos y la nueva situación está afectando de lleno a una clase media, cada vez más difícil de definir, que, acosada por las dificultades, está mostrándose insolidaria con las víctimas de la nueva era tecnológica e intentando frenar los movimientos de masas desde las zonas desertizadas y 'vaciadas' (un nuevo concepto que no se entiende bien) hacia el viejo 'Dorado', que ya no es tanto, pero cuyos enclaves más emblemáticos todavía ejercen un gran poder de fascinación en los nuevos países orientales enriquecidos. El planteamiento que pueda hacer un hombre sabio y maduro como Miyazaki en 2020, más de veinte años después del estreno de la primera parte de 'La  princesa Mononoke', genera muchas expectativas entre los amantes de su cine,. La primera parte fue recibida por el público y por la prensa como una obra de arte que todos deben ver para no olvidar nunca que la cabeza del lobo, separada de su cuerpo, todavía puede morder. La página Filmaffinity le otorga una nota media de 8, basada en 64,141 votos, una nota que Imdb eleva, como suele ser habitual, un medio en el que el espectador está acostumbrado a participar, a 8,4, basado en una muestra de 297,130 usuarios.


Páginas visitadas: Filmaffinity, Imdb

*www.ecartelera.com

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